Panorama Católico

Ante una nueva profanación

Hoy, 11 de noviembre de 2008, es la fiesta de San Martín de Tours, patrono de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy también es el día en que la Conferencia Episcopal Argentina reelegirá al Card. Jorge Bergoglio como Presidente de ese cuerpo colegiado. Finalmente, hoy, según se ha anunciado públicamente, el prelado, titular de la Arquidiócesis de Buenos Aires y Primado de la Argentina realizará un acto de índole indefinible (político – interreligioso – litúrgico) junto con instituciones judías, la más importante, la logia masónica BeneBerith, en recordación y repudio de un hecho histórico ocurrido en Alemania en 1938.

Escribe Marcelo González

Hoy, 11 de noviembre de 2008, es la fiesta de San Martín de Tours, patrono de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy también es el día en que la Conferencia Episcopal Argentina reelegirá al Card. Jorge Bergoglio como Presidente de ese cuerpo colegiado. Finalmente, hoy, según se ha anunciado públicamente, el prelado, titular de la Arquidiócesis de Buenos Aires y Primado de la Argentina realizará un acto de índole indefinible (político – interreligioso – litúrgico) junto con instituciones judías, la más importante, la logia masónica BeneBerith, en recordación y repudio de un hecho histórico ocurrido en Alemania en 1938.

Escribe Marcelo González

Plumas acreditadas en historia han demostrado que el atentado conocido como “La noche de los cristales” fue un montaje, producido y aprovechado por los mismos que hoy lo conmemoran como una masacre y que sirvió a los propósitos políticos de la fundación del Estado de Israel.  En cualquier caso, sea cual fuere la opinión que se tenga, queda en el campo de las ciencias históricas y eventualmente, en el de la interna judía entre sionistas y antisionistas.

El templo catedral de Buenos Aires no puede ser la sede de un acto de propaganda política, protagonizado por una institución tradicionalmente enemiga de la Iglesia y para recordar hechos que son objeto de disputa histórica.

La sola presencia del Cardenal Primado comprometería ya a la Iglesia Católica toda. Y más aún cuando el acto se celebra en la Iglesia matriz, con el Cardenal como anfitrión. Recientemente un rabino invitado al Sínodo de Obispos de Roma a hablar sobre temas bíblicos dio un discurso político que comprometió la posición del Estado Vaticano en la diplomacia internacional. Y luego se despachó contra la beatificación del Papa Pío XII, en un nuevo abuso de hospitalidad y confianza, puesto que en pocos días el Papa Benedicto celebraría el cincuentenario de su muerte. Parece que la lección no se aprende.

No sabemos qué motivos tiene el Cardenal Primado de la Argentina para ser tan solidario con los judíos, (o con sus poderosas instituciones políticas, para ser más exacto) y tan poco amigo de los católicos. Más aún, verdadero enemigo de muchos de ellos, que no dudamos en calificar entre los mejores.

No sabemos, pero lo sospechamos.

Solo sabemos que quienes hacen gala de su odio a la Cruz y al Divino Salvador, serán recibidos como amigos, e incensados como  víctimas. Se pondrá un nuevo jalón en el historial de la defección católica frente a los poderosos del mundo. Esto ocurrirá el mismo día en que los hermanos en el episcopado del responsable de esta inconcebible profanación del lugar santo lo reelegirán como autoridad.

Es verdad, el hecho tiene precedentes. Una confirmación de que la abominación de la desolación ya se ha entronizado en el lugar santo.

Es motivo de una nueva reparación. Una nueva y más enérgica muestra de repudio por parte de los fieles católicos.  Pero, ¿ni un voz jerárquica que condene esta horrible profanación?

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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