Panorama Católico

Carta de un Sacerdote Diocesano

Sres. Panorama Católico:

Sres. Panorama Católico:

Con agrado recibo cada semana los e-mail de vuestra publicación. Muchas veces
coincido con las opiniones vertidas, otras no tanto, pero son divergencias no
substanciales sino accidentales. Pero debo decir que el editorial sobre el vergonzoso
y bochonorso “affaire” (por llamarlo de algún modo) Maccarone ha sido uno de los
más brillantes y valientes que hayan escrito. A las cosas hay que llamarlas por su
nombre y no ha sido la opinión la que expuso este escándalo sino la torpeza del
propio protagonista.
Sé y de muy buena fuente (un presbítero que trabaja en la sede de la Conferencia Episcopal) que cuando fue presentado el más bochonorso aún y cobarde comunicado se atestó el server de e-mails repudiando ese segundo escándalo, en su mayoría, y gracias a Dios, de sacerdotes que como yo que tengo la inmensa alegría de serlo, con la Gracia de Dios nos esforzamos día a día para ser fieles a lo
que nos pide el Señor y tratamos de superar nuestras debilidades. Esto motivó un intento de corrección (tan tibio como el propio comunicado) que por la tarde trataba de “aclarar” (no aclare tanto que oscurece) el vocero del Episcopado. Ni qué decir de algunos comunicados (cómo les gusta a los mitrados estas cosas que no las espera ni les interesa a nadie) algunos lamentables como el de Lomas de Zamora por no citar el propio de Santiago del Estero. El único correcto fue el del Obispo de Reconquista.
Como Dios Nuestro Señor en su infinita sabiduría permite que estas cosas sucedan no dudo que pueda llegar a ser motivo de una conversión y purificación de los pastores, que debemos y estamos obligados a predicar con el ejemplo. Al que se le dio mucho también se le exigirá mucho, dice el Señor. Lamentablemente no es temerario pensar que este caso no es el único tanto a nivel episcopal como sacerdotal y Uds. seguramente no lo ignorarán. Sólo espero que con la Gracia de Dios y nuestro compromiso con Él logremos purificar estas “tinieblas” insertadas en la Iglesia. Sé también de muy buena fuente que el Sr. Nuncio está sorprendido de la chatura demostrada por nuestro episcopado por el modo no sólo de responder ante el escándalo, sino por cuestionar impropiamente el accionar del Santo Padre y sus colaboradores, que en este caso fue ejemplar.
En fin, hay otros temas que se desprenden de este bochorno como la recomposición del episcopado argentino, la unificación de algunas Diócesis que no tienen sentido que existan como tales, la selección del clero, la purificación de la Liturgia, la prédica moral fiel a las enseñanzas de la Iglesia y la necesidad de la reintroducción en nuestras parroquias y colegios de una catequesis verdaderamente cátolica, entre otros. Frente a este hecho debemos pedir perdón al Señor y hacer penitencia.
Reitero mis apreciaciones sobre el mentado editorial y los saludo afectuosamente en Cristo Nuestro Señor y su Santísima Madre.

Un sacerdote

N. de la R. La carta original viene firmada con nombre y apellido. Hemos preferido reservarlos por las razones que todos Uds. pueden imaginar

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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