Panorama Católico

Amigos

He leído un poco molesto toda ésta salamería, dejemos de tratarnos así. Hay un hecho cierto que nos duele y que nadie debería desconocer, desde hace dos siglos la Santa Iglesia ha venido siendo causa de un ataque sibilino al modo de infiltración que fue torciendo muchos aspectos de nuestras formas y en especial, poniendo en duda dogmas esenciales. Baste leer la "Pascendi" y el "Syllabus" y compararlos con algunos renglones de documentos del Concilio para entender esto.

Tales aspectos ha hecho que muchos hayamos visto esto como el asalto del enemigo infiltrado, lo cual, ante los frutos que tenemos a la vista, algo de razón se nos debe conceder.

El punto está en que todo parecía que el Santo Padre – Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II – avalaban esto, lo cual generaba un estado dialéctico entre la Fe y la Autoridad.( Aún cuando muchas veces digeron lo contrario )

Podemos encontrar excusas, explicaciones e incluso con aceptarlos.

Pero ahora el Señor nos ha regalado un Pontífice que viene a poner fin a la prueba. La salida es clara: hay aspectos del Concilio que fueron mal interpretados y que deben ser claramente expuestos para evitar que haya quienes terminen creyendo que hubo 1700 años de Iglesia equivocada – desde Constantino – y que el verdadero espíritu de Cristo se inicia recién con el Conclio.

He leído un poco molesto toda ésta salamería, dejemos de tratarnos así. Hay un hecho cierto que nos duele y que nadie debería desconocer, desde hace dos siglos la Santa Iglesia ha venido siendo causa de un ataque sibilino al modo de infiltración que fue torciendo muchos aspectos de nuestras formas y en especial, poniendo en duda dogmas esenciales. Baste leer la "Pascendi" y el "Syllabus" y compararlos con algunos renglones de documentos del Concilio para entender esto.

Tales aspectos ha hecho que muchos hayamos visto esto como el asalto del enemigo infiltrado, lo cual, ante los frutos que tenemos a la vista, algo de razón se nos debe conceder.

El punto está en que todo parecía que el Santo Padre – Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II – avalaban esto, lo cual generaba un estado dialéctico entre la Fe y la Autoridad.( Aún cuando muchas veces digeron lo contrario )

Podemos encontrar excusas, explicaciones e incluso con aceptarlos.

Pero ahora el Señor nos ha regalado un Pontífice que viene a poner fin a la prueba. La salida es clara: hay aspectos del Concilio que fueron mal interpretados y que deben ser claramente expuestos para evitar que haya quienes terminen creyendo que hubo 1700 años de Iglesia equivocada – desde Constantino – y que el verdadero espíritu de Cristo se inicia recién con el Conclio.

Seguramente el Papa, después de las conversaciones entre las comisiones que nombró y los sectores que denuncian la herejía, comenzará a definir con claridad aquellos puntos oscuros que permitirá a los herejes o confundidos, que por cierto están dentro de la Iglesia – "humo de satanás "-  mostrarles el verdadero camino, o como creo, hacerles ver que no son parte de la Santa Iglesia de Cristo.

Ese es el punto de fondo.

Respecto a nosotros, pobres laicos que durante 40 años vivimos desgarrados por esa dicotomía que no se pudo negar y pese a ello no nos apartamos de la obediencia a Pedro, a sabiendas que su silencio o movimientos a veces erróneos llevaba agua al molino de la herejía, recién ahora comenzamos a percibir la luz al final del camino y de nuestro camino.

Creo que si el Sr. Moderador, exigiera poner junto a la identificación real o pseudonimo la edad de los foristas, tendríamos en gran parte explicados muchos desencuentros. Desencuentros que no nos hacen bien, porque hay amigos que nos leen y no perciben la Caridad entre nosotros y creo que, se debe a distintas percepciones, producto de una mayor o menor edad o tiempo de prueba vivido.

De tal modo que, amigos que recién llegan al foro – yo no hace mucho que lo estoy – sepan que en nuestras palabras se trasunta más que odio, dolor. Mucho más dolor que lo que puedan imaginar. 

Si así nos vieran, Uds también serían un poco más caritativos con nosotros, porque cuando vuestro dedo nos toca, sepan que tocan carne viva, sin piel, y ello nos provoca reacciones más duras, productor de ese dolor contenido tanto tiempo.

Ahora tengamos paz, el Señor ya escuchó nuestras plegarias, la restauración está en marcha. Muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y muchos también tendrán que irse. 

Abel. 60 años.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Comentarios

Anónimo
09/06/2009 a las 12:17 pm

Roger de Venezuela

Que comentarios tan estupidos!!! Estas tomado o que? Latín, ni siquiera lo entiendes!!!



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