Panorama Católico

Buenas noticias: Hummes se fue del Dicasterio del Clero

Continuando con su paciente labor de reforma de la Curia Romana, Benedicto XVI aceptó hoy la renuncia por límite de edad del Cardenal Hummes al cargo de Prefecto de la Congregación para el Clero y llamó para sucederlo en el mismo cargo a Mons. Mauro Piacenza, hasta ahora Secretario de dicho dicasterio.

Es interesante notar que no es común la práctica de nombrar como prefecto de un dicasterio romano a quien cumplía las funciones de secretario en el mismo organismo. No obstante esto, algunas veces esta costumbre no se sigue, como ha sucedido hoy con el nuevo prefecto Piacenza, quien, como se sabe, ha sido formado en la escuela de Giuseppe Siri, el gran cardenal de Génova, de la cual provienen también don Guido Marini y Mons. Marc Aoullet.

Continuando con su paciente labor de reforma de la Curia Romana, Benedicto XVI aceptó hoy la renuncia por límite de edad del Cardenal Hummes al cargo de Prefecto de la Congregación para el Clero y llamó para sucederlo en el mismo cargo a Mons. Mauro Piacenza, hasta ahora Secretario de dicho dicasterio.

Es interesante notar que no es común la práctica de nombrar como prefecto de un dicasterio romano a quien cumplía las funciones de secretario en el mismo organismo. No obstante esto, algunas veces esta costumbre no se sigue, como ha sucedido hoy con el nuevo prefecto Piacenza, quien, como se sabe, ha sido formado en la escuela de Giuseppe Siri, el gran cardenal de Génova, de la cual provienen también don Guido Marini y Mons. Marc Aoullet.

Muchos comentaristas coinciden en señalar que, dado que el nombramiento se ha realizado ahora (con 76 años, el cardenal Hummes podría haber permanecido algunas semanas más en el cargo), es casi seguro que Mons. Piacenza estará entre aquellos que serán creados cardenales en el próximo consistorio. En efecto, a diferencia de los Pontificios Consejos que cuentan con un arzobispo presidente (que, eventualmente y si el Sumo Pontífice lo desea, puede ser creado cardenal), las Congregaciones romanas tienen a la cabeza, por derecho, un cardenal prefecto. La inclusión de Piacenza en el consistorio, sin embargo, plantearía el problema del excesivo número de italianos que son candidatos a la púrpura, lo cual podría provocar que no se incluyera en el consistorio de fines de noviembre a alguno de los arzobispos italianos que presiden dicasterios menores y para los cuales se esperaba el cardenalato.

La noticia del nombramiento de Mons. Piacenza es, sin lugar a dudas, muy buena. Una vez más, y sin previsiones periodísticas de por medio, el Papa ha elegido para un cargo importante a un hombre de su entera confianza y que comparte con él su pensamiento y visión eclesial. El nuevo prefecto conoce muy bien el dicasterio del Clero, dado que ha trabajado allí por muchos años, primero como subsecretario y luego como secretario. A Mons. Piacenza, en efecto, se le atribuyen algunas de las iniciativas más fuertes del Año Sacerdotal, relacionadas con la vida espiritual de los presbíteros, la importancia de la Adoración Eucarística y de la digna celebración del Sacrificio Eucarístico, la recuperación de la verdadera identidad del sacerdote católico y la necesidad de una hermenéutica de la continuidad sacerdotal.

Precisamente sobre esta hermenéutica, Mons. Piacenza explicaba hace pocos meses que “es una expresión providencialmente utilizada por el Papa en su alocución a los más de quinientos participantes en el congreso. Creo que, dada también la contigüidad terminológica, debe necesariamente ser interpretada a la luz de la hermenéutica de la continuidad eclesial, que el Papa ha indicado como la única posible interpretación correcta del concilio ecuménico Vaticano II, en el discurso dirigido a la Curia romana el 22 de diciembre de 2005. No existen sacerdotes pre-conciliares y post-conciliares, así como no existe una Iglesia pre y post conciliar. Existe la única Iglesia de Cristo, con el único sacerdocio de Cristo participado a aquellos que él llama en toda época y circunstancia. El modelo es siempre el Señor y la identificación total con la llamada que Él ha dirigido, como vivió y enseñó san Juan María Vianney”.

Más datos: La Buhardilla de Jerónimo



C
omentario Druídico:



Gracias a Dios, los Prefectos que entienden en la denuncia sobre Mons. Sucunza son ahora de buena doctrina: el progresista brasileño Hummes no inspiraba ninguna confianza. Tanto Aoullet como Piacenza (pronto cardenal) nos alientan mucho más.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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