Panorama Católico

Ataques a la Iglesia en España

Javier M.ª Pérez – Roldán es el actual presidente del Centro Jurídico Tomás Moro (CJTM). El CJTM se ha convertido en auténtico referente en España en lo que la defensa legal de la dignidad humana y la defensa de la vida se refiere. Entre sus actuaciones más recordadas se encuentra la anulación de la campaña informativa del gobierno referente a la Constitución Europea por contener publicidad subliminal.

Javier M.ª Pérez – Roldán es el actual presidente del Centro Jurídico Tomás Moro (CJTM). El CJTM se ha convertido en auténtico referente en España en lo que la defensa legal de la dignidad humana y la defensa de la vida se refiere. Entre sus actuaciones más recordadas se encuentra la anulación de la campaña informativa del gobierno referente a la Constitución Europea por contener publicidad subliminal.

Actualmente tienen abierta una acción contra Leo Bassi por la representación en el Teatro Alfil de su obra "Revelación", ¿nos puede informar sobre la misma?

Sí. El 7 de febrero presentamos una querella contra Leo Bassi, Joseph O’Curneen y los propietarios del Teatro Alfil por un delito de ofensas contra los sentimientos religiosos. El artículo 525.1 del Código Penal lo castiga con una multa de 8 a 12 meses.

Su querella coincidió en el tiempo con la polémica por las viñetas sobre Mahoma publicadas en Dinamarca, ¿qué diferencias hay entre ambos casos?

Aunque desde algunos medios se ha intentado identificar ambos casos, tienen diferencias importantes. En primer lugar, las viñetas publicadas en Dinamarca parecen ser un caso aislado. Sin embargo, las ofensas a los católicos en España se vienen sucediendo periódicamente desde hace unos años. En segundo lugar, en principio parece que las viñetas no tienen intencionalidad política alguna, sin embargo, en los ataques que se están produciendo en España se observa una clara intencionalidad política, pues no hay que olvidar que los protagonistas de los mismos se identifican públicamente como "progresistas" y parecen insertas en una campaña de desprestigio de las supuestas bases sociológicas electorales de la oposición. Si se demostrara un nexo de unión entre todos estos ataques podría reputarse como un típico caso de genocidio por motivos religiosos.

Usted constantemente habla de ofensas a los sentimientos religiosos, pero no de ofensa a Dios o a la Religión Católica ¿por qué?

El Centro Jurídico nació con una idea muy clara: ha llegado un momento en que si los ciudadanos quieren recuperar su dignidad deben organizarse en defensa de sus intereses. Esta defensa, desde nuestra concepción, sólo puede ser legal. Por eso debemos valernos de la legislación vigente. Actualmente, en España no existe el delito de blasfemia como tal, ni se protege el buen nombre de Dios o los derechos de la Iglesia de manera autónoma. En España, como consecuencia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de numerosos tratados internacionales y de los artículos 14 y 16 de la Constitución Española lo que se protege es la dignidad humana, una de cuyas manifestaciones son la religiosidad o la ausencia de la misma.

¿Qué quiere decir con ausencia de la misma?

Desde numerosos medios políticos y de comunicación se olvida que el mismo artículo 525 del Código Penal que hemos citado protege a los ateos y agnósticos. Una burla o mofa de ellos por su condición de tal, está castigada con la misma pena de 8 a 12 meses que nosotros pedimos. Torticeramente hay algunos que se empeñan en decir que en España se protege penalmente, y de manera discriminatoria, a la Iglesia Católica, lo cual es mentira. En España, como en el resto del mundo civilizado, se protegen, sin más, los derechos humanos. Está castigado burlarse de una persona por profesar una religión exactamente igual que se pena mofarse de alguien por no practicar religión alguna o incluso por tener algún defecto físico o enfermedad. ¿Toleraríamos que alguien se burlara de un paralítico por su condición de tal?

Cuando ustedes se enteraron de la reunión del Presidente Rodríguez con la Comunidad Islámica solicitaron también una reunión, ¿han tenido respuesta?.

No, ninguna. Con está actitud el Presidente demuestra que no tiene sensibilidad democrática alguna. No le importa que en España se conculquen periódicamente los Derechos Humanos, pues como nuestro Tribunal Supremo dijo en su día "lo religioso no es un aspecto o valor accesorio o circunstancial, sino esencial de la persona, y como tal garantizado por la Constitución española (Art. 16.1)". A los musulmanes los recibió no por su sensibilidad humanista, sino por el temor que parece tenerlos. No debemos olvidar que nuestro actual gobierno cede ante todos los chantajes de todos los que estiman pueden hacerle daño. Su comportamiento no parece guiado por el amor a la justicia o la equidad, sino por el miedo. En el tiempo que lleva en el poder su único lema ha sido ser "débil con los fuertes y fuerte con los débiles", y muchos nos tememos que seguirá siendo así.

www.minutodigital.com

Comentario Druídico: El punto de apoyo de las acciones llevadas por el Centro Jurídico Tomás Moro, como bien dice el abogado Pérez-Roldán, es la ley vigente. En España ya no es delito la blasfemia, luego no se puede accionar legalmente contra ella. Es delito, sí, la ofensa a la "dignidad humana" y a los "sentimientos religiosos", los cuales reciben protección muy dispar. Si el ofendido es un judío, un masón o un musulmán, caerá sobre el culpable todo el peso de la justicia. Si es un católico o la comunidad católica, mayoritaria además, difícilmente obtenga una reacción contundente de la justicia y menos aún del poder ejecutivo, que debe tutelar la paz social y por tanto impedir provocaciones que puedan producir reacciones violentas.

Pero lo más trágico de todo esto es que el grado de desprotección jurídica de los católicos en la Europa católica (y ahora también en la Hispanoamérica católica) es el producto de la doctrina conciliar de la "libertad religiosa", siguiendo cuyos lineamientos se desmanteló toda la tradición jurídica que protegía el mutuo entendimiento de la Iglesia y el Estado en los estados católicos. Fue en la renegociación de los concordatos bajo el reinado de Paulo VI en adelante donde la parte más interesada en quitar toda influencia de la Iglesia en el Estado, es decir, promover la laicidad, ha sido la que representaba a la Iglesia. A fines de su reinado, Juan Pablo II habló de la "apostasía silenciosa" de Europa. ¿Nadie se pregunta sobre las causas?

Penoso es decirlo, pero los que suprimieron masivamente las fiestas religiosas del calendario civil argentino fueron los militares del Proceso de Reorganización Nacional, la última dictadura militar. Y esto con el guiño o al menos el silencio de la Iglesia, que tenía fuerte influencia sobre sus miembros más conspicuos. Hoy lamentamos que Jueves Santo, Corpus Christi, Santa María (15 de Agosto), la Asunción, etc. hayan dejado de ser fiestas nacionales. El 8 de diciembre fue suprimido también, pero restituido por el gobierno de Menem. Ya no hay Te Deum en las fiestas patrias y el presidente no tiene que ser católico. Se suceden actos blasfemos promovidos por las "entidades culturales" de los distintos estamentos de gobierno. Sin contar la nula influencia de la Iglesia en los contenidos de los medios de comunicación o la moral pública. Conviene preguntarse ¿cuál es el origen de esta ausencia o nula influencia de la Iglesia sobre la vida pública (laicidad del estado) sino la voluntad misma de escindirse de ella por medio de lo que se ha llamado recientemente, -ahora con un tono de lamento por el bien perdido- "sana laicidad".

¿Por qué no reconocemos que el mal viene de la doctrina conciliar vaticanosegundista de la "libertad religiosa", contraria al Magisterio de la Iglesia y la revemos. ¿Por qué lamentar las consecuencias y no actuar sobre las causas?

Volver a la Portada

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

YouTube