Panorama Católico

Cosechando tempestades

Inside The Vatican, octubre de 2006

El significado del discurso de Benedicto XVI en Ratisbona ha sido malinterpretado por casi todos -por los que lo condenan y también por los que lo defienden…

Por el Dr. Robert Moynihan

Inside The Vatican, octubre de 2006

El significado del discurso de Benedicto XVI en Ratisbona ha sido malinterpretado por casi todos -por los que lo condenan y también por los que lo defienden…

Por el Dr. Robert Moynihan

"…Los que siembran el viento, consechan tempestades"… Oseas, 8:7

"…Ich hätte mir ein paar Worte der Differenzierung gewünscht. Zwei, drei Zeilen hätten viel bewirkt."… (Yo hubiese deseado unas pocas palabras de clarificación. Dos o tres líneas hubiesen contribuido muchísimo"….) Prof. Theodore Khoury, editor y traductor del libro que contiene el diálogo entre el Emperador Manuel II Paleólogo con el Musulmán Persa que el Papa Benedicto citó en su discurso en Ratisbona el 12 de septiembre.

Nuevamente en el Vaticano, el 14 de mayo de 1999, el Papa Juan Pablo II hizo una inclinación como "…señal de respeto"… sobre un ejemplar del Corán que le fue obsequiado. Cuando el libro le fue "…oficialmente presentado"…, el Papa (quizás un poco perplejo respecto al protocolo ante tal gesto oficial) lo besó.

El 12 de septiembre en Ratisbona, Alemania, el Papa Benedicto XVI, en una clase magistral ante 1.500 profesores y estudiantes, citó a un oscuro emperador medieval empeñado en un diálogo con un musulmán Persa, diciendo con respecto a la fe islámica: "…múestrame algo nuevo que Mahoma haya traído y encontrarás solo cosas malas e inhumanas, como el mandamiento de difundir la fe por la espada, que el predicó"….

Todos sabemos lo que ocurrió luego. Protestas a lo largo de todo el mundo islámico, y en Europa y en América (el New York Times "…pontificó"… que el Papa debía pedir perdón inmediatamente por sus aseveraciones).

El sheik Malin de Somalía instó al asesinato del Papa. Se quemaron varias iglesias en Tierra Santa. Una monja italiana asesinada en Somalía (aunque no certeza de que su muerte a tiros esté directamente relacionada con las palabras del Papa).

En Irán, los diarios sugirieron que había un complot israelí-americano detrás de las palabras del Papa. El diario Jomuri Islami dijo: "…Si no consideramos que el Papa sea un ignorante en lo concerniente al Islam, entonces sus afirmaciones contra el Islam son un dictat que los sionistas y los americanos han escrito (para él)"…. El diario Kayhan, tan duro como su colega, cuyo editor en jefe es designado por el Ayatollah Alí Khamenei, dijo que había signos de interferencia israelí que buscaba crear un conflicto entre el Islam y el mundo cristiano.

En Israel, el rabino judío Shlomo Amar (Gran Rabino de la comunidad sefardí) puso su grano de arena expresando el dolor que le causaban "…las deprecaciones contra el Islam"… realizadas por el Papa. "…Nuestro camino es el respeto a todas las religiones, naciones y pueblos según sus costumbres"…, afirmó Amar.

Y (por fin pero no menos importante) en el Vaticano mismo, un monsigniore (anónimo) fue citado en estos términos "…Bajo Juan Pablo II esto no hubiese ocurrido"….

Así pues, el Papa fue atacado por humanistas seculares (el New York Times), por Musulmanes conservadores, por un Gran Rabino israelí y por monseñores en el Vaticano mismo.

Benedicto (en cierto sentido) ha "…sembrado el viento y cosechado la tempestad"….

¿Qué explicación tiene esto? Acaso Benedicto, un amable profesor de teología alemán, que ha pasado su pontificado procediendo reflexiva y amablemente, predicando a los niños y escribiendo sobre el amor ha tenido la intención de "…insultar"… al Islam? ¿Al Islam y a Mahoma, como se dice?

A veces las palabras tienen consecuencias no buscadas. Tomadas fuera de su contexto, interpretadas en un sentido que el orador no tenía intención alguna de transmitir, pueden causar confusión, impacto emocional, furia, violencia.

Y este ha sido el caso del Papa Benedicto XVI. Su alocución no es un "…golpe violento"…, ni "…un ataque"… ni "…un agravio"… al Islam, sino una reflexión profunda sobre la necesidad de que Occidente regrese a su Fe religiosa.

El punto central de la argumentación de Benedicto -que muy pocos han notado- es que Occidente no puede realizar un diálogo fructífero con las otras grandes culturas a menos que recupere su visión de Dios. Puesto que estas grandes culturas, entre las que se encuentra el Islam, por supuesto, tienen una convicción religiosa que es base de su concepción de la realidad.

Toda su alocución está enfocada en este punto.

Sí, Benedicto citó algunas palabras explosivas del emperador medieval, Manuel II Paleólogo (Emperador de Bizancio desde 1391 hasta 1425). Y los medios del mundo han puesto su foco en esas pocas palabras, las han destacado e interpretado como un ataque a Mahoma y al Islam, y con esto inflamaron las emociones de los musulmanes en todo el mundo.

¿Pero estas palabras, en contexto, constituyen un ataque al Islam y al profeta del Islam, Mahoma?

No. No, Benedicto no atacó al Islam, ni a Mahoma. Esto es una mala interpretación de lo que dijo, y es precisamente lo que el Papa afirmó el Domingo cuando lamentó "…haber sido malinterpretado"….

Consideremos muy cuidadosamente lo que hace Benedicto respecto al Islam en su alocución. Primero, enfoca un punto muy específico del largo diálogo con el Persa, el tema de la Jihad, o la guerra santa. Escribe así:

"…En la séptima conversación editada por el Profesor Khoury, el emperador toca el tema de la Jihad (guerra santa). El emperador debe haber conocido que las sura 2,256 dice: "…No hay compulsión en la religión. Es una de las suras del período temprano, cuando Mahoma aún carecía de poder y estaba bajo amenaza"….

Ahora, la primera cosa que nos sacude al leer esto es que Benedicto está citando el Corán. Raramente en la historia del papado (si acaso alguna vez, no conozco antecedentes) un papa romano ha citado en público el Corán, y de un modo positivo. Digo "…de un modo positivo"… porque Benedicto, como el emperador mismo, evidentemente está de acuerdo con este versículo del Corán que dice "…No hay compulsión en la religión"….

Lo segundo que golpea al lector es que Benedicto caracteriza este pasaje del Corán como "…una de las suras del período temprano"…, un período "…cuando Mahoma aún carecía de poder y estaba bajo amenaza"…. ¿Qué está haciendo Benedicto? Esta estableciendo el argumento de que este pasaje tiene más autoridad para el Islam (porque es más temprano) que pasajes posteriores, tardíos que parecen contradecirlo, y que ordenan la compulsión en la religión. (*) De un modo oblicuo, está invitando a los teólogos musulmanes a emprender una cierta crítica textual a su propia sagrada escritura, el Corán, para descubrir su significado más profundo. (**)

Eso es lo que Benedicto está haciendo, como lo prueba la siguiente frase:

"…Pero naturalmente el emperador también conocía las instrucciones desarrolladas con posterioridad y registradas en el Qur'…an, relativas a la guerra santa.

Benedicto utiliza dos palabras para caracterizar los pasajes coránicos sobre la guerra santa: los denomina "…instrucciones"… y dice que fueron escritos "…con posterioridad"…. Me parece que está sugiriendo que estos pasajes sobre la "…jihad"…, puesto que escritos "…con posterioridad"…, podrían ser posiblemente – no lo dice pero pienso que lo sugiere de un modo muy indirecto- un texto menos vinculante que la "…temprana"… sura en la cual se dice con claridad que "…No hay compulsión en la religión"….

Luego escribe:

"…La afirmación decisiva en el argumento contra la conversión violenta es este: no actuar conforme a la razón es contrario a la naturaleza de Dios"….

En este punto de la alocución, Benedicto apenas si ha comenzado. Y durante el 90% de su discurso de media hora -la gran mayoría de él- no habla del Islam o de la jihad en absoluto, sino solo sobre como puede el hombre llegar al conocimiento de la naturaleza de Dios. Esta es la idea rectora de su discurso, porque Benedicto está argumentando que solo por la búsqueda del conocimiento de la naturaleza de Dios puede la humanidad de un modo mejor y más completo caminar los caminos de Dios.

Pero el 90% final de su charla resulta, no un reproche contra la jihad islámica, como tantos dicen pensar, tanto en la comunidad islámica como en el Occidente secularizado, sino un reproche al Occidente mismo, por haber abandonado la trascendencia. La alocución de Benedicto es primero y principalmente un llamado al Occidente a la conversión, al regreso a su más profunda identidad religiosa.

Luego, además de ser un llamado al Occidente secularizado para que regrese a la Fe, es también un llamado tanto a judíos como a musulmanes al reconocimiento de Cristo, a quien Benedicto presenta como el "…Logos"… culminante (la "…razón"… y el "…sentido"…), no solo del mundo antiguo, sino de toda la historia.

Así pues, en Ratisbona, en su charla, Benedicto está realmente predicando a toda la humanidad -en primer lugar a las elites secularizadas de Occidente y luego tanto a judíos como a musulmanes-, inclusive a algunos monsigniori vaticanos. Eso es lo que el Papa está haciendo en Ratisbona.

El Papa dijo, hacia el final de su alocución en Ratisbona:

"…Mientras que nos regocijamos en las nuevas posibilidades abiertas a la humanidad, vemos también los peligros que surgen de estas posibilidades y debemos preguntarnos como podemos superarlos. Tendremos éxito en hacerlo solo si la razón y la Fe van juntas en un nuevo camino, si superan la autoimpuesta limitación de la razón a lo empíricamente verificable, y si nuevamente desplegamos sus vastos horizontes. En este sentido la teología pertenece, con toda razón a la universidad y en el amplio rango del diálogo con las ciencias, no meramente como una disciplina histórica y una de las ciencias humanas, sino precisamente en tanto teología, como inquisición de la racionalidad de la fe.

"…Solo así somos capaces de un genuino diálogo de las culturas y las religiones tan urgentemente necesario hoy"….

En lo referente al Islam, el papa hizo una apelación (de un modo oblicuo, puesto que esta no era en absoluto una conferencia dirigida a los musulmanes) a la reflexión sobre aquellas enseñanzas del Islam que parecen no ser concordes con la concepción de un Dios amante, razonable y bueno.

El estaba haciendo un llamado a los "…mejores ángeles"… de entre aquellos que toman su fe muy seriamente en el mundo musulmán, interrogándolos sobre si no piensan que recurrir a la violencia se opone a su propia y más profunda concepción de Dios.

Es un llamado del sucesor de Pedro al todo el mundo a fin de considerar, y si esto fuese posible, aceptar lo que les propone: un entendimiento profundo de la naturaleza "…cristocéntrina"… (logocéntrica) de toda la realidad, que es, en definitiva, en términos humanos, resumido en unas pocas palabras: amarse los unos a los otros, renunciar a la venganza, dar la vida por sus hermanos, ser pacificadores.

Algunos, como el Prof. Koury, han sugerido que Benedicto pudo haber "…contextualizado"… el cargo de que Manuel hace a Mahoma de haber traído al mundo solo coerción y maldad con su nueva religión.

Quizás si Benedicto hubiese mirado un poco más allá hubiese sido muy cuidadoso de distinguir entre las palabras de Manuel y sus propios puntos de vista. Pero nuevamente, quizás la controversia que emergió es precisamente lo que estamos necesitando: movernos a todos nosotros -judíos, gentiles, musulmanes y cristianos… ateístas y creyentes- a una reflexión sobre la naturaleza de nuestras convicciones religiosas. Porque es mucho mejor que debatamos estas cosas con palabras que con armas, y con todo el dolor que viene junto con ellas.


(*) Por ejemplo, la sura 9, aleya 29 que reza "…Combatid a quienes no creen en Dios ni en el día del Juicio Final y a quienes no prohíben lo que prohibe Dios y Su Mensajero y a quienes no practican la verdadera religión tras habérseles dado el Libro. Combatidlos hasta que, humillados, paguen personalmente el tributo"…. (N. del E.)

(**) Dicha invitación sería, sin embargo, imposible dirigirla a los católicos, puesto que el dogma de la Inerrancia de las Sagradas Escrituras afirma que ellas no contiene errores. El teólogo y escriturista Ratzinger de otros tiempos quizás hubiese suscripto un emprendimiento tal. Vid. Encíclica Divino Afflante Spiritu de S.S. Pío XII. (N. del E.)

Fuente: Inside the Vatican

www.insidethevatican.com

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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