Panorama Católico

Ciclo de Navidad. Tiempo de Adviento. Primer domingo de Adviento.

PRIMER DOMINGO 
DE ADVIENTO 
ESTACIÓN EN SANTA MARÍA LA MAYOR*
 I clase – Ornamentos morados

En Navidad nacerá Jesús en nuestras almas, porque entonces se ha de celebrar el aniversario de su nacimiento, y a petición de su esposa la Iglesia, a la cual nada sabe rehusar, dará a nuestras almas las mismas gracias que a los pastores y a los reyes Magos. Cristo vendrá también al fin de los tiempos “para condenar a los culpables a las llamas y convidar a los buenos al cielo con un amistoso llamamiento” (Himno de Maitines).
   Toda la misa de este día nos dispone a este advenimiento (adventus) de misericordia y de justicia. Algunas piezas se refieren bien al uno, bien al otro; otras aluden al nacimiento de nuestro divino Redentor, que tuvo lugar en la humildad; otras, por fin, hablan de su venida como Rey con todo el aparato de su poderío y majestad. La acogida que hiciéremos a Jesús ahora que viene a rescatarnos condicionará la que Él nos haga cuando viniere a juzgarnos.
   Preparémonos, pues, por medio de santas aspiraciones y con la reforma de nuestra vida a las fiestas de Navidad, para estar así dispuestos al juicio supremo, del que depende la suerte eterna de nuestra alma. Tengamos confianza, porque “los que esperan en Jesús no se verán confundidos”.
   El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

PRIMER DOMINGO 
DE ADVIENTO 
ESTACIÓN EN SANTA MARÍA LA MAYOR*
 I clase – Ornamentos morados

En Navidad nacerá Jesús en nuestras almas, porque entonces se ha de celebrar el aniversario de su nacimiento, y a petición de su esposa la Iglesia, a la cual nada sabe rehusar, dará a nuestras almas las mismas gracias que a los pastores y a los reyes Magos. Cristo vendrá también al fin de los tiempos “para condenar a los culpables a las llamas y convidar a los buenos al cielo con un amistoso llamamiento” (Himno de Maitines).
   Toda la misa de este día nos dispone a este advenimiento (adventus) de misericordia y de justicia. Algunas piezas se refieren bien al uno, bien al otro; otras aluden al nacimiento de nuestro divino Redentor, que tuvo lugar en la humildad; otras, por fin, hablan de su venida como Rey con todo el aparato de su poderío y majestad. La acogida que hiciéremos a Jesús ahora que viene a rescatarnos condicionará la que Él nos haga cuando viniere a juzgarnos.
   Preparémonos, pues, por medio de santas aspiraciones y con la reforma de nuestra vida a las fiestas de Navidad, para estar así dispuestos al juicio supremo, del que depende la suerte eterna de nuestra alma. Tengamos confianza, porque “los que esperan en Jesús no se verán confundidos”.
   El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

 

  ANT. AD INTROITUM    Ps. 24, 1-3  Ad te levávi ánimam meam: Deus meus, in te confído, non erubéscam: neque irrídeant me inimíci mei: étenim univérsi, qui te exspéctant, non confundéntur. Ps. 24, 4 Vias tuas, Dómine, demónstra mihi: et sémitas tuas édoce me.
V. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui
Sancto. Sicut erat in princípio,
et nunc, et semper, et in s?cula
sæculórum. Amen. Ad te levávi…

Antífona de entrada

   A Ti, Señor, levanté mi alma: Dios mío, en Ti confío; no sea yo avergonzado; ni se burlen de mí mis enemigos: porque todos los que en Ti esperan, no quedarán confundidos. Ps.Muéstrame, Señor tus caminos, y enséñame tus sendas. V. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, y ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén. A Ti, Señor levanté …

   Se repite: AD TE LEVAVI,hasta el Salmo, y así se procede en todas las Antífonas de entrada durante todo el año.
  Durante el Adviento, en las misas del tiempo, no se dice el GLORIA IN EXCELSIS (1).

Oratio

   Éxcita, qu?sumus, Dómine, poténtiam tuam, et veni: ut ab imminéntibus peccatórum nostrórum perículis, te mereámur protegénte éripi, te liberánte salvári. Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti, Deus: per ómnia s?cula sæculórum.
   R. Amen

Oración

   Demuestra Señor, tu poder y ven; para que con tu protección merezcamos ser libres de los peligros que nos amenazan por nuestros pecados, y ser salvos con tu gracia. Tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo Dios, por todos los siglos de los siglos.
   R. Amén.  

Epístola
   La inminencia de la venida del Salvador debe  despertarnos de la indiferencia y mucho más del letargo del pecado, y obligarnos a portarnos como hijos de la luz, y no de las tinieblas. Tal es la doctrina de San Pablo en la siguiente lectura.   

   Léctio Epístolae beáti Pauli Apóstoli ad Romános

Rom. 13, 11-14

   Fratres: Sciéntes, quia hora est iam nos de somno súrgere. Nunc enim própior est nostra salus, quam cum credídimus. Nox præcéssit, dies áutem appropinquávit. Abjiciámus ergo ópera tenebrárum, et induámur arma lucis. Sicut in die honéste ambulémus: non in comessatiónibus et ebrietátibus, non in cubílibus et impudicítiis, non in contentióne, et æmulatióne: sed induímini Dóminum Iesum Christum.

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Romanos: Hermanos: Sabed que es ya hora de despertar. Porque ahora está más cerca nuestra salud que cuando empezamos a creer. La noche pasó y llega el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos de las armas de la luz. Caminemos como de día honestamente: no en glotonerías y embriagueces, no en sensualidades y disoluciones, no en pendencias y en envidias: antes bien, revestíos de nuestro Señor Jesucristo(2).

   GRADUALE. Ps. 24, 3 et 4.  Univérsi, qui te exspéctant, non confundéntur, Dómine. V. Vias tuas, Dómine, notas fac mihi: et sémitas tuas édoce me.
   Allelúia, allelúia. V. Ps. 84, 8.Osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam: et salutáre tuum da nobis. Allelúia.

    Gradual.  Todos los que en ti esperan no quedarán confundidos, oh Señor. V. Muéstrame, Señor, tus caminos, y enséñame tus sendas.  
   Aleluya, aleluya. V. Muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu salvación. Aleluya.

      En las ferias de Adviento, es decir, cuando en un día de semana se dice la misa del Domingo, se omite el Aleluya y el versículo.
Evangelio(3)
   Señales que precederán a la venida de Jesucristo, como Juez, al fin del mundo. La majestad y gloria con que entonces aparecerá, contrasta con la humildad e impotencia con que se presenta ahora en el portal de Belén.

   U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam
Luc. 21,25-33
   In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis: Erunt signa in sole et luna et stellis, et in terris pressúra géntium præ confusióne sónitus maris, et flúctuum: arescéntibus homínibus præ timóre et exspectatióne, quæ supervénient univérso orbi: nam virtútes cælórum movebúntur. Et tunc vidébunt Fílium hóminis veniéntem in nube cum potestáte magna et majestáte. His áutem fíeri incipiéntibus, respícite et leváte cápita vestra: quóniam appropínquat redémptio vestra. Et dixit illis similitúdinem: Vidéte ficúlneam et omnes árbores: cum prodúcunt jam ex se fructum, scitis quóniam prope est æstas. Ita et vos, cum vedéritis hæc fíeri, scitóte quóniam prope est regnum Dei. Amen dico vobis, quia non præteríbit generátio hæc, donec ómnia fiant. Cælum et terra transíbunt: verba áutem mea non transíbunt.
Credo    

U Continuación del santo Evangelio según S. Lucas. (3)En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra consternación de las gentes, por la confusión que causará el ruido del mar y de sus olas; quedando los hombres secos por el temor y recelo de las cosas que sobrevendrán a todo el universo, porque las virtudes de los cielos se bambolearán(4). Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y majestad. Cuando comenzaren, pues, a cumplirse estas cosas, mirad y levantad vuestras cabezas, porque se acerca vuestra redención(5). Y les dijo este símil: Ved la higuera y todos los árboles: cuando producen ya de sí el fruto, sabéis que está cerca el verano; así también, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. En verdad os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto se cumpla(6). El cielo y la tierra pasarán; pero mis palabras no pasarán.  Credo.

  ANT. AD OFFERTORIUM.  Ps. 24, 1-3
   Ad te levávi ánimam meam: Deus meus, in te confído, non erubéscam: neque irrídeant me inimíci mei: étenim univérsi, qui te exspéctant, non confundéntur.

Antífona del Ofertorio

   A Ti levanté mi alma: Dios mío, en Ti confío; no sea yo avergonzado; ni se burlen de mí mis enemigos: porque todos los que en Ti esperan, no quedarán confundidos. 

Secreta

   Hæc sacra nos, Dómine, poténti virtúte mundátos, ad suum fáciant purióres veníre princípium. Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vívit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia s?cula sæculórum. 

Secreta

   Purificados, Señor, con la poderosa virtud de estas cosas sagradas; y haz que nos hagan llegar aún más puros, a aquel, que es su principio. Por nuestro Señor Jesucristo.

  Prefacio de la Santísima Trinidad
(Durante la semana, Prefacio común)

    Vere dignum et justum est,
æquum et salutáre, nos tibi
semper et ubíque grátias ágere:
Dómine, sancte Pater, omnípotens
ætérne Deus: Qui cum unigénito
Fílio tuo et Spíritu Sancto
unus es Deus, unus es Dóminus:
non in uníus singularitáte
persónæ, sed in uníus Trinitáte
substántiæ. Quod enim de tua
glória, revelánte te, crédimus,
hoc de Fílio tuo, hoc de Spíritu
Sancto sine differéntia discretiónis
sentímus. Ut in confessióne
veræ sempiternaéque Deitátis,
et in persónis propríetas, et in
esséntia únitas, et in majestáte
adorétur æquálitas. Quam laudant
Ángeli atque Archángeli,
Chérubim quoque ac Séraphim:
qui non cessant clamáre quotídie,
una voce dicéntes:

   Sanctus, Sanctus, Sanctus… 

 

  Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias siempre y en todo lugar: Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Por lo cual, cuanto nos has revelado de tu gloria, lo creemos también de tu Hijo y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a una voz:
Santo, Santo, Santo, etc.

  ANT. AD COMMUNIONEM. Ps. 84, 13.    Dóminus dabit benignitátem: et terra nostra dabit fructum suum. 

Antífona de Comunión

   El Señor nos dará su benignidad, y la tierra dará su Fruto(7)

Postcommunio

   Suscipiámus, Dómine, misericórdiam tuam, in medio templi tui: ut reparatiónes nostræ ventúra solémnia cóngruis honóribus præcedámus. Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum, qui tecum vívit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia s?cula sæculórum. 

Postcomunión

   Recibamos, Señor, tu misericordia en medio de tu templo; para que preparemos con los debidos honores la solemnidad venidera de nuestra Redención. Por nuestro Señor Jesucristo.

setstats1
Escuche el Canto Gregoriano de la Misa de este Domingo grabado en vivo:
http://www.christusrex.org/www2/cantgreg/missa_h1adv.html

 

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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