Panorama Católico

Cristo en la Profecía

“El elemento formal en el conocimiento profético es la luz divina… de la unidad de esa luz es de donde la profecía saca su unidad específica, a pesar de la diversidad de objetos que esta luz manifiesta a los profetas” (S. Th., II1I, 171-3, ad 3): La esencia de la profecía no reside en ese elemento representativo, sino en la luz divina que se le concede al vidente para que pueda discernir, juzgar y expresar las intenciones de Dios. Gracias a la iluminación recibida, el profeta juzga, con certeza y sin error, los elementos presentes a su conciencia, y de esta manera toma posesión de la verdad que Dios quiere comunicarle.

Escribe Alberto G. del Castillo

Nos parece, digámoslo a modo de introducción, que si ha habido profecía -y la hay desde ya, si se ha constatado su cumplimiento histórico- se puede elaborar una prueba de la existencia de Dios, sintetizable en el siguiente silogismo:

– Si Dios no existe, es imposible la profecía.

– Pero, hay profecía.

– Luego, Dios existe.

Todos sabemos por ejemplo que alguien llamado ISAÍAS, dió con 800 años de antelación, copiosas referencias acerca de un misterioso personaje que, entre otras cosas, devolvería la vista a los ciegos, haría oír a los sordos hablar a los mudos y sería finalmente condenado a muerte.

Ahora bien, como todos estos vaticinios se cumplieron exacta y rigurosamente henos aquí en el punto de partida de la prueba: Hay PROFECÍA, o HA HABIDO PROFECÍA. Por lo pronto ésta de ISAIAS referida a JESUCRISTO, ya que de Él se trata, y cuyo texto, Ud. Lector, puede consultar en el antiguo testamento.

Mas esto que se dice o escribe fácilmente, es por poco que nos detengamos a considerarlo, algo asombroso.

Porque ¿cómo pude ISAÍAS brindar concretísimas noticias a alguien que estaba de Él a sideral distancia en el tiempo? ¿Casi MIL AÑOS?

Es evidente que si el mismo pretérito, salvo que contemos con el testimonio de testigos fehacientes, es de suyo inindagable, el mediato futuro es con mayor razón, máxime y absolutamente incognoscible para nosotros.

Así pues, ante la formulada pregunta, se débe por lo pronto tener en claro que ISAíAS, lo mismo que sus contemporáneos, no supo absolutamente nada de Cristo.

¿Y entonces? Entonces, que todo lo que el vaticinó no surgió ni pudo surgir de su imaginación, sino que le fue REVELADO POR OTRO.

O sea, que la profecía, y es esta una primera conclusión trascendental, tiene la capital importancia de remitirnos a un otro. Pero no a un otro cualquiera, sino a un OTRO -y es esta la segunda conclusión trascendental- al que es forzoso concebir como “situado” en un más allá del tiempo. En una supratemporalidad en la que por lo mismo no hay ni pasado ni futuro, sino un ETERNO PRESENTE, en el que el mismo tiempo está contenido.

Que el tiempo, digamos para mayor abundamiento, está inmerso en la eternidad que lo desborda, nos lo enseña implícitamente el Apóstol Pablo al afirmar que en Dios..” nos movemos y vivimos y somos”, (Hechos, XVII, 28).

Henos así enfrentados ante un dúplice misterio: con el misterio de la eternidad y con el misterio de Dios (o el del SER, que es su denominación metafísica). Y ubicados en esta perspectiva, nos es más fácil comprender como lo que para ISAÍAS, inserto en el tiempo, era inescrutable e impensable futuro, es para quien está en la eternidad, patentísimo presente.

De modo pues que la oscuridad del misterio resulta al cabo paradojalmente iluminante y nos esclarece cómo ISAíAS, revelación mediante, profetizó sin equivocarse acerca de Cristo, 800 años antes de su venida.

La Profecía Cristológica

Pasemos ahora al tema de la PROFECÍA CRISTOLÓGICA. Este múltiple documento, ya que varios fueron los profetas que lo redactaron, resulta ser, cosa increíble, la única biografía escrita ¡con varios siglos de anticipación!

Y si como ya explicamos, fue Dios mismo el principal hagiógrafo, cabe convencerse a priori que el Cristo al que las profecías aluden, tiene que ser sin duda la PERSONA MAS IMPORTANTE DE LA HISTORIA, al lado de la cual, todas las demás son de una inconmensurable insignificancia.

Esto no sólo por lo que ÉL es en sí mismo sino también por la misión trascendental que le fue encomendada. Misión que implica realizar cosas trascendentales y además, ANUNCIAR cosas trascendentales.

Y siendo quién lo envía el mismo Dios que es la Verdad Misma, va de suyo que el ENVIADO habrá de ser de la veracidad misma… por ende ABSOLUTAMENTE CREÍBLE y CONFIABLE.

Resulta pues, que cuando ante el Sanedrín afirmó paladinamente que era el HIJO DE DIOS, es porque efectivamente era EL HIJO DE DIOS. (San Lucas, XXII).

Cuando nos dice que después de su muerte va a RESUCITAR AL TERCER DÍA, podemos estar seguros que de veras, RESUCITÓ AL TERCER DÍA (San Mateo, XVII).

Cuando nos advierte que habrá de volver, acompañado de los Ángeles, a JUZGAR A LAS NACIONES, no cabe dudar de que vendrá a juzgarnos en su SEGUNDA VENIDA (Mateo, XXV).

Cuando nos previene que podemos ser condenades al FUEGO QUE NO SE APAGA, es porque REALMENTE HAY INFIERNO y si no nos arrepentimos, podemos, por nuestros pecados, caer en él (Marcos, IX).

Cuando afirma que habremos de RESUCITAR DE ENTRE LOS MUERTOS, es por que el día llegará segurísimamente en que habremos, como Él, de RESUCITAR DE ENTRE LOS MUERTOS (Lucas, XXVII).

Cuando instándonos a orar constantemente nos asegura y dice PEDID Y RECIBIRÉIS, BUSCAD Y ENCONTRARÉIS”, es verdad certísima que, si lo hacemos RECIBIREMOS y ENCONTRAREMOS infaliblemente, (Lucas, XI).

Cuando en la Última Cena, tomó el pan y se lo dió a los discípulos diciendo “ESTE ES MI CUERPO”, es verdad incontrovertible que acababa de obrar el milagro de la transubstanciación y que Él está realmente presente en la EUCARISTÍA, como dogmáticamente afirma la Iglesia Católica (Lucas, XXII).

Cuando a los Apóstoles les dijo: &#8220…a quienes PERDONÁREIS LOS PECADOS LES QUEDARÁN PERDONADOS” podemos estar seguros que la confesión no es invento de los curas, sino Sacramento instituido por ÉL mismo (San Juan, XX).

En definitiva, que este criterio vale para todas y cada una de las enseñanzas del Salvador, que el texto sacro y la Tradición de la Iglesia nos transmite.

Profecías cumplidas

Para finalizar este artículo, transcribimos a continuación algunas Profecías con más el correspondiente texto nuevo testamentario que confirma su cumplimiento.

1) Que sería de la ESTIRPE DE ABRAHAM, lo dice el REY DAVID: “Y en UN DESCENDIENTE TUYO, serán benditas todas las naciones&#8221… (Salmo 87).

2) El tiempo de su venida, lo anuncia DANIEL 600 años antes: “… desde que saldrá la orden para que sea reedificada Jerusalén (en 457 A.C. por edicto de Artajerjes, rey de Persia) hasta el CRISTO PRÍNCIPE pasarán 7 semanas (de años) y 62 semanas (434 años). Y después de las 62 semanas. SE QUITARÁ LA VIDA AL CRISTO. Y un pueblo con su caudillo (Tito, Emperador Romano, en el año 70), vendrá y destruirá la ciudad y el Santuario”. (Daniel, IX).

3) Que sería MILAGROSAMENTE CONCEBIDO, lo revela Isaías (Cap.VII): “UNA VIRGEN CONCRBIRÁ, y parirá un hijo, y su nombre será EMANUEL”, (que significa. DIOS CON NOSOTROS).

Texto de San Lucas: “Vas a concebir en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre JESÚS. Entonces, MARÍA dijo al Angel ¿Cómo será eso, pues no conozoco varón?. El Ángel le respondió… EL ESPÍRITU SANTO VENDRÁ SOBRE TÍ por eso el SANTO SER QUE NACERÁ sera llamado EL HIJO DE DIOS” (Cap.I)

4) AL LUGAR DE SU NACIMIENTO se refiere 700 años antes, MIQUEAS: &#8220…De ti, BETLEHEM, vendrá el dominador de Israel, el cual fue ENGENDRADO DESDE EL PRINCIPIO, desde los días de la eternidad”.

Texto de Mateo II, 6: “Cuando hubo NACIDO JESÚS EN BELÉN, en tiempo del rey Herodes….”

5) Que HABLARÍA EN PARÁBOLAS lo dice 1000 años antes David, en el Salmo LXXVII: “Abriré mi boca profiriendo PARÁBOLAS…”

Texto San Mateo, XIII, 34: “Todo esto lo decía Jesús en PARÁBOLAS a las multitudes…”

6) Su poder taumatúrgico anuncia ISAÍAS en Cap. XXXV: “DIOS MISMO VENDRÁ en persona. Entonces se ABRIRÁN LOS OJOS DE LOS CIEGOS, quedarán expeditas las OREJAS DE LOS SORDOS, y se DESATARÁ la lengua de los mudos&#8221….

Confrontar relato de San Mateo, capítulo XIII, 20

7) Que montaría en un borrico, lo anticipa 500 años a.c. Zacarías en Cap. IX: “…He aquí Jerusalén, que a tí vendrá tu REY, el JUSTO, el SALVADOR: Él vendrá montado en UN ASNO Y SU POLLINO&#8221….

8) Que por 30 DINEROS SERÍA TRAICIONADO lo vaticina Zacarías (C.XI):

“Y díjome el Señor: “entréguesele AL ALFARERO ese lindo precio en que me apreciaron. Tomé pues los 30 SIGLOS DE PLATA, y los eché en la casa del Señor, para que se diesen al ALFARERO”.

Relato de San Mateo, XXVIII: –“Entonces Judas arrojó LAS MONEDAS EN El TEMPLO. Más los sumos sacerdotes habiendo recogido las monedas compraron con ellas EL CAMPO DEL ALFARERO, para sepultura de extranjeros&#8221….

9) Su CRUCIFIXIÓN la anuncia David, Salmo XII, mil años antes: “HAN TALADRADO MIS MANOS Y MIS PIES”.

10) Que SERTEARÁN SU TÚNICA lo dice David, Salmo XXI,19: “Repartiéronse mis vestidos y SORTEARON MI TÚNICA”.

Relato de San Juan, XIX, 23. “…se dijeron pues los soldades unos a los otros: (la túnica) no la rasguemos, SINO ECHEMOS… SUERTES SOBRE ELLA, para saber de quién será”.

11) Que ya muerto, será puesto en el SEPULCRO DE UN RICO, lo cuenta ISAÍAS, 800 años antes, en el capítulo 53.

Relato de San Mateo: “UN HOMBRE RICO de Arimatea tomó el cuerpo… y lo puso en el sepulcro suyo, que había hecho tallar en la roca”.

12) Que RESUCITARÍA lo profetizó el Rey David (Salmo XV): “NO CONSENTIRÁS QUE TU SANTO EXPERIENTE LA CORRUPCIÓN”.

Relato de San Mateo: (Cap. XXVIII) “Mas el Ángel les dijo a las mujeres: &#8216…Bien sé que venís en busca de Jesús, que fue crucificado. YA NO ESTA AQUÍ, porque HA RESUCITADO&#8217…, según lo predijo”.

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Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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