Panorama Católico

Carta de Una Voce Argentina al P. Dotro

RP Ricardo Dotro: 

En primer lugar, quiero felicitarlo calurosamente de mi parte y de otros fieles, por haber tenido la caridad de celebrar la Santa Misa según el rito romano tradicional, como lo pidió S. Emcia. R. el señor Cardenal Jorge Bergoglio. Ruego quiera transmitir a este último estas felicitaciones y agradecimiento. 

Sobre todo, por su humildad en haber declarado que era la primera vez que la celebraba y su pedido de perdón anticipado por los errores en los que posiblemente pudiera incurrir.

RP Ricardo Dotro: 

En primer lugar, quiero felicitarlo calurosamente de mi parte y de otros fieles, por haber tenido la caridad de celebrar la Santa Misa según el rito romano tradicional, como lo pidió S. Emcia. R. el señor Cardenal Jorge Bergoglio. Ruego quiera transmitir a este último estas felicitaciones y agradecimiento. 

Sobre todo, por su humildad en haber declarado que era la primera vez que la celebraba y su pedido de perdón anticipado por los errores en los que posiblemente pudiera incurrir. 
Sin perjuicio de ello, con la franqueza de un hijo que habla a su padre, a título solamente constructivo -por favor, no confundir con crítica- y para ayudarlo a ir mejorando en esta celebración, me permito hacerle algunas observaciones que, si considera acertadas, usted podrá ir corrigiendo a medida que lo vaya aprendiendo mejor y se haga más experto. 

En primer lugar, lo ideal sería que celebrara con un misal de la forma extraordinaria; aunque no consiga la edición de 1962, puede ser alguna anterior, y poco a poco ir averiguando las modificaciones del propio e ir pegándolas como addendas marginales. En general, dado el desuso en que había caído este rito, no hay normalmente otro modo de suplir esa falta. Probablemente en los archivos o biblioteca de San Miguel pueda encontrarse alguno, o si no sería el caso de explicar esta dificultad al Sr. Cardenal y solicitarle si puede proveer para solucionar tal falencia. 

Esto es de la mayor importancia, pues cada rito debe ser celebrado con las rúbricas que para él se prescriben. Así lo ratifica el art. 22, &3, de la constitución Conciliar, que dice que nadie, ni siquiera un sacerdote, puede de su propia autoridad agregar, saltear o alterar nada. Por otra parte, la mezcla de ritos se prescribió expresamente en el documento «Quattuor abhinc annos», de 1984, emitido por la Congregación para el Culto Divino, que concedió la facultad de usar el Misal Romano editado por el beato Juan XXIII en el año 1962. Así, cada forma del rito latino tiene su propio, que no puede ser substituido por el de la otra forma. Por ejemplo, para el rito extraordinario, el domingo pasado fue el domingo 16 º después de Pentecostés, y el próximo será el 17º. 

La lectura de la Epístola y del Evangelio se rezan por el sacerdote, en latín, pero pueden, además, ser leídas en vernáculo, este último, previamente al sermón. 

El Lavabo es a la derecha; para ello, sugiero se use la mesa de las ofrendas. 
El canon debe ser celebrado íntegramente en silencio. El micrófono debe ser eliminado. 
La fórmula que debe usar el sacerdote para administrar la comunión a los fieles es: 
“Córpus Dómini nóstri Iesu Christi custódiat ánimam túam in vitam aetérnam. Amen”. 
Debe usarse patena para prevenir la caída de las formas consagradas. 
El último Evangelio se reza a la izquierda. 

Hubo algunas personas que malinterpretaron los errores que hubo a este respecto y se retiraron durante la ceremonia. Otras, aunque se quedaron, luego de la misa manifestaron su crítica y sorpresa. 

Es sabido que una de las principales intenciones del Santo Padre al restablecer este rito ha sido la de atraer a la unidad de la Iglesia a los seguidores de Mons. Lefebvre, e indudablemente estos errores no contribuyen a ello. 

Por mi parte, tengo 71 años (casi mellizo del Sr. Cardenal, nacido en 1936), fui todos los años al colegio salesiano donde aprendí a amar y a ayudar este rito; por supuesto, no es mi intención hablar como maestro ciruela sino con el humilde propósito de colaborar con el Santo Padre, el señor Cardenal, los sacerdotes, en fin, con la Iglesia universal. Aclaro que no soy ni nunca fui lefebvrista, pero de ningún modo los miro como apestados; hay entre ellos gente buenísima, muy bien intencionados, aunque yo no comparta ciertas posturas de ese movimiento. Ellos deben ser objeto de nuestra caridad cristiana, y no darles pretextos que se opongan a tan deseada unidad. Don Bosco, ese pedagogo gigante, decía que los jóvenes deben sentir que son amados por sus superiores; lo mismo puede aplicarse a estas celebraciones, que los fieles adviertan que el celebrante ama este rito, por la devoción, unción, sacralidad, entusiasmo y máximo perfeccionismo en rezarlo. 

El domingo próximo no concurriré pues me han avisado de otro lugar donde se celebrará esta forma, por un sacerdote experto, y a esta altura de mi vida no estoy para ir a dos misas. 

De todos modos le deseo el mejor de los éxitos en su maravilloso emprendimiento, que vaya mejorando, atrayendo a las almas deseosas y, por qué no, contribuyendo a que muchos otros conozcan y amen este tesoro multisecular de la Santa Iglesia. 

A este respecto, téngase presente que el CVII prescribió: 

«El sacrosanto Concilio, ateniéndose fielmente a la tradición, declara que la San-ta Madre Iglesia atribuye igual derecho y honor a todos los ritos legítimamente reconocidos y quiere que en el futuro se conserven y fomenten por todos los medios» (Consti-tución «Sacrosanctum Concilium», Sobre la Sagrada Liturgia, párr. 4, Concilio Vaticano II). 

Quedo a sus órdenes en todo lo que, vil gusanillo ignorante, pueda serle útil. 

In Domina, 

Félix Esteban Dufourq 
Una Voce Argentina – www.unavoce.com.ar 

 

Comentario Druídico: Cuesta creer que el delegado del Cardenal Primado para celebrar al Misa Tradicional en la Arquidiócesis de Buenos Aires no tenga un misal de altar… También que cometa todos los errores descriptos por el Dr. Dufourq por desconocimiento. O alguien designó a la persona equivocada, o la persona designada tiene el mandato de desanimar a los fieles haciendo mejunjes litúrgicos… Bueno, este druída es quizás muy suspicaz, aunque teniendo en cuenta todos los sacerdotes expertos que podrían celebrar y no se les permite… tal vez el juicio esté más cercano a la realidad de lo que pudiera parecer.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Comentarios

Anónimo
23/02/2010 a las 23:32

¿Esta carta es vieja,
¿Esta carta es vieja, no?

Porque que yo sepa no hay misas en el Rito Extraordinario en Buenos Aires.

Humildo



    Moderador
    24/02/2010 a las 01:49

    Tal vez tenga razón…
    La recibí y la publiqué pensando que era reciente… Lo confirmaré.



      Anónimo
      25/02/2010 a las 03:28

      Habla de Pentecostés.
      Tiene que ser vieja (salvo que sea profética) porque habla de Pentecostés.
      Saludos.
      JMGB.



      Anónimo
      25/02/2010 a las 18:48

      Error
      Yo también me confundí. Me causó extrañeza por la edad. Conozco al Dr. Dufourq y sé que tiene 73 años, mientras que en la carta dice tener 71. Pensé que era un error de tipeo, pero ahora pienso lo de Pentecostés y está más que claro. Es vieja.



Anónimo
26/02/2010 a las 02:37

Usted, Moderador inmoderado,
Usted, Moderador inmoderado, es un pícaro.
Publicó la carta sabiendo que era de hace dos años y pico para que los sacerdotes de la Arquidiócesis de Buenos Aires que afirman celebrar el Rito Extraordinario, comprendan hasta qué punto han cometido errores garrafales en cuanto a la valoración y puesta en práctica de las rúbricas, y cómo han obrado irrespetuosa e injustamente con quienes les señalaban aquellas faltas, incosistencias y errores, como los dignísimos señores Juan Carlos V.yJ. o León D. que, hartos de explicar con buenas maneras a los Pbros. Dotro y Larken cómo se celebra esta Santa Misa y ofrecerse a acolitarla, así como negarse a leer las lecturas en un ambón (correspondientes al Leccionario Novus Ordo), optaron por hacer «mutis por el foro».
Bien hecho, bien hecho…



    Moderador
    26/02/2010 a las 15:08

    ¿Habrá sido…

    mi subconsciente? ¿O mi inconsciente?

    Ya mismo me voy a analizar…

    ¡Doctorrrrr… doctoooorrrr.!



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