Panorama Católico

¿Caritas despertador?

 

Cáritas, un despertador ante la pobreza

Monseñor Bargalló alentó a fortalecer la misión de servicio en favor de las víctimas de la exclusión

 
MAR DEL PLATA.- El presidente de Cáritas y obispo de Merlo-Moreno, monseñor Fernando María Bargalló, alentó desde aquí a un mayor compromiso de todos para combatir la pobreza y promover caminos de inclusión social en la comunidad.
Y en pos de ese objetivo destacó el rol de la institución que preside, a la que llamó a ser un "permanente despertador que mantenga atenta la conciencia de los argentinos acerca de la realidad de tantos hermanos que no pueden sentarse en la mesa de una vida digna".

 

Cáritas, un despertador ante la pobreza

Monseñor Bargalló alentó a fortalecer la misión de servicio en favor de las víctimas de la exclusión

 
MAR DEL PLATA.- El presidente de Cáritas y obispo de Merlo-Moreno, monseñor Fernando María Bargalló, alentó desde aquí a un mayor compromiso de todos para combatir la pobreza y promover caminos de inclusión social en la comunidad.
Y en pos de ese objetivo destacó el rol de la institución que preside, a la que llamó a ser un "permanente despertador que mantenga atenta la conciencia de los argentinos acerca de la realidad de tantos hermanos que no pueden sentarse en la mesa de una vida digna".

 
 "El despertador no es sólo para que la gente colabore, sino para que todos nos comprometamos en generar estructuras de convivencia justa y solidaria", destacó el prelado, de 54 años, que presidió la XVI Asamblea y Encuentro Nacional de Cáritas Argentina, que durante el fin de semana deliberó en el Colegio Santa Cecilia de esta ciudad.
 Más de medio millar de participantes logró esta reunión, que tuvo enviados de las 64 diócesis del país. Cada uno acercó resultados de los trabajos en las distintas comunidades que quedarán reflejados en las líneas pastorales que se seguirán en los próximos tres años. En esas propuestas se resaltan las acciones dirigidas a la inclusión social, la formación y participación ciudadana y, esta vez, también un llamado especial al cuidado ambiental.
 Bargalló explicó a LA NACION que se buscó discernir cómo encarar la misión de servicio ante quienes más padecen la condición de pobreza y exclusión social. Advirtió que esa ayuda "no es dar desde la riqueza, sino compartir entre hermanos", y sostuvo que "pobreza no es sólo carecer de bienes, sino también de oportunidades de educación y salud".
 Gabriel Castelli, director de Cáritas Argentina, reforzó el concepto: "Al que está en desigualdad, queremos que se lo trate como hermano y como sujeto, y no como un objeto de la ayuda". Bargalló planteó que este llamado no se limitara a la mera asistencia social. "Aquí vamos con el corazón", insistió.
 La reunión tuvo un momento de gran emotividad durante la marcha a la catedral, donde presidió una misa el obispo de Mar del Plata, monseñor Juan Alberto Puiggari. El presbítero Fabián Yanes, vicepresidente de Cáritas local, habló de una paradoja notable en estos tiempos. "A mayor crisis económica, notamos una mayor voluntad de compartir en la comunidad", contó a LA NACION.
 Castelli también destacó los beneficios de una Iglesia "receptiva de gente con ganas de hacer y que no encontraba cómo canalizar esa voluntad". Y Bargalló lamentó que quedaran resabios de asistencialismo y clientelismo en las políticas oficiales. Los relacionó con el talante de los funcionarios de cada lugar. "Donde hay una mayor conciencia de trabajo por el bien común, las políticas son más promocionales, pero donde hay horizontes más pequeños y mezquinos, asoman más asistenciales y con clientelismo", explicó el obispo.
 
Fuente: La Nación.
 
Comentario Druídico: Caritas = caridad. Caridad = virtud teologal del amor de Dios, o sea ley evangélica pura. 
Si esta reseña es fiel, aquí no se menciona ni a Dios, ni Evangelio, ni las bienaventuranzas: esto es sociología del más rancio espíritu onguiano (de ONG). 
Esto implica muchos peligros: desvío doctrinal, alejamiento del espíritu sobrenatural: olvido de la asistencia a los pobres como "obra de misericordia".  La desconsideración de la pobreza como virtud evangélica ("bienaventurados los pobres") y por tanto, a la vez que se ayuda materialmente se promueve el bien espiritual. Lo mismo para el donante: el desprendimiento es parte de la virtud de la pobreza, y no un mero componente de la vida social o un justificativo de la mala conciencia.
Además, sin el fundamento virtuoso de la Caridad, toda actividad de ayuda a los pobres (que debe ser la provisión de "bienes" materiales y espirituales, y no de otra cosa) decrece en mérito y hasta corre el riesgo de convertirse en una mera forma de encaminar la propia vida social. Y aún peor, en un negocio.
Cuando la Magdalena rompió un frasco de perfume de nardo y ungió los pies de Nuestro Señor, Judas se quejó por el desperdicio de 200 denarios. "Se podría haber vendido y entregado a los pobres". No decía esto porque le importasen los pobres, sino porque él llevaba la bolsa y era ladrón, comenta San Juan. 
¡Bienaventurados los miembros de Caritas (y los caritativos en general) que dedican su tiempo a la asistencia de los pobres, por amor de Dios y del prójimo, fundado en el amor de Dios! Solo Dios puede conocer los corazones. Nosotros solo los frutos…

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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