Panorama Católico

Benedicto XVI continúa con su lenta pero firme reforma de la curia vaticana

No habrá «tsunami», pero Benedicto XVI avanza con paso firme en el que es uno de los principales objetivos de su pontificado: la reforma de la curia vaticana. El pasado sábado se escribió el último acto, por el momento, de este paulatino adelgazamiento y renovación de los dicasterios romanos, con el nombramiento del indio Ivan Dias como nuevo prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en sustitución del cardenal Crescenzio Sepe, enviado como arzobispo a Nápoles.

No habrá «tsunami», pero Benedicto XVI avanza con paso firme en el que es uno de los principales objetivos de su pontificado: la reforma de la curia vaticana. El pasado sábado se escribió el último acto, por el momento, de este paulatino adelgazamiento y renovación de los dicasterios romanos, con el nombramiento del indio Ivan Dias como nuevo prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en sustitución del cardenal Crescenzio Sepe, enviado como arzobispo a Nápoles.

Todas las miradas se dirigen ahora hacia el arzobispo de Génova, el cardenal Tarcisio Bertone, que podría ser, en breve, quien sustituya al cardenal Angelo Sodano al frente de la Secretaría de Estado. Con él también sería removido su segundo, el responsable de las Relaciones con los Estados, Giovanni Lajolo.

Los cambios realizados por Benedicto XVI, y los que según los rumores curiales se prevén en los próximos días, se emmarcan en la misma línea de los realizados hasta ahora. El denominador común de todos los designados es su absoluta sintonía con el Pontífice. Lo era claramente en el caso de Levada, que le sustituyó al frente de Doctrina de la Fe, y lo es ahora en el nombramiento de Ivan Dias, que tiene el perfil más apropiado para dirigir la Congregación que se encarga de todas las iglesias de misión, un tercio de los católicos.

Dias, que fue nuncio en Corea y Albania, tiene una dilatada experiencia en las denominadas iglesias de frontera, allí donde los católicos son minoría e incluso perseguidos. En algunos aspectos, la personalidad de este cardenal de 70 años coincide con la de Benedicto XVI: es «reservado, trabajador y no le gusta hablar con la Prensa», dicen en la curia.

Más que la elección de Dias al frente de este dicasterio, la mayor sorpresa, fue el «envío» de Sepe a Nápoles. Aunque se afirma que la diócesis es la tercera más importante de Italia, y que el nombramiento «no debe interpretarse como un castigo», lo cierto es que Benedicto XVI ha apartado de la curia a uno de los cardenales con aparente mayor proyección. A punto de cumplir 63 años, desde 1975 ha ocupado diferentes despachos en el Vaticano. Era uno de los curiales destacados y, dado que es uno de los cardenales más jóvenes, se le auguraba un cargo de mayor responsabilidad en el Vaticano.

Sin embargo, el cambio más anunciado todavía se hace esperar. El «número dos» vaticano, Angelo Sodano, sigue al frente de la Secretaría de Estado, a pesar de que en este año ha tenido «varios desencuentros con el Santo Padre» y de que en noviembre cumplirá 79 años, cuatro más de la edad de jubilación prevista por del Derecho Canónico. En la curia se habla de una fecha límite para este cambio, el 29 de junio, fiesta de san Pedro y san Pablo, y se da por hecho que el candidato es el cardenal arzobispo de Génova, Tarcisio Bertone. Este salesiano de 71 años goza también de la absoluta confianza del Papa, pues durante siete años, hasta 2002, fue su secretario en la Congregación de la Fe.

De confirmarse este nombramiento se corroboraría que Benedicto XVI se está rodeando de unos colaboradores con su misma visión de la Iglesia, conocedores de los entresijos de la curia, pero apartados de ella en los últimos años. Y con una edad -en torno a los 70 años- que hace pensar que ésta será su última responsabilidad eclesial, por lo que no corren la tentación de intentar «hacer carrera» en la curia vaticana.

 

La Razón

 

Comentario Druídico: Interesante posibilidad la del Cardenal Bertone en la Secretría de Estado. Hombre de buena doctrina. De él se sabe que, cuando la revelación del "tercer secreto" de Fátima, afirmó: "el tema no está cerrado". Si juntamos a esto las palabras que cierta versión atribuye al Cardenal Ratzinger sobre ese trascendente hecho del pontificado juanpaulino en el que –inusualmente– se hizo una interpretación oficial de la visión de Sor Lucía orientada a identificar lo allí relatado con el atentado sufrido por el Papa en 1981, a saber: "me torcieron la mano", puede esperarse que el tema Fátima se reabra. Dios quiera que con una nueva consagración, más ajustada al pedido de la Virgen.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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