Panorama Católico

Ante las presiones, mantenerse fieles a la Iglesia, dice Pío XII a los católico chinos.

"A los Obispos, que son los sucesores de los Apóstoles, y a los sacerdotes, que según su propia misión son los cooperadores de los Obispos, ha sido conferido el encargo de anunciar y de enseñar el Evangelio que anunciaron y enseñaron los primeros el mismo Jesús y sus Apóstoles. y que esta Sede Apostólica y todos los Obispos, a ella unidos, han conservado y legado inalterado, íntegro, a través de los siglos.

"A los Obispos, que son los sucesores de los Apóstoles, y a los sacerdotes, que según su propia misión son los cooperadores de los Obispos, ha sido conferido el encargo de anunciar y de enseñar el Evangelio que anunciaron y enseñaron los primeros el mismo Jesús y sus Apóstoles. y que esta Sede Apostólica y todos los Obispos, a ella unidos, han conservado y legado inalterado, íntegro, a través de los siglos. No son pues los sagrados Pastores los inventores y compositores de este Evangelio, sino solamente custodios autorizados y pregoneros divinamente constituidos. Por lo tanto, Nos mismo, y los Obispos juntamente con Nos, podemos y debemos repetir las palabras de Jesucristo: Mi doctrina no es mía, sino de Aquel que me ha enviado. Y a todos los Obispos de todos los tiempos puede ser dirigida la exhortación de San Pablo: ¡Oh, Timoteo, guarda el depósito a ti confiado… evitando las vanidades impías y las contradicciones de la falsa ciencia… y así también estas palabras del mismo apóstol: Guarda el buen depósito por la virtud del Espíritu Santo que mora… en nosotros. No somos, pues, nosotros maestros de una doctrina que brota de mente humana, sino que con forme al deber de nuestra conciencia, tenemos que abrazar y seguir la que ha enseñado el mismo Cristo Señor y que él, con mando solemne, ha ordenado enseñar a los Apóstoles y a sus Sucesores". (…)

 

Exhortamos, pues, vivamente en las vísceras de Cristo, a los fieles de los que antes Nos hemos lamentado, a volver al camino del arrepentimiento y de la salvación. Recuerden que si hay que dar, cuando es necesario, a César lo que es de César, con mayor razón hay que dar a Dios lo que es de Dios… y cuando los hombres mandan cosas contrarias a la voluntad divina, entonces es necesario poner en práctica la máxima del Apóstol Pedro: Es necesario obedecer a Dios más que a los hombres. Recuerden, además, que es imposible servir a dos señores, si estos mandan cosas opuestas entre sí… y también que es imposible a veces satisfacer a Dios y a los hombres. Y si en alguna ocasión ocurre que debe sufrir graves daños quien quiere permanecer fiel al Divino Redentor hasta la muerte, tolere esto con espíritu fuerte y sereno.

 

S.S. Pío XII

Carta Encíclica Ad Sinarum Gentem 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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