Panorama Católico

Desagravio a Nuestro Señor en la Catedral: la otra historia (3)

Estimados amigos:

Quiero contar algunas cosas: Efectivamente por este y otros medios me enteré de los hechos y los dichos de "ya saben quien".

Estimados amigos:

Quiero contar algunas cosas: Efectivamente por este y otros medios me enteré de los hechos y los dichos de "ya saben quien".

Encima -y como a casi todos- a medida que pasaban los días y nos sentíamos desamparados y como ovejas sin pastor, crecía mi indignación y mi perplejidad. Cuando esta mañana (via Web) vi en Clarin el artículo de Rubin confirmé lo que me temía: todo un teje-maneje de JB. El Rabino-Boquin-y Rubín. Con San Ignacio -a quien Su Eminencia debiera leer más- prefiero creer que fue un acto o varios de torpeza y salvar la proposición del prójimo. Pero aún así y todo me quedaba el sabor de que me estaban tomando el pelo (por ser suaves digamos).

Con mi amigo Eduardo nos encontramos en el subte y llegamos alrededor de las 17,45. Fuimos a la Capilla del Santísimo como habíamos quedado. En la Capilla estaba el Santísmo expuesto en la custodia y había bastantes personas adorando. Instantes después, un sacerdote, del cual ignoro el nombre, pero que he visto en otras oportunidades y que pone su mejor buena voluntad, a pesar de algunas evidentes dificultades, para hacer todo lo más decorosamente posible cantó el Tantum Ergo, dió la bendición con el Santísimo e hizo la reserva. Instantes después cerraban la Capilla del Santísimo y comenzaba la Misa de 18 hs. que celebró casi en forma de misa cantada ese mismo sacerdote. Podrán objetarle algunos errores musicales y otras cosas pero evidentemente el padre tiene buena voluntad y eso ya es algo. La catedral se iba llenando…

Durante la misa cantamos en la comunión Cristo Jesús en ti la Patria espera, Cantemos al amor de los amores y Cristus vincit.

Al finalizar la misa, cantamos Salve Regina.

Luego se leyó la oración de s.s. Pío XI (el papa de la Acción católica)en Acto de Reparación al Corazón Sacratísmo de Jesús que puse en mi comentario (30) del artículo "La Oficina de Prensa del Arzobispado de Buenos Aires desmiente que haya habido profanación". A continuación las letanías del Sagrado Corazón cantadas como mejor pudimos. Luego cantamos el Padre Nuestro en latín y también lo rezamos en castellano, para que todos pudieran rezar. A continuación rezamos los misterios dolorosos del Santo Rosario: La condenación de NSJC, la flagelación, la corona de espinas, La cruz a cuestas y la crucifixión. El clima que se vivía era francamente penitencial y de reparación, pero no de tristeza, sino de la santa alegría de quienes saben que están haciendo algo bueno. Finalmente rezamos por las intenciones de nuestro Santo Padre el Papa y mientras cantamos "El Ángelus" muchas personas que tenían ramos flores blancas las acercaron y depositaron junto al Altar. Este momento fue muy especial porque en algún modo eso que habíamos dicho en las oraciones lo concretábamos en forma material, muy sencilla pero real: "He amado el decoro de tu casa…" y donde antes hubo ofensa hemos puesto amor (verdadero Amor: Caritas, Agapé ) y piedad.

Finalmente en Comunión con toda la Iglesia rezamos el Credo con nuestros rosarios en alto, y cantamos nuevamente "Cristo Jesús en tí la Patria espera". No retiramos en silencio. Como corresponde. No se porque razón pero al salir creo que nuestros sentimientos de indignación se habían trocado en júbilo, salvando la enorme distancia por supuesto, pero como cuando se recibe la absolución en la confesión. Entre todos con nuestros cantos y oraciones hemos hecho un hermoso acto de reparación. Le agradezco a mi amigo Eduardo que me invitó. Lamentablemente, no vi sacerdotes (al menos vestidos como tales) que nos acompañaran. Somos fieles hijos de la Santa Iglesia Católica y comprendemos, pero los extrañamos.
Un abrazo.
Javier

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *