Panorama Católico

Abandono

Efectivamente, todo aparece signado por falsedades aplastantes,
empezando por la causa del conflicto. Es decir la confiscación lisa y
llana de la propiedad, disfrazada con el eufemismo de las
“Retenciones”. Exacción que se sirve de una ley de la “horrible
dictadura militar”, utilizada gustosamente en el caso, para atropellar
los despojos de la Constitución Nacional. De tal modo se traspasarán a
la Presidencia ingentes porcentajes de las ganancias agropecuarias
particulares, gracias a una simple y democrática Resolución del
ministro de Economía.

Efectivamente, todo aparece signado por falsedades aplastantes,
empezando por la causa del conflicto. Es decir la confiscación lisa y
llana de la propiedad, disfrazada con el eufemismo de las
“Retenciones”. Exacción que se sirve de una ley de la “horrible
dictadura militar”, utilizada gustosamente en el caso, para atropellar
los despojos de la Constitución Nacional. De tal modo se traspasarán a
la Presidencia ingentes porcentajes de las ganancias agropecuarias
particulares, gracias a una simple y democrática Resolución del
ministro de Economía. Para mantener insumos perentorios… como las
cuantiosas remuneraciones de las escuadras piqueteras.
Escribe Juan Olmedo Alba Posse
Rebuscamiento Cuanto está sucediendo confirma que el terrorismo no se detiene, y siempre continúa su tarea mortífera por otros medios. Principalmente utilizando la mentira para envolver las tropelías comunistas. Con el clásico odio a la verdad, a la justicia y a la vida, patentizado en sendas actitudes paradigmáticas. El retorcimiento de la historia, engañando a las nuevas generaciones; el invento del genocidio, para enaltecer a los asesinos “idealistas”; el crimen del aborto… en defensa de la vida.
En estos días hemos presenciado el más grande despliegue de mendacidad, arrojada a la cara de la población estupefacta. Fue una colosal burla a la razón, destilada en varios monólogos vertidos desde el más alto sitial. Primero acusando a los chacareros -siempre desoídos- de negarse al diálogo; lamentado luego no haber podido debatir –antes- las medidas deliberadamente resueltas de antemano. Todo a la par de la convocatoria a discutir resoluciones inamovibles; calificando a los descontentos de ricos golpistas con sus rodados 4×4, entretenidos en comer asados a la vera de las rutas cortadas. (Se dice que en el acto de Plaza de Mayo, la oradora gastó fortunas en su atuendo y alhajas). Con todo ese equipamiento, fue condecorada al final por una vieja comunista que le entregó el pañuelo emblemático de las Madres de Plaza de Mayo. Si se activa la memoria no cabría aquí el extenso muestrario del máximo desprecio a la verdad.

Reclamo
Efectivamente, todo aparece signado por falsedades aplastantes, empezando por la causa del conflicto. Es decir la confiscación lisa y llana de la propiedad, disfrazada con el eufemismo de las “Retenciones”. Exacción que se sirve de una ley de la “horrible dictadura militar”, utilizada gustosamente en el caso, para atropellar los despojos de la Constitución Nacional. De tal modo se traspasarán a la Presidencia ingentes porcentajes de las ganancias agropecuarias particulares, gracias a una simple y democrática Resolución del ministro de Economía. Para mantener insumos perentorios… como las cuantiosas remuneraciones de las escuadras piqueteras.
En medio de una mentira colosal, que en realidad excede multiplicadamente el caso agropecuario, todo reclamaba de los pastores la urgente apelación a la Verdad. Una potente voz de alerta, proporcionada a la escalada comunista. A las agresiones cínicas, que recuerdan a los memoriosos el brutal exterminio de millones de campesinos en la era soviética…a nombre del proletariado..

Desolación Pero frente a semejante cuadro, el organismo ejecutivo de la Comisión Episcopal Argentina se ha pronunciado el 25 de Marzo con las siguientes palabras: “Ante el conflicto suscitado en el sector agropecuario, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina quiere exhortar al diálogo que es el gran instrumento de construcción y consolidación de la democracia… Esto nos obliga a priorizarlo en todos los órdenes de nuestra convivencia. Así, podremos superar la excesiva fragmentación que debilita a nuestra sociedad y nos dispondremos a encontrar los consensos necesarios que nos ayuden a reafirmar nuestra identidad y crecer en la amistad social”.

Contenida una vez más la instantánea reacción que acompaña generalmente a las declaraciones de esta clase, lo primero que se percibe es la mención del “conflicto suscitado en el sector agropecuario”. No “al” o “con” el sector agropecuario. Lo cual denotaría una sutil aunque no menos clara inclinación. Pero tal vez lo más grave de este pronunciamiento estrictamente terrenal, es el diagnóstico que lo sustenta: “la excesiva fragmentación que debilita a nuestra sociedad” (…¡?). Por lo visto prescindiendo del régimen tiránico, de las leyes perversas, de la corrupción generalizada, de la impiedad programada y en pleno ataque (Decreto 1086/05). Frente a lo cual, la Comisión Ejecutiva ha exhortado al diálogo… “para la consolidación de la democracia”. Se impone de inmediato la pregunta: ¿la consolidación de ésto? Y en el desconcierto, acuden a la casi cansada memoria, palabras imperecederas del vicario de Cristo sobre “las impudentes mentiras del comunismo”. Exaltando la misión de “informar con exactitud y con la debida amplitud acerca de la actividad de los enemigos, enseñar los medios de combate que han resultado más eficaces en las diversas comarcas, proponer útiles iniciativas y llamar la atención sobre las astucias y los engaños con que los comunistas tratan de atraer a los hombres de buena fe, como lo han conseguido ya.” (S.S. Pío XI: Encíclica “Divinis Redemptoris Promissio”).
Precisas recomendaciones evangélicas, admoniciones pontificias y experiencias históricas, pugnan entonces por sumarse inmediatamente al comentario. Y aun ceñido a la coyuntura política que preocupa a la declaración, surge como un grito ansioso el interrogante: ¿Han olvidado el fracaso rotundo –con su pesada carga de responsabilidad- y el desastre que ayudó a engendrar la triste MESA DEL DIÁLOGO? ¿Acaso, además, podría haber diálogo con la Mentira flagrante? Con los que han inventado el odio y persiguen de mil maneras a la Iglesia, insultando a Dios y corrompiendo a los jóvenes; con exposiciones sacrílegas y exhibiciones obscenas, como la del obelisco sicalíptico, en la propia Capital diocesana del Cardenal Primado.

Desprecio Omitida la convocatoria a la Verdad por quienes están principalmente llamados a hacerla brillar, ella se abrió paso tristemente y por sí misma. Precisamente corroborando el menosprecio del marxismo a la nación, al escapársele esa tremenda verdad a la doctora Kirchner. Cuando confesó su profunda tirria contra la patria, acaso también como un libélula hastiada de su casual asentamiento. Para ella, los doscientos años de la Argentina –toda su vida independiente- configuraron una despreciable historia de fracasos, plagada de injusticias… Hasta el arribo salvador de las huestes montoneras.

Pregunta global
Si no se va al fondo en estas horas de señales póstumas; si no se apunta a lo trascendente –la Verdad conculcada en todo- para hablar en cambio de democracia; si falta decisión frente a semejante desafío: ¿No sería más elocuente y menos confuso, callar, despegándose en todo caso de esta calamidad?

Con el mayor respeto: Nos sentimos absolutamente abandonados.

Abril de 2008

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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