Panorama Católico

Carta de un obispo al Santo Padre (hace casi 40 años)

Carta de Monseñor Antonio de Castro Mayer a Su Santidad Pablo VI

Campos, 12 de septiembre de 1969

Santo Padre,

Habiendo
examinado atentamente el "Novus Ordo Missae" que entrará en vigencia el
30 de noviembre próximo, después de haber rezado y reflexionado mucho,
he juzgado ser mi deber, como sacerdote y como obispo, presentar a Su
Santidad mi angustia de conciencia, y formular, con la piedad y la
confianza filial que debo al Vicario de Cristo, una súplica.


Carta de Monseñor Antonio de Castro Mayer a Su Santidad Pablo VI

Campos, 12 de septiembre de 1969

Santo Padre,

Habiendo
examinado atentamente el "Novus Ordo Missae" que entrará en vigencia el
30 de noviembre próximo, después de haber rezado y reflexionado mucho,
he juzgado ser mi deber, como sacerdote y como obispo, presentar a Su
Santidad mi angustia de conciencia, y formular, con la piedad y la
confianza filial que debo al Vicario de Cristo, una súplica.

El
"Novus Ordo Missae", por las omisiones y mutaciones que ha introducido
en el Ordinario de la Misa, y por muchas de sus normas generales que
indican la concepción y la naturaleza de nuevo Misal, en los puntos
esenciales, no expresa, como debería, la Teología del Santo Sacrificio
de la Misa, establecida por el Sagrado Concilio de Trento en su sesión
XXII. Hecho que la simple catequesis no puede equilibrar. Le evío
adjunto las rezones que, en mi opinión, justifican esta conclusión.

Las
razones de orden pastoral que, tal vez, podrían, en primer lugar, ser
invocadas en favor de la nueva estructura de la Misa, no pueden hacer
olvidar los argumentos de orden dogmático que militan en sentido
contrario; además, no parecen razonables. Los cambios que han preparado
el "Novus Ordo Missae" no han contribuido a aumentar la Fe ni la piedad
de los fieles. Por el contrario, estos fieles permanecen perplejos, con
una perplejidad que el "Novus Ordo Missae" ha acrescentado; porque ha
favorecido la idea de que nada es inmutable en la Santa Iglesia, ni
siquiera el Santo Sacrificio de la Misa.

Además,
como lo señalo en las razones adjuntas, el "Novus Ordo" no sólo no
inspira fervor sino que, por el contrario, disminuye la fe en las
verdades centrales de la vida Católica, como la Presencia real de Jesús
en el Santísimo Sacramento, la realidad del Sacrificio propiciatorio,
el sacerdocio jerárquico.

Por lo que realizo un imperioso deber de conciencia pidiendo humilde y respetuosamente a Su Santidad dignarse, mediante un acto positivo que elimine cualquier duda, autorizarnos
a seguir utilizando el "Ordo Missae" de San Pío V, cuya eficiencia en
el desarrollo de la Santa Iglesia y en el acrescentamiento del fervor
de los sacerdotes y de los fieles, como lo ha recordado Su Santidad con
tanta unción, está probada.

Estoy seguro que la benevolencia de Su Santidad alejará las perplejidades nacidas en mi corazón de sacerdote y de obispo.

Postrado a los pies de Su Santidad, con obediencia humilde y piedad filial, imploro su Bendición Apostólica.

+ Antonio de Castro Mayer
Obispo de Campos (Brasil)

 

Envío del Ing. Dante Calori

Comentario Druídico: El pedido de Mons. de Castro Mayer fue atendido 38 años después…

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *