Panorama Católico

Carta de un Defensor de la Catedral de Mar del Plata

Uno de los actores de la defensa de la Catedral marplatense contra las autoconvocadas ha sentido la necesidad de expresar sus sentimientos en una carta que nos envió. La reproducimos para todos nuestros lectores.

Sr. Director

Tengo 24 años y vivo en Mar del Plata.

Uno de los actores de la defensa de la Catedral marplatense contra las autoconvocadas ha sentido la necesidad de expresar sus sentimientos en una carta que nos envió. La reproducimos para todos nuestros lectores.

Sr. Director

Tengo 24 años y vivo en Mar del Plata.

En la tarde del domingo 9, me sorprendí gratamente al encontrar un grupo de jóvenes "custodiando" el atrio de la Catedral, para protegerla de las agresiones de las "Mujeres Autoconvocadas". Inmediatamente me les uní y comencé a rezar el Rosario con ellos.

Poco después llegó una multitud de manifestantes que por espacio de casi media hora no dejaron de insultarnos y de proferir todo tipo de blasfemias y vocablos obscenos. Como si esto fuera poco, hasta se dieron el lujo de pintarrajear con sus porquerías el pavimento del atrio de la Iglesia.

Pero no es precisamente esto lo que me preocupa. Me indignó mucho el ver que eramos tan pocos los que estábamos dando testimonio de nuestra Fe, no solo con nuestra oración, sino también con nuestra presencia.

Solo un grupo reducido formado por jóvenes y adultos que vinieron de La Plata… algunos del Colegio y Universidad FASTA de esta ciudad… y otros que espontáneamente se les unieron, conformaron un grupo minúsculo, que con celo ferviente estuvieron defendiendo la Fe.

Me pregunto: ¿donde estaba el resto de los católicos de esta ciudad?¿que medios pusieron nuestros pastores para convocarlos?

No se trata de confrontar, ni de ir al choque. No se trata tampoco de organizar un ejercito para combatir a estas "abortistas".

El punto es que si a ellos tienen el supuesto "derecho" de venir descaradamente hasta las puestas de nuestros Templos para profanar sus muros con sus pintadas blasfemas… nosotros no solo tenemos el derecho, sino el deber de manifestar nuestro repudio ante estos actos vandálicos.

Este estado de cosas, hace que me sienta en la obligación de alzar humildemente mi voz: ¡Basta ya! Católicos hermanos: basta de ese silencio cómplice y cobarde, frente a estos despiadados ataques.

Es el momento de despertar Señores Obispos ¿que más necesitan para darse cuenta del odio a la Iglesia que los enemigos de Cristo están fomentando en tantas almas? Es deber su deber dar el ejemplo y no permanecer cruzados de brazos, es el momento de hacer oír la voz de Nuestro Señor, que habla por medio de ustedes.

No es suficiente con tres o cuatros documentos llenos de ambigüedades, de esos que nos tienen acostumbrados y que nadie lee.

Necesitamos que dejen de lado sus miedos y su comodidad, y que defiendan nuestros valores más sagrados, con hechos concretos, pase lo que pase. Tienen que dar testimonio de su Fe como lo hicieron los Apóstoles de quienes ustedes son sucesores. Me permito recordarles que solo uno de ellos no murió mártir.¿O acaso pretenderán ustedes heredar de ellos su dignidad apostólica y no compartir con ellos sus sufrimientos?

No somos solo los laicos los que debemos dar testimonio. Son ustedes, obispos y sacerdotes principalmente, que como pastores los que deben ponerse al frente de la defensa de la Vida, la Familia y de la Iglesia.

Espero que estas líneas sirvan para hacer tomar conciencia, principalmente al clero, de que es hora de "dar la cara" y de defender nuestros principios abiertamente, frente a los cada vez más violentos ataques contra la Santa Madre Iglesia.

¡Reinen por siempre los Sagrados Corazones de Jesús y María!

Nichán Eduardo Guiridlian Guarino
DNI 28.878.959, Mar del Plata

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Autor

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