Panorama Católico

Curas mendocinos agreden a sacerdote tradicionalista

El Padre Ariel Damín, incardinado en la Diócesis de San Luis, y vinculado con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue agredido por un grupo de clérigos de la diócesis de Mendoza mientras visitaba fieles y más tarde durante la celebración de una misa de campaña.

Informa la publicación UNO DIGITAL:

El Padre Ariel Damín, incardinado en la Diócesis de San Luis, y vinculado con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X fue agredido por un grupo de clérigos de la diócesis de Mendoza mientras visitaba fieles y más tarde durante la celebración de una misa de campaña.

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Revuelo por un cura que tiene vedado dar misa


por Alejandro Gamero

Ocurrió en Ingeniero Giagnoni y cinco sacerdotes intentaron impedirlo. El padre Ariel Damín  es de la fraternidad del cismático y ultraortodoxo Marcel Lefebvre y tiene prohibido celebrar sacramentos.

Un cura de una parroquia lefebvrista local, quien está suspendido e impedido de oficiar actos litúrgicos y tareas pastorales por la Iglesia Católica, terminó ayer enredado en un escándalo en Junín, cuando celebró una misa en latín y con antiguos ritos mientras cinco sacerdotes diocesanos del Este trataron de impedírselo, ante los fieles presentes.

Comentario Druídico: Omitiendo la habitual batería de calificativos que la prensa, en especial de izquierdas, suele aplicar a la congregación fundada por Mons. Marcel Lefebvre y al fundador mismo, vayamos a los hechos. El P. Damín fue suspendido por Mons. Jorge Luis Lona, obispo de San Luis. Pero él apeló a Roma, con lo cual, hasta tanto se expida la autoridad competente, la suspensión queda a su vez suspendida. Es decir, no tiene impedimento alguno de celebrar la misa. Más serio parece el argumento canónico de que el P. Damín no tiene licencias en la Diócesis de Mendoza. He aquí la misma cuestión suscitada en todos los lugares donde la FSSPX realiza tareas apostólicas y el centro mismo de la cuestión canónica que la afecta. Sus sacerdotes argumentan el “estado de necesidad” en que se encuentran los fieles y la ley suprema que rige toda norma eclesiástica, a saber: la salvación de las almas.

El singular hecho desnudó en el pequeño pueblo de Ingeniero Giagnoni la batalla que desde hace 17 años se libra en el interior de la Iglesia Católica entre los seguidores de un fallecido obispo francés, el ultraortodoxo y cismático Marcel Lefebvre, y el Vaticano, al que desconocen como autoridad.

Comentario Druídico: sorprende la sorpresa de UNO DIGITAL, puesto que el tema ha merecido titulares en los grandes medios recientemente.

Los seguidores de Lefebvre reclaman practicar los antiguos rituales de la misa en latín y preservar la tradición católica.

Comentario Druídico: más que “reclamar” que practican el antiguo rito de la Misa y el ritual de los sacramentos según eran de uso universal en la Iglesia latina hasta 1969, lo hacen. Esto es precisamente uno de los motivos del conflicto canónico.

Ayer, el Arzobispado de Mendoza, a través de su vocero, padre Sergio Villanueva, afirmó que “el padre Ariel Damín está suspendido por el obispo de San Luis, Jorge Lona. La medida disciplinaria que se le aplicó el año pasado se la conoce como ad divinis e implica que tiene prohibido celebrar misa, los sacramentos, dar la comunión, confesar y organizar grupos de oración. Vale decir, no puede ejercer el ministerio sacerdotal”.

Comentario Druídico: suspendido o no a divinis, parece sumamente extraño e impropio del comportamiento sacerdotal que un grupo de curas intentaran expulsarlo del lugar por la fuerza y que interrumpan la celebración de una misa. Más aún cuando el P. Damín argumentó que se retiraría ante una orden escrita del Arzobispo, la cual nunca fue redactada.

De esta forma la Iglesia mendocina salió a explicar lo que ocurrió en Ingeniero Giagnoni ayer por la mañana cuando los fieles que participaban en la misa dada por el padre Ariel al mismo tiempo eran advertidos por otros curas de la suspensión del sacerdote.

Comentario Druídico: de esto parecería sugerir que los fieles no hicieron caso de la advertencia de los sacerdotes mendocinos, porque el P. Damín continuó con su misión y celebró luego la misa con asistencia de fieles del lugar.

Consultado sobre la situación el padre Ariel Damín, confirmó a UNO que “hay una suspensión, pero también hay un juicio. He recusado esa decisión del obispo Lona y voy a llegar hasta Roma, porque quiero que Roma intervenga en esto”.

Comentario Druídico: el P. Damín hace uso de los derechos que le otorga la ley eclesiástica.

Sin embargo negó estar impedido de ejercer sus deberes sacerdotales porque dijo que esa prohibición está neutralizada por su apelación a los tribunales eclesiásticos.

Comentario Druídico: lo cual en efecto sostiene la ley canónica vigente.

El padre Ariel explicó que “el motivo de la sanción aplicada en mi contra es porque yo decidí venirme a la Congregación Fraternidad San Pío X para defender la tradición católica”.

Comentario Druídico: en efecto, Mons. Lona lo había sancionado cuando el P. Damín le anunció su decisión de colaborar con la FSSPX.

El padre Ariel dejó en claro que en su fraternidad celebran la misa según los ritos ordenados por una bula papal de 1570 del pontífice San Pío V. “En latín y mirando a Dios (de espalda a los fieles)”. Tras lo cual agregó que “cuando lo hicimos en Junín, intentaron impedirlo con una actitud patotera. Si no hubiera sido por cuatro personas que estaban conmigo, los otros sacerdotes me desarman el altar”.

Comentario Druídico: Más allá de la situación canónica del sacerdote en cuestión, según la Santa Sede los fieles pueden asistir a las misas celebradas por sacerdotes de la FSSPX sin cometer falta y hasta cumplliendo el precepto dominical, siempre que no tengan la intención de incurrir en cisma. Ver carta de Mons. Perl. Secretario de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei.

Desde el Arzobispado reconocieron que hubo tensión y el padre Buenanueva remarcó: “El padre Ariel lo tiene prohibido. Pero además sólo se puede celebrar la misa actual, la de Paulo VI. La de San Pío V no está prohibida pero hay que pedir autorización al obispo”.

Comentario Druídico: de hecho esta es la questio disputata sobre la que se espera una definición pontificia. San Pío V ha dado un indulto “a perpetuidad” a todos los sacerdotes para el rezo del Rito Tridentino. Nunca documento alguno prohibió la misa tradicional, como han declarado dos comisiones cardenalicias formadas ad hoc y en ambas participó el actual pontífice. Sin embargo se ha legislado que se debe pedir permiso al ordinario para su celebración, lo cual entra en contradicción con lo permitido por la Bula Quo Primum Tempore y con los dictámenes cardenalicios antecitados.
En medios tradicionalistas circulan informaciones sin firma sobre los hechos, pero no se conoce una versión oficial de la FSSPX sobre estos hechos hasta el momento.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Comentarios

Anónimo
04/05/2010 a las 12:44 pm

Nazis
¿Cuándo los nazis defendieron la religión? Cuando persiguieron a cotólicos y a judios.-



Anónimo
04/05/2010 a las 11:59 pm

Realmente me niego a tomar en
Realmente me niego a tomar en serio todo aquel escrito en el que no se nombre al Santo Padre como debe ser: Santo Padre Benedicto XVI. Lo de Benito, ya sabe dónde guardarlo. Tomen en serio al Santo Padre y ustedes serán tomados en serio. Payasadas y agresiones nunca conducen a buenos campos y por ende tendrán una paupérrima cosecha.
No será sismática ni hereje pero es lo más parecido en estos momentos y después de esta lectura.



    Anónimo
    05/05/2010 a las 9:14 pm

    “SISMÁTICA” SE REFIERE AL MOVIMIENTO SISMICO, ¿NO?
    Porque si al primo de mi madrina, que se llamaba Benito y en paz descanse, le hubiese tratado de Benedicto, hubiera obtenido el mismo resultado que llamando Segismundo a don Froi en un cónclave psicoanalítico.

    Las dos traducciones castellanas, Benito y Benedicto, o Benedetto en la Boca, son aceptas y consuetas… y a mí me resulta más familiar Benito…

    ¿No habrá en el mundo algo más serio que concite nuestra piadosa atención?



      Anónimo
      06/05/2010 a las 3:28 pm

      Disculpe pero creo que para
      Disculpe pero creo que para opinar debe saber que los detractores del Santo Padre Benedicto XVI utilizan para nombrarlo el nombre “Benito”, lo hacen precisamente los teólogos de la liberación en su totalidad, los sacerdotes autodenominados “curasoop” de la misma ideología y ahora también el otro extremo, lo que me indica que ambos extremos son malos. Señales las hay, sólo debemos pedir luz para verlas y una sola palabrita concita mi piadosa atención “Benito” y eso es serio aunque para usted pase como agua bajo el puente.
      El no ver y dejar que todo pase, el dejar que la falta de respeto al Santo Padre sea el pan de cada día, ocasiona divisiones por donde se filtra el mal que separa y destruye. Usted colabora con él? Parece,no?



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