Panorama Católico

Agora: la falsificación, una fórmula repetida

Solemos padecer falsificaciones históricas bajo forma de filmes que pretenden rescatar figuras que se adelantaron a los tiempos modernos luchando contra "la opresión y la ignorancia de la Iglesia". Hipatia es una nueva versión. La leyenda negra ha sido continuada por el Cine, y de las cloacas holliwoodenses (o judiwoodenses) se produce infinita cantidad de detritus anticristianos. Veamos en esta precisa enumeración los "errores" de los guionistas de Hipatia.

Solemos padecer falsificaciones históricas bajo forma de filmes que pretenden rescatar figuras que se adelantaron a los tiempos modernos luchando contra “la opresión y la ignorancia de la Iglesia”. Hipatia es una nueva versión. La leyenda negra ha sido continuada por el Cine, y de las cloacas holliwoodenses (o judiwoodenses) se produce infinita cantidad de detritus anticristianos. Veamos en esta precisa enumeración los “errores” de los guionistas de Hipatia.

1) Hipatia, protagonista de la misma, no fue asesinada siendo joven y hermosa, sino que murió en el año 415, a los 61 años de edad (una anciana en aquella época) Claro, que sabiendo que el espectador se suele identificar con el protagonista -y por tanto también con la ideología que pretende transmitir-, no se ha dudado en recurrir a la guapa actriz Rachel Weisz, de 38 años. Es más fácil que el espectador se identifique con alguien atractivo, joven y bello (el caso de esta actriz), que con un personaje histórico feo o viejo (la verdadera Hipatia a la edad en que murió)

2) Hipatia no destacó por ser astrónoma, ni se adelantó a Kepler en más de mil años, sino que simplemente fue una filósofa de la escuela platónica. Esta es la única referencia histórica que existe sobre ella, y se debe al obispo cristiano Sinesio de Cirene, quien, al contrario de como le pinta la película, hablaba bien de ella.

3) Dicho obispo, a quien la película muestra como traidor y cómplice en el asesinato de la filósofa, murió dos años antes que ella, por lo que es imposible que tuviera nada que ver con su muerte.

4) Hipatia también tenía buenas relaciones con otros cristianos, como es el caso del curial Amonio o del Patriarca Teófilo, así como de muchos cristianos fervientes que, contemporáneos con los sucesos, no dudaron en defender su personalidad. Como por ejemplo, Timoteo, en su Historia Eclesiástica. También fue un cristiano, Sócrates Escolástico, quien en su Historia Eclesiástica (VII,15), escrita con posterioridad a la muerte de la alejandrina, la encomió como “modelo de virtud”.

5) Hipatia no fue virgen “para ser igual que un hombre y poder ejercer una profesión con plena dedicación”, como ha declarado la protagonista de la película, quien se considera “feminista radical”, sino porque, coherente con su filosofía platónica, ejercía la “Sofrosine” (el dominio de uno mismo a través de las virtudes, entendidas como el control de los instintos y las pasiones).

6) La mujer no fue libre en Grecia y Roma hasta que llegó el cristianismo y la sometió la sujeción del hombre, como quiere transmitir la película, sino que en Grecia la mujer era considerada como un objeto más de la casa, y en Roma no era una «sui iuris», es decir, titular de derechos, sino que era considerada “capiti diminutio”, como un niño o un incapacitado y, por tanto, estaba sometida a la tutela o la “manus” del padre o del marido. Por el contrario, fue el cristianismo el que consideró al hombre y a la mujer iguales en naturaleza, pues ambos son hijos de Dios y hermanos en Cristo; y prueba de ello es que las primeras manifestaciones de mujeres libres autodeterminándose, pese a la voluntad de sus padres o del estado, fueron las primeras mártires cristianas víctimas de las persecuciones romanas, tales como Santa Inés, Santa Ágata o Santa Cecilia.

Presentar a la mujer en el ámbito de lo que fue la sociedad pagana, en unas condiciones de emancipación como las que caracterizan a Hipatia, resultaría absolutamente incomprensible si no se advierte al mismo tiempo que es el creciente desarrollo del cristianismo y su concepción de igual dignidad de hombre y mujer que lo hacen posible. El paganismo, los clásicos griegos y romanos, confieren a la mujer un papel subalterno y esencialmente doméstico y para nada vinculado a las instituciones públicas, excepto en determinados y específicos cultos religiosos. Es decir, Hipatia es el resultado de la evolución de una sociedad influenciada de manera creciente por el cristianismo. Esto Amenábar lo oculta.

De la misma manera que Amenábar presenta a Hipatia, es necesario recordar otras figuras de mujeres filósofas o escritoras, como Eudocia, nacida en una familia pagana como Atenais y convertida luego al cristianismo. La presencia pública de mujeres en una sociedad que se estaba cristianizando sólo se explica por este último hecho, lo cual contradice frontalmente lo que Amenábar nos relata.

7) Fue precisamente San Cirilo de Alejandría -personaje que en el fondo persigue la leyenda de Hipatia- el que más ha exaltado en la historia de la humanidad la condición femenina, pues a él se debe la expresión “Theotokos”, palabra griega que significa “Madre de Dios”. Él fue quien derrotó a la herejía nestoriana en el Concilio de Éfeso del año 431. En esencia, la disputa consistía en si María era madre de Cristo o madre de Dios. San Cirilo consiguió que se convocase un concilio en Éfeso, lugar donde vivió sus últimos años la Virgen María, y logró que la Iglesia declarase el primer dogma mariano de la historia: María, Madre de Dios. Hasta aquel momento nadie en la historia había conseguido colocar a un ser humano mujer por encima de cualquier hombre.

8) Hipatia nunca fue directora de la Biblioteca de Alejandría, ni ésta fue destruida por los cristianos, sino que fue incendiada por Julio César, saqueada como el resto de la ciudad por Aureliano en el año 273, y rematada por Diocleciano en 297. En el año 391 fue destruido lo que quedaba del templo del Serapeo después de la destrucción por los judíos en tiempos de Trajano, y también el repaso que le pegó Diocleciano, quien, para conmemorar la hazaña, puso allí su gran columna, razón por la cual los cristianos lo destruyeron, ya que él era el símbolo de las persecuciones que sufrieron durante trescientos años. Pero lo que allí quedaba de la biblioteca era tanto como lo que restaba en otros sitios.

9) El paganismo siguió existiendo en Alejandría hasta que llegaron los árabes. Concretamente, el neoplatonismo siguió floreciendo allí hasta varios siglos después de la muerte de Hipatia: la escuela platónica de Alejandría continuó funcionando con normalidad durante más de 200 años, hasta que lo recuperó el Renacimiento cristiano. Además, su más brillante exponente fue San Agustín, coetáneo de Hipatia.

La historia de Hipatia ha sido objeto de una recurrente manipulación, fundamentalmente con el fin de atacar a la Iglesia: desde la Ilustración hasta el feminismo radical actual. Amenábar, pues, no es original ni siquiera en eso. Según el “iluminado” Voltaire, “desde la muerte de Hipatia hasta la Ilustración, Europa está sumida en la oscuridad; la Ilustración, al rebelarse contra la autoridad de la Iglesia, la revelación y los dogmas, vuelve a abrir la iluminación de la razón”. En cuanto al segundo ejemplo de manipulación -el del feminismo radical-, podemos observar el que hace Úrsula Molinaro, según el cual Hipatia fue la campeona del amor libre, pese a que en realidad era virgen.

La verdadera historia de Hipatia se ha transformado artificialmente en la leyenda del “Crimen de Alejandría”, cuyo protagonista principal es el obispo San Cirilo. La atribución directa a este último del asesinato de Hipatia se debe al escritor pagano Damascio, último escolarca de la Academia de Atenas y autor de la “Vida de Isidoro” (una apología del paganismo de finales del s.V y principios del s.VI), quien exiliado en Persia tras su cierre por orden de Justiniano, y dispuesto a azuzar las maledicencias contra San Cirilo, a quien tuvo por rival -en un tiempo de rivalidades religiosas fortísimas y extremas-, le atribuyó el homicidio sin más fundamento que sus propias conjeturas. Porque esto y no otra cosa es lo que, desde entonces y hasta hoy, siguen haciendo cuantos rivalizan endemoniadamente contra la Fe católica. Han pasado siglos desde el lamentable episodio y nadie ha podido aportar otro cargo contra el gran santo de Alejandría que no fuera la sospecha, el rumor, la hipótesis trasnochada o la presunción prejuiciosa.

Pero la leyenda en sí misma surge en 1720, con la obra de John Toland (irlandés, hijo ilegítimo de un sacerdote católico, que se hizo protestante y posteriormente activo militante del ateísmo en la Gran Logia de Londres) Después vino Voltaire; después, el historiador Edward Gibbon, quien, para argumentar su tesis acerca de que el cristianismo es la causa interna de la decadencia del Imperio Romano, utiliza la leyenda de Hipatia y declara a Cirilo responsable de todos los conflictos que estallaron en Alejandría en el siglo V. Más tarde llegarán las versiones románticas de Leconte de Lisle y otros, y finalmente el feminismo radical, para el que Hipatia fue la primera mártir de la misoginia propia del cristianismo. Todos los autores citados, y alguno más, tienen una cosa en común: son masones reconocidos. De nuevo, la Masonería aparece de fondo, entre bambalinas, cada vez que surgen ataques mediáticos contra la religión, y concretamente contra el cristianismo (enemigo secular de su ideología y por tanto de su imposición a todo el mundo) como ha hecho siempre, empleando para ello diferentes medios adaptados a cada momento histórico)

El maltrato y la muerte de Hipatia no es imputable a los cristianos, como tampoco lo es a San Cirilo de Alejandría. El origen de tal acusación se debe, como se ha señalado antes, al pagano Damascio, enemigo acérrimo de San Cirilo, y simplemente ha sido repetida desde entonces por todos los enemigos de la Iglesia para atacarla. No hay mentira mayor que la que sostiene que “los historiadores coinciden en responsabilizar a Cirilo de Alejandría por el asesinato de Hipatia”. Coinciden los enemigos frenéticos de la Iglesia Católica, no los historiadores o los genuinos estudiosos del caso:

No coinciden (y discrepan con la leyenda negra oficial impuesta finalmente por el Iluminismo) el arriano Filostorgio, el sirio Juan de Éfeso, los jansenistas Le Nain de Tillemont y Claude Pierre Goujet, o el erudito Christopher Haas en su “Alexandria in Late Antiquity: Topography and Social Conflict”, publicado en 2006. No coincide tampoco Thomas Lewis, quien redactara ya en 1721 la célebre impugnación de la mentira a la que tituló sugestivamente “La Historia de Hypatia, la imprudentísima maestra de Alejandría: asesinada y despedazada por el populacho, en defensa de San Cirilo y el clero alejandrino. De las calumnias del señor Toland”. No coincide Miguel Ángel García Olmo, quien advierte en la maniobra acusadora un “afán de mancillar la ejecutoría de un pastor teólogo de vida esforzada y ejemplar como fue Cirilo de Alejandría, venerado en Oriente y en Occidente”; y ni siquiera se atreve a coincidir Gonzalo Fernández, quien en su obra “La muerte de Hypatia”, del año 1985, a pesar de la ninguna simpatía que manifiesta hacia el santo, llamando tiránico a su ministerio, concluye en que “ninguna de las fuentes sobre el linchamiento de Hipatia alude a la presencia de parabolani entre sus asesinos”. Los parabolani eran los miembros de una hermandad de monjes alistados voluntariamente para el servicio, principalmente entre los enfermos, y que en su momento respondieron incondicionalmente a San Cirilo, recibiendo la acusación de consumar el linchamiento de Hipatia. Recuérdese que también Aguinis menciona a “un grupo de monjes”, como causa instrumental del delito. No coinciden los hechos. Porque el mismo San Cirilo, que lamentó y reprobó el crimen de Hipatia, amonestó enérgicamente en su Homilía Pascual del 419 a la plebe alejandrina, dada a participar en turbamultas feroces y sanguinarias como la que puso desdichado fin a la vida de la filósofa. Si no se le cree al santo, las novelas de Lawrence Durrel -concretamente las de su Cuarteto de Alejandría- resultan una buena fuente para conocer el carácter sangriento y cruel de esas tropelías feroces del populacho alejandrino. Sin olvidarnos de que fueron esas mismas hordas las que dieron muerte a dos obispos cristianos, Jorge y Proterio, en el 361 y 457 respectivamente.

El anticristianismo de la película es, pues, más que obvio, y nada disimulado; el mensaje de fondo se puede resumir en tres puntos:

1) Los cristianos son violentos, machistas y contrarios al progreso, la cultura y la razón.

2) Jesús podría haber sido magnífico, pero no sus seguidores.

3) Según el propio Amenábar, la civilización antigua era un prodigio de ilustración “de no haberse dado ese traspiés que fue la Edad media y la caída del Imperio Romano, y de no haberse paralizado el mundo durante 500 años”.

Con estos prejuicios ideológicos, totalmente ajenos a la verdad histórica, es lógico que Amenábar denuncie el inventado fanatismo de la intolerancia religiosa. Lo curioso es que para ello tenga que mirar al pasado, manipulándolo además -¿más desmemoria histórica?- y no refleje uno de los mayores integrismos actuales, que justamente va en la dirección opuesta: la actual intolerancia antirreligiosa, de la que él es, de nuevo hay que decirlo, simple punta de lanza. La Hipatia que retrata el director no es la real, pero a los espectadores no se les va a advertir esa ausencia de base histórica, sino que se les pretende hacer creer justo lo contrario.

Parece que Amenábar ha ‘olvidado’ un pequeño detalle en su película: los que persiguieron masivamente, reprimieron, torturaron y mataron fueron los paganos a los cristianos en nombre del paganismo y de razones que hoy nos parecen brutalmente irracionales, como lo constatan las propias actas de los juicios romanos. Amenábar engaña y miente con las imágenes y el argumento, que hace de la película más cara rodada en España un simple panfleto político anticristiano. Al final va a tener razón: la situación de entonces se parece a la actual (los paganos persiguiendo a los cristianos, y no como él nos lo quiere vender).

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Comentarios

Anónimo
19/10/2009 a las 7:52 pm

JANKOR
Es lamentable la manipulación que de los hechos históricos hace el autor del artículo buscando todos los posibles resquicios para lograr su propósito/despropósito.
Me encantaría escribir y demostrárselo de manera educada, pero soy consciente de que los que denodadamente apoyaron la censura en este país no hace mucho, no me darán esa oportunidad, dado que seré tildado de argumentador demoníaco y masónico. Si no es así y no temen a la verdad más allá de sus narices, denme esa oportunidad. Gracias.
jrcampoy@yahoo.es



    Moderador
    19/10/2009 a las 8:46 pm

    Bueno, escriba…
    y seguramente será motivo de polémica. Pero hablaremos de historia, no de películas. Digo, para acotar el tema.

    Atte.

    El Moderador.



      Anónimo
      21/04/2010 a las 5:01 pm

      Agora
      La discriminacion de la mujer por la iglesia católica fué una constante en la historia por más de mil años. Les dejo el Link por si las dudas.
      http://www.absurdistan.eu/ruedas.htm



        Anónimo
        21/04/2010 a las 11:18 pm

        Maravillosa bitácora, la de Javier Álvarez Deco sobre feminismo
        Es un desmontador de escotomas, este madrileño. No sólo domina flexiblemente nuestra maravillosa lengua, sino también el léxico de las universidades adversas.

        Y morándolo nos regala un infrecuentísimo ejemplo de cómo señalar lo que el adversario no quiere mirar, cómo inducirlo a apartar sus anteojeras, por medio del lenguaje académico hoy corriente y las referencias hoy usuales a mirar lo que pretende ignorar.

        Sin trabucazos ni gruesas ironías, mucho tiene para enseñar a muchos de los nuestros.

        Su dirección:

        http://www.absurdistan.eu/



        Anónimo
        23/04/2010 a las 8:42 pm

        Nada que ver
        Precisamente, el artículo enlazado va en el sentido opuesto. Es decir, aporta datos para demostrar que la idea de que la Iglesia haya podido decretar nunca que las mujeres careciesen de alma es un bulo disparatado y nada inocente. Aunque siempre haya voluntarios para propalarlo y para creerlo. Lo que es del todo ilegítimo es juzgar las acciones del pasado con los criterios del presente. Guste o no, la civilización cristiana, nuestra civilización occidental, es la que más alto ha llegado.



Anónimo
20/10/2009 a las 3:31 pm

ÁGORA
Para no hacer esto demasiado largo ni embarrado, evitaré las figuras retóricas, circunloquios y demás consideraciones lingüísticas de las que hace gala el autor, nunca me ha gustado ese tono empeñado en denotar una supuesta cultura y dominio de la materia, que particularmente yo, no poseo.

Punto por punto y sospecho que basándome en sus mismas fuentes (ud. ya me entiende):

1. A día de hoy, no está claro para nadie, por lo visto para el autor sí, la fecha de nacimiento de Hipatia, las dos fechas más probables son 355 y 370 (como bien habrá visto en la wikipedia, medio en el que ha buscado cada posible resquicio o desacuerdo entre historiadores para la elaboración de esta proclama). Su muerte está sobre el 415, por lo que su edad puede ser 60 o 45. En cualquier caso el hecho de que la tortura sea recibida por una actriz que representa los 45, los 60 o tiene 38 no la hace más o menos salvaje.

2. Por supuesto que no se adelantó a Kepler (por cierto un amargado tras la quema de su madre, junto a otros millones de la época por supuesta bruja), pues no tiene nada que ver con Hipatia ni su pensamiento. En todo caso se adelantaría a Copérnico y su teóría heliocentrista. Efectivamente era una filósofa, que destacó en matemáticas y en astronomía, que usted no le quiera conceder el título de astrónoma no cambia en absoluto lo que fue.Por cierto, existen muchas más referencias históricas a Hipatia, aparte de la de Sinesio de Cirene, tenemos las de multitud de discípulos suyos, lea bien en la wiki pone que “Son las obras que nos han llegado de Sinesio una de las únicas fuentes con las que podemos disponer para acceder a la figura de Hipatia, la cual moriría brutalmente en el 415 víctima del odio antipagano de un grupo de cristianos de Alejandría”, no que fuese la única.

3.Por supuesto que Sinesio de Cirene no tuvo que ver en su muerte, Hipatia fue su maestra, gracias a ella aprendió matemáticas y astronomía, y él la consideraba “su madre, su hermana, su maestra”

4.Es claro que Hipatia mantuvo buenas relaciones con muchos cristianos (muchos de ellos alumnos suyos), fueron los cristianos quienes empezaron a no llevarse bien con ella cuando el cristianismo se hizo religión oficial del imperio(por cierto sólo la ortodoxia nicena) surgió el antipaganismo y las ansias de revancha y poder, a destacar que figuras como San Cirilo masacró también a otros cristianos fuera de la ortodoxia nicena y creo que se hizo por poder, ¿no?.

5. Desconozco y me importa poco si Hipatia fue o no virgen, ahora en la RAE figura feminismo como:

Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres.

Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres.

Por lo que yo también me considero feminista radical y considero que serlo es una obligación para cualquier cristiano consecuente.

6. Éste es sin duda el punto más gracioso de su argumentación, perdido en formalismos jurídicos y latinajos, dice claramente,
¿¿¿que el cristianismo es lo que trajo libertad a la mujer???
Supongo que es una broma, el cristianismo es un grupo de personas con sus propias normas y por supuesto todo el derecho a tenerlas, pero no mienta tan descaradamente por favor, y si no se da cuenta “ABRA LOS OJOS” y mire. Por si su ceguera se mantiene, le recomiendo q hable de este tema con gente que no sea de su grupo y les pregunte su opinión, recuerde conceptos como caza de brujas y derecho de pernada, y si se mantiene firme le recomiendo libros como “La mujer medieval: fin de un mito”
por si le parece muy pesado, ahí va un párrafo:

“en la Alta Edad Media: el marido puede matar a su esposa adúltera después de perseguirla a latigazos, desnuda, a través del pueblo. La multa impuesta al asesino de una mujer es la mitad del precio de la muerte de un chico hasta los 14 años (época de la fertilidad femenina), superior al del varón entre los 14 y 20 y, a partir de los 20 años, seis veces inferior. La mujer sierva o esclava no puede casarse fuera del dominio de su señor y, si lo hace, sus hijos serán repartidos entre su señor y el de su marido. La mujer no elige, por supuesto, marido, pero acepta el que ha escogido su padre o su «linaje» por brutal, viejo o, al contrario, joven y amante que sea. De todas formas, corre siempre el riesgo de ser violada por algún bandido o por un señor rebelde y enemigo, de ser raptada, o de ser repudiada y condenada al convento si no a la muerte, según el buen parecer y deseo del hombre en general y del suyo en particular”

Gracias por la contribución a la igualdad.

7. ¿Pero como puede decir que Cirilo de Alejandría ha sido el personaje en la historia que más ha exaltado a la mujer por la defensa de la Virgen María en el concilio de Éfeso?
La historia dice de él que su mandato se caracterizó por la presión contra judíos, paganos y otras confesiones cristianas, así como por sus roces con las autoridades imperiales y su feroz lucha de poder con el Patriarcado de Constantinopla., y que en esa lucha aprovecha un error de dogma de Nestorio para hacerse con el poder, por cierto él abogaba por la unión entre la humanidad y la divinidad de Jesús, de la Virgen María poco o nada, y en cualquier caso siempre con el trasfondo del poder, como casi siempre.

8.Debe ud. saber que había dos bibliotecas de Alejandría, de la destrucción de la menor o del Sarapeo no hay constancia bibliográfica sólida, pero sí un escrito de Paulo Orosio, historiador y teólogo de 416 dC (el año de la muerte de Hipatia) que dice “vio con mucha tristeza los restos de la biblioteca del Serapeo, confirmando que sus armarios vacíos… fueron saqueados por hombres de nuestro tiempo”

9. No entiendo la relación entre lo que cuenta del paganismo y la filosofía neoplatónoca y el tema que aquí nos ocupa, pero créame, quien quiera atacar a la iglesia no tiene por qué irse a la figura de Hipatia, basta con mirar a tu alrededor o acudir a sucesos mucho más recientes como el apoyo a cambio de status y poder a dictaduras sanguinarias a un lado y al otro del Atlántico.

Sobre sus tres consideraciones finales le haré la pregunta por pasiva:

1- ¿Piensa ud. de veras que los cristianos durante la historia han sido un ejemplo de pacifismo, igualdad entre sexos, estímulo del progreso de la cultura y de la razón?

2) ¿Soportaría la figura que su grupo nos muestra de Jesús de Nazaret un análisis histórico tan exhaustivo como al que ud. ha sometido a la figura de Hipatia? Le sonarán Flavio Josefo, el manuscrito P52 y sabrá lo que es escribir por primera vez de alguien que vivió hace 60 años en una época sin más medios de comunicación que el boca a boca.

3) ¿Fue la Edad Media, época de dominio del radicalismo católico, un avance para la humanidad?

Su empeño por demostrar como correcto y positivo lo que claramente para todos fue el verdadero infierno es complicado de entender. Para muchos el fondo del mensaje cristiano es bueno, muy bueno de hecho, pero todas las consideraciones que los humanos han hecho a partir de ese origen en búsqueda de poder, status o de defender la única realidad que han conocido y que cimentan sus vidad es malo, realmente malo.
Quien defiende unas ideas no tiene por qué defender a quienes tiraron por tierra esas ideas, aunque pertenezca a su grupo, eso es típico de los equipos de fútbol, pero no lo debería ser de las religiones.

Por cierto, la película, muy buena, algo de lo que TODOS podemos aprender.

Renovarse o morir.

Me despido. Un saludo y gracias (con ahora sí, ninguna esperanza de que esto se publique)



    Anónimo
    17/11/2009 a las 11:16 pm

    Confundir Iglesia con Sociedad
    Su referencia a las leyes medievales me parece fuera de lugar. No son normas de la Iglesia, sino legislaciones civiles. Tocino con velocidad, vamos. No sea manipulador, por favor.



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