Panorama Católico

A propósito del tema vacunas, un lector nos pide publicación

Se nos pide un espacio para publicar esta réplica a lo afirmado tanto en la nota vinculada aquí como en la "Diez pregunas sobre la Vacuna contra la Rubeola". La publicamos, sin ánimo de polemizar. Solo sugerimos que se lea detenidamente lo dicho en los artículos.

Se nos pide un espacio para publicar esta réplica a lo afirmado tanto en la nota vinculada aquí como en la "Diez pregunas sobre la Vacuna contra la Rubeola". La publicamos, sin ánimo de polemizar. Solo sugerimos que se lea detenidamente lo dicho en los artículos.

Señor Director de
Panorama Católico Internacional
Marcelo González

Me dirijo a usted con relación a la serie de notas que viene publicando en relación a la campaña oficial de vacunación contra la Rubéola y/o el Síndrome de Rubéola Congénita (SRC).

Como católico y como médico quiero contribuir al esclarecimiento de los lectores sobre expresiones vertidas que a mi juicio son incorrectas.

En primer lugar quiero destacar que tanto la Rubéola como el SRC no revisten ninguna prevalencia en nuestro país. Si usted se toma el trabajo de ingresar al sitio oficial del Ministerio de Salud de la Nación podrá verificar que en los últimos años no ha habido un sólo caso registrado.

En segundo lugar no es correcto que este plan de vacunación masivo a las mujeres en edad fértil de 15 a 39 años sea un plan del gobierno argentino. Es un programa que se viene impulsando en otros países de la región desarrollado por la Organización Panamericana de la Salud con financiación del Banco Mundial. A usted aquí no se le debe escapar que tanto el Banco Mundial como la OPS y la entidad madre, la Organización Mundial de la Salud, son organismos internacionales creados por los países centrales al servicio de sus políticas de control demográfico o de promoción de sus industrias farmacéuticas. Ilustrativo de ello es la posición de la OMS respecto al tema de las patentes medicinales.

En tercer lugar, la vacuna en cuestión está desarrollada en base a la cepa Wistar RA 27/3 a partir de tejidos fetales con origen en abortos humanos. (Wistar es el laboratorio de EEUU que la desarrolló; R significa Rubéola y A Aborto). Esto lo ha corroborado el propio Ministerio de Salud en su comunicado oficial, por supuesto que sin ser tan explícito, limitándose a reconocer la denominación de la cepa viral empleada y nada más.

En cuarto lugar, esta vacuna se importa de la India y no ha sido aprobada por el ANMAT. Por eso no tiene formulación ni descriptivo de su composición. Al respecto, le recuerdo que nuestro país puede y hace vacunas, existiendo además laboratorios certificados para ello por el propio Ministeriode Salud.

En quinto lugar, al ser una vacuna en base a virus vivos, nunca debe ser suministrada a mujeres embarazadas o que se embaracen sin dejar transcurrir, por lo menos, 90 días desde su aplicación. Ello por los peligros de que el virus se traspase por la placenta al bebé en gestación. El mismo instructivo del Serum Institute de la India que se adjunta así lo indica.

En sexto lugar, la presencia de la hormona gonadotrofina coriónica humana (GCh) en su formulación está comprobada por distintos análisis efectuados. Es más, hasta he podido ver, como usted, un análisis de la Facultad de Farmacia de la UBA que certifica la presencia de GCh en la triple viral y en la sabin. Ello revela que la metodología de hacerlo es práctica habitual y esto es gravísimo.

En séptimo lugar, me dirá usted seguramente, pero en el análisis antedicho salió como "no detectable" en la vacuna contra la Rubéola. Le aclaro que "no detectable" no es lo mismo que inexistente.

En octavo lugar, le informo que es falso que el Ministerio de Salud o la OPS le hayan encargado análisis que dieron negativos a una "Universidad Católica de la provincia de Bs. As." y al Gemelli de la Santa Sede. He llamado personalmente a la Universidad Católica de La Plata y así me lo han confirmado. También llamé a Roma, al Gemelli y no tenían noticias de qué estaba hablando. Puede cualquiera hacer lo mismo o pedir al Ministerio que muestre las pruebas.

En noveno lugar, la única forma de tener certeza es mediante análisis independientes, realizados fuera del país con muestras tomadas al azar y no mediante funcionarios o empleados que dependen de los sospechados que analizan lo que les mandan.

En décimo lugar, no es correcto que la presencia en vacuna de GCh no afecte la fertilidad. Su presencia actúa como un anticonceptivo inmunológico dándole al cuerpo de la mujer la información de una de sus hormonas, la antedicha GCh, que aparece como sustancia invasora. El cuerpo reacciona creando anticuerpos contra la GCh, que neutralizan la función de esta hormona y la considera "sustancia invasora". Dicho de una manera más científica: se rompe la autotolerancia a la GCh. Las moléculas que llevan a cabo la reacción inmune contra la GCh se llaman anticuerpos. Formados ellos, la mujer queda estéril o notablemente disminuída en su fertilidad.

Confío en su honestidad profesional razón por la cual le solicito publique esta réplica.

Atentamente
Dr. Marcelo Grimaldi

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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