Panorama Católico

Batman Inicia (Batman Begins)

Es realmente difí­cil elogiar un filme de superhéroes de historieta. No habí­amos visto ninguno que valiera la pena (salvo el parádico "Los Increi­bles") hasta que dimos con Batman Inicia, una pelí­cula digna de verse.

Es realmente difí­cil elogiar un filme de superhéroes de historieta. No habí­amos visto ninguno que valiera la pena (salvo el parádico "Los Increi­bles") hasta que dimos con Batman Inicia, una pelí­cula digna de verse.

El primer problema es encontrar un encuadre apto para una visión católica de los "superhéroes". ¿Qué son estos personajes? Descartemos los extraterrestres (Superman), los potenciados por la ciencia (Spiderman) y otras explicaciones más o menos fantasiosas y nos queda poco para elegir. El Zorro, que es héroe pero no "super" y Batman, que tiene bastante parecido con el anterior en sus rasgos esenciales.

El Zorro, como Robin Hood, son justicieros que se esconden, de distinta manera, del poder de los opresores. Pero El Zorro tiene doble vida, y en esto se asemeja a Batman. Es un rico pusilánime y tarambana de dí­a, y un caballero andante justiciero por la noche. Ambos tienen un confidente fiel (un viejo sirviente familiar), ambos ocultan su cuartel de operaciones en una cueva. Ambos se valen de la destreza fí­sica. Batman, a pesar de su enorme bagaje tecnológico, no usa armas de fuego. Es, en cierto modo, un samurai.

Batman – Bruce Wayne (Christian Bale) ¿recuerdan al chico de El Imperio del Sol? es un ciudadano de Gotham City, un lugar en el que los ricos son muy ricos y los pobres, en medio de fastuosos edificios, revuelven la basura para buscar comida, consumen drogas y, muchos de ellos, han recurrido al delito como forma de vida. ¿Algún parecido con la realidad?

El Dr. Wayne, padre de Bruce, dueño de una inmensa fortuna, trata de dar el ejemplo a los poderosos: compartamos nuestros bienes con los que nada tienen, haciendo obras en su provecho. Pero hay otros ricos, en especial los que manejan el crimen organizado, a quienes este tipo de iniciativas, lejos de dejarlos indiferentes, los inquietan mucho. De allí­ que Bruce sufra la terrible experiencia de ver a sus padres, grandes benefactores de la ciudad (una curiosa reminiscencia de la ciudad antigua, a la vez ciudad y estado) asesinados por un delincuente impiadoso a la salida de una función de ópera.

Bruce habí­a sufrido un accidente cayendo en un antiguo pozo de aljibe y sufrido una traumática experiencia con los murciélagos, que lo ha marcado profundamente. Unos murciélagos representados en la ópera lo asustan, él pide salir del teatro, sus padres son atacados allí y muertos, él se siente responsable.

Hábiles flashbacks recreativos de la historia y la personalidad de Bruce, ahora un adulto joven, nos llevan a Nepal. Allí­ se produce su captación por la secta de Ra's al Ghul (en árabe, "cabeza del demonio") personaje interpretado por Ken Watanabe, -muy por debajo de su magní­fica recreación de Katsumoto en "El último Samurai"- que dirige la Liga de las Sombras, un remedio de la famosa secta de los Asesinos. La misión de estos monjes de la oscuridad tiene una formulación moral: destruir toda civilización decadente sin compasión. No son cristianos. Y puesto que Ciudad Gótica es una civilización en decadencia, han decidido erradicarla, usando atentados biológicos masivos. La referencia al terrorismo islámico es sutil pero clara.

Bruce logra escapar, después de negarse a dar el paso definitivo en esta oscura organización, cuyas raí­ces malignas percibe con mayor claridad dí­a a día. Regresa a su ciudad y retoma el manejo del holding empresario familiar, custodiado por el fiel Alfred (Michael Kane) y de alguna manera misteriosa por otro de los más cercanos colaboradores de su padre, Lucius Fox (Morgan Freeman) el astuto genio de la tecnologí­a que proveerá a Batman de su parafernalia ofensiva y defensiva.

Otro personaje central es Henri Ducard (Liam Neeson), un miembro de la secta a quien Bruce salva de la muerte. La secta de Ra's Al Ghul no solo sigue operativa, como él creí­a, sino que su propio lí­der no es quien se suponí­a. Un juego de engaños. Ducard hace las veces del "tentador". Durante la estancia de Bruce en el cuartel de la Liga de la Sombras, él le muestra el mal bajo forma de bien. Su actitud, su presencia imponente, su tono persuasivo son una excelente personificación del maligno, que actúa sobre las almas sedientas del bien, pero descaminadas en su búsqueda. La estática y el entorno oriental del "monte de la tentación" es bien del gusto New Age. Un personaje interesante.

Naturalmente no existe Dios ni ninguna instancia trascendente, salvo el culto satánico de la destrucción de la Liga de las Sombras. No hay ninguna referencia cristiana, al menos que hayamos detectado. Todo se resuelve en el orden natural, o preternatural. De donde hay una aspiración al bien, el deseo de justicia y servicio común de la "ciudad". Y un mal, la manera parcializada y obsesiva de ver la justicia, propia de la falta de referencias trascendentes.

Batman-Wayne, sin embargo, es un personaje humano, sensible y sufriente, que asume su misión un poco por deseo de venganza, otro por amor a la justicia, aunque nunca del todo confortable en el la figura que ha debido crear para aterrorizar a los malvados y corruptos de Gotham City. De alguna manera muestra que la justicia humana nunca es enteramente justa y que no hay esperanza allá­ donde no se espera una Justicia infalible.

Con sus más y sus menos, la acción es interesante, los combates un poco confusos, la tecnologí­a creí­ble, dentro de su pomposidad. Los personajes son, sin duda, lo mejor logrado: equilibrados, muy humanos dentro de un contexto de comic.

Recomendable para toda la familia (excluirí­amos a los más pequeños porque el ambiente es un poco "gótico", sin alcanzar esa abrumadora y casi satánica atmósfera de los filmes de terror). Es una pelí­cula limpia, provechosa para debatir, con los que se están formando, sobre la doctrina católica del bien como participación de la bondad infinita de Dios, y del mal, el vací­o o la ausencia de Dios y de sus obras.

Dirigida por Christopher Nolan
Libro y guión

Bob Kane (personajes del comic)
David S. Goyer (guion cinematográfico)
Elenco:
Christian Bale …. Bruce Wayne/Batman
Michael Caine …. Alfred
Liam Neeson …. Henri Ducard
Katie Holmes …. Rachel Dawes
Gary Oldman …. Jim Gordon
Cillian Murphy …. Dr. Jonathan Crane
Tom Wilkinson …. Carmine Falcone
Rutger Hauer …. Earle
Ken Watanabe …. Ra's Al Ghul
Mark Boone Junior …. Flass
Linus Roache …. Thomas Wayne
Morgan Freeman …. Lucius Fox
Larry Holden …. Finch
Gerard Murphy …. Judge Faden
Colin McFarlane …. Loeb
Duración: 141 min
Paí­s: USA
Idiomas: Inglés, Mandarí­n
Año: 2005
Color: Color

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Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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