Panorama Católico

Cristianofobia: un fenómeno en alza

“Hace unos días, el importante Observatorio de Viena sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los cristianos en Europa ha publicado un informe de 170 páginas de los actos de odio hacia el cristianismo. Un total de 158 casos registrados, casi uno cada dos días, se produjo en toda Europa

Introducción
Recordarán todos el ataque que sufrió en la Argentina el histórico templo de San Ignacio de la ciudad de Buenos Aires, el pasado año 2013, por un grupo de alumnos que había tomado el Colegio Nacional. Se trata del templo más antiguo de la ciudad, que además es patrimonio histórico y cultural, pero por sobre toda otra consideración es uno de los lugares en que nuestro Señor Jesucristo está presente “real y sustancialmente” en el Sagrario.

Lo que sucedió allí fue muy grave. Mucho más grave de lo que dijeron los medios. Los atacantes fueron alrededor de 30 jóvenes de una agrupación anarquista. Además de los destrozos e incendio (en realidad parece que querían crear un incendio mayúsculo pero no lograron concretarlo), lo más grave fue la profanación del altar: orinaron, defecaron, vomitaron y tuvieron relaciones sexuales en el altar símbolo de Nuestro Señor Jesucristo. Esto sucedió en setiembre de 2013. A siete meses de los acontecimientos, por supuesto, que no se conoce que nadie haya sido declarado culpable por este gravísimo ataque.

Lo que es aún peor, lo sucedido en la Iglesia de San Ignacio no fue algo aislado sino más bien parte de un plan: 24/09 profanación en San Ignacio, 26/09 intento de ataque en Catedral de La Plata, 27/09 intento de ataque en Catedral de Buenos Aires, 29/10 profanación en Catedral de Mar del Plata y si a ello sumamos los acontecimientos que anualmente se producen en cada ciudad donde se realizan los Encuentros de Mujeres Autoconvocadas, (1) usualmente en octubre, aunque el pasado año fue en noviembre, la cantidad de ataques en la Argentina para un lapso de apenas 7 meses, es estremecedora.

En estos últimos días, se ha sumado la decisión del Tribunal que entiende acerca del Juicio de “Lesa Humanidad” que se desarrolla en Jujuy.

Los periódicos han dejado conocer la noticia de que en medio del juicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar y que se desarrolla en la provincia de Jujuy, los jueces del Tribunal Oral Federal ordenaron, descolgar el crucifijo que estaba a sus espaldas. La decisión fue adoptada por un pedido de las víctimas, que se remonta a un planteo del entonces abogado querellante Juan Manuel Sivila, en el primer juicio por delitos de lesa humanidad en Jujuy, en 2013.

“Tan insidiosamente el terror habita todas nuestras prácticas cotidianas, que inclusive aquí hemos llevado adelante todas estas audiencias bajo el signo de la tortura, me refiero a la imagen de esa persona torturada, allí arriba del estrado”, dijo Sivila en relación a la cruz colgada. Por esta razón el Tribunal ordenó que se descolgara el crucifijo “signo de la tortura”.

Ante todo esto, nos parece que vale la pena mirar de manera global estos acontecimientos y no como episodios aislados. A tal fin sintetizamos dos artículos uno aparecido recientemente en el periódico Corrispondenza Romana en el mes de abril, (2) el otro reproducido en AICA (Agencia Informativa Católica Argentina)  en diciembre del año 2013 (3).

“Ahora se dispone de datos, y son cada vez más alarmantes. El odio hacia todo lo que está afectando a los símbolos cristianos, lugares, costumbres del cristianismo”, afirma David Greco. No se trata sólo de los conceptos, puntos de vista o algo que puede parecer vago, sino acciones concretas que afectan físicamente y con creciente frecuencia.

“Hace unos días, el importante Observatorio de Viena sobre la Intolerancia y la Discriminación contra los cristianos en Europa ha publicado un informe de 170 páginas de los actos de odio hacia el cristianismo. Un total de 158 casos registrados, casi uno cada dos días, se produjo en toda Europa, especialmente en Francia, Alemania, España, Italia, pero también en Austria, Reino Unido, Polonia. El número es cada vez mayor, en todas partes, de una manera impresionante.

Italia es uno de los lugares donde se registró el mayor número de incidentes en 2013: más de una cuarta parte de los reportados, cerca de 40. Los hechos reportados van desde tentativas de incendio de iglesias, vandalismo, ataques por escrito y daños materiales, hasta rituales satánicos que tuvieron lugar fuera o dentro de los lugares de culto.  En dicho informe se pueden encontrar desde evangelios quemados al robo de hostias con una impronta evidentemente anticristiana, desde profanaciones hasta represalias contra estatuas sagradas o contra los crucifijos.

Aclara la nota que de la extensa enumeración del Observatorio de Viena se han excluido los casos de agresiones personales, de discriminación basada en la religión, de ataques por medio de la parodia o sátira, o estrategias ideológicas construidas para debilitar el punto de vista cristiano o católico. “De lo contrario –afirma Greco– la lista sería muy larga e incluiría todos esos movimientos, que más o menos explícitamente (ahora cada vez más evidentemente) intentan descalificar el modelo cultural compartido desde siempre en los valores cristianos”(4).

Se lamenta el autor de que este tema no ha concitado la atención de la prensa nacional (italiana), que subestima estos eventos, o los excluye porque no los considera interesantes. Y por eso concluye: “Tal vez esto se deba a que el fenómeno nunca es analizado en el marco de la escala global, sino que se los presenta como eventos esporádicos. En su lugar, tenemos que seguir hablando de esto. Porque es una verdadera emergencia. Entre tantas cosas que se anuncian como dramáticas e inminentes, como es el caso de la no verificable homofobia, hay casos que son silenciados, que pasan en silencio o se ridiculizan como la Cristianofobia. Y esto hace que sea aún más real, más dramático. ¿Por qué hablan de ello en unos pocos, si casi nadie se ocupa?” 

Hasta aquí lo expuesto en el mencionado artículo de Corrispondenza Romana, pero hay más información que es preciso conocer para justipreciar de manera global este problema. Es la que diera a conocer la Agencia Informativa AICA a fin del año 2013.

Las numerosas noticias de ataques contra cristianos en diversas regiones del mundo aún no han sido percibidas por la opinión pública mundial en su verdadera dimensión, sostiene el periodista John Allen, analista especializado en noticias sobre la Iglesia católica, quien publicó un libro que intenta llamar la atención sobre “la historia más grande no contada en el siglo XXI: La Guerra Global contra los Cristianos”. 

“No se necesita tener alguna convicción religiosa o interés confesional para darse cuenta de que la defensa de los cristianos perseguidos merece ser la prioridad número uno de la lucha por los Derechos Humanos en el mundo”, afirmó el autor, en una entrevista concedida a la agencia CNA. 

De la misma manera como la persecución a los judíos disidentes en la Unión Soviética suscitó la preocupación mundial, o muchas personas se expresaron en contra del “apartheid” sudafricano en los años 80, Allen propone que hoy se reconozca que “los cristianos son el cuerpo religioso más perseguido en el planeta”.

Según explicó Allen en un artículo para el informativo británico The Spectator, muchas personas se preocupan por los hechos de violencia contra cristianos, pero estas noticias no se entienden si no se tiene en cuenta que son apenas pequeñas piezas de una situación mucho más grande y más grave. 

Según informes de la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos, el 80 por ciento de todos los actos discriminatorios motivados por la religión están dirigidos contra los cristianos. El autor cita estudios que señalan actos de discriminación cometidos en 139 países desde 2006 a 2010. Aclaremos que no estamos considerando aquí a los cristianos asesinados por ser cristianos en los países que están en guerra en medio oriente. Sino los cristianos perseguidos en el mundo supuestamente libre.

La persecución religiosa no sólo está muy extendida, sino que es marcadamente violenta. Según alertó Allen, unos 100 mil cristianos dieron su vida en “situación de testimonio” cada año durante la última década, de acuerdo con información de Centro de Estudio sobre la Cristiandad Global del Seminario Teológico Gordon-Conwell en Massachusetts.

“De ello resulta que 11 cristianos son asesinados cada hora en algún lugar del mundo, siete días a la semana y 365 días al año, por razones relacionadas con su fe”, denunció. “En efecto, el mundo está siendo testigo del surgimiento de toda una nueva generación de cristianos mártires”, agregó el autor.

El primer contacto de Allen con esta realidad ocurrió en 2001, cuando cubría el viaje a Ucrania de Juan Pablo II. Allí conoció a una pariente de un sacerdote católico de rito oriental, de la Iglesia greco-católica ucrania, que había sido asesinado en un gulag (campo de prisión) durante la era soviética. “Esa conversación me hizo dar cuenta de que el martirio es un aspecto muy propio del panorama cristiano contemporáneo”, declaró a CNA. Antes de eso, “como muchos católicos, cuando pensaba sobre el martirio, lo consideraba un hecho de los primeros siglos de la Iglesia, los primeros mártires cristianos bajo Nerón o Diocleciano”. 

En otros viajes sucesivos, Allen tuvo ocasión de conocer historias de persecución anticristiana y tomó conciencia de la escala y la dirección del problema. Para corregir esta falta de conocimiento sobre la dura realidad de los cristianos, el periodista se dio a la tarea de publicar el libro. Su objetivo era “poner fin al silencio sobre la persecución anticristiana y poner la cuestión sobre el mapa y sobre el tapete”.

Una de las denuncias de Allen es la variedad de orígenes de la persecución que incluyen los movimientos radicales islámicos, pero también hinduistas y de otras corrientes ideológicas, y que no se limita a hechos de violencia, sino que también encuentra resonantes expresiones de discriminación en movimientos secularistas que pretenden disminuir la expresión religiosa, sobre todo católica, en Occidente.

Además de alertar e informar sobre esta realidad, John Allen busca generar una respuesta en sus lectores. “No quiero simplemente que las personas se den cuenta, deseo que hagan algo al respecto”, declaró.
El autor propone una “política amplia” de los gobiernos sobre este tema, al igual que decisiones que tengan en cuenta el cuadro general del problema, como la de evitar apoyar actores que fomentan la persecución, y sugirió acciones concretas, como las donaciones en favor de los refugiados cristianos y la ayuda material a quienes han tenido que huir de sus tierras a causa de la violencia anticristiana, como los actuales casos de Iraq y de los rebeldes sirios. 
“No se sientan impotentes”, aconsejó Allen al final de la entrevista. “No sientan que esta es una tragedia sobre la que no podemos hacer nada, porque hay acciones que podemos realizar y es necesario y urgente que lo hagamos”, concluyó.

Los Cristianos hoy son perseguidos en el Mundo, de múltiples maneras… Pero además, nos quieren robar las mentes y corazones de nuestros hijos. ¡Van por nuestros hijos! El primer día de mayo leo una entrevista al matrimonio de músicos, Robert Lopez y Kristen Anderson, que han musicalizado la película de Disney para niños Frozen. Pues la entrevista ha levantado polvareda porque los músicos han explicado que para trabajar en Disney “una de las cosas sobre las cuales hay que poner atención son las cosas religiosas, y, en particular, la palabra de Dios”. En este sentido, López ha declarado: “Es una palabra que se puede decir, en Disney, pero no se puede poner en la película”(5).

Conclusión
Se usan falsas excusas con palabras políticamente “correctas” como anti-discriminación y laicismo para imponer en el mundo la violencia y la opresión sobre los cristianos.
¿Es esto lo que queremos para nuestro pueblo?

Notas:
1-Son encuentros de mujeres con la finalidad explícita de apoyar el aborto, el lobby gay, la ideología de género y que siempre concluyen con una “marcha” y “pintadas” en la ciudad y la catedral de la ciudad donde se realiza cada año.

2- David Greco, Cristianofobia: Un nuevo informe confirma la escalada en Europa”, en: Corrispondenza Romana, 16 de abril 2014.

3-“La guerra global contra los cristianos, ignorada por los medios”, en: AICA, 18 Diciembre 2013.

4- La recogida de datos ha ayudado a la página “NoCristianofobia.org” que en casi un año y medio de actividad ha recaudado más de quinientas noticias, además de haber construido un archivo de los episodios diarios tiene cerca de dos mil páginas. Lo más importante sigue siendo la información. Conocer, saber. Y este es precisamente el objetivo del Observatorio de Viena. De hecho, el informe ha sido realizado para contribuir a la documentación que será publicada por la OIDDH 17 de noviembre 2014 sobre los crímenes inspirados en el odio. El “Observatorio de Viena , dirigido por el dr. Gudrun Kugler, siempre ha sido muy cuidadoso y preciso en registrar lo que sucede en Europa, es también confiable y serio, gracias al control preciso de cada fuente y evitando el sensacionalismo fácil. El objetivo del sitio web es proporcionar a las instituciones de la Unión Europea, la OSCE, el Consejo de Europa, a las Naciones Unidas y de datos confiables sobre el fenómeno de la intolerancia y la discriminación contra los cristianos en Europa. Si el Observatorio está preocupado, es que hay una razón. Sin embargo, casi todos los episodios registrados proceden de las revistas locales o la llamada “contra-información”.

5- “Alla Disney è bandita la parola Dio”, en: Corrispondenza Romana, 1 de mayo 2014.

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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