Panorama Católico

“DesAparecen” errores de enfoque en las conclusiones del encuentro en Aparecida.

Escrito por Felipe


Escrito por Felipe

A principios del mes de Junio, cuando el documento privado con las conclusiones del encuentro del CELAM en Aparecida se filtró por internet gracias al Consejo Indigenista Misionero (CIMI), un órgano de la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (ver nota en ACI), se hicieron algunos comentarios sobre lo que parecían enfoques por lo menos “extraños” y difíciles de entender de algunas de las conclusiones.En los círculos de espiritualidad tradicionalista llamó mucho la atención la entonces conclusión 109, que a la letra decía:

109. Lamentamos cierto clericalismo, algunos intentos de volver a una eclesiología y espiritualidad anteriores al Concilio Vaticano II, algunas lecturas y aplicaciones reduccionistas de la renovación conciliar, la ausencia de un sentido de autocrítica, de una auténtica obediencia y de ejercicio evangélico de la autoridad, los moralismos que debilitan la centralidad de Jesucristo, las infidelidades a la doctrina, a la moral y a la comunión, nuestras débiles vivencias de la opción preferencial por los pobres, no pocas recaídas secularizantes en la vida consagrada, la discriminación de la mujer y su ausencia frecuente en los organismos pastorales. Tal como lo manifestó el Santo Padre en el Discurso Inaugural de nuestra Conferencia, “se percibe un cierto debilitamiento de la vida cristiana en el conjunto de la sociedad y de la propia pertenencia a la Iglesia Católica”.

Hoy, un mes después de la filtración del documento, el CELAM publica el documento definitivo aprobado por SS Benedicto XVI, el cual corrige muy notoriamente algunas de las palabras utilizadas y elimina fragmentos claramente influenciados por ideologías progresistas, quedando en su forma final de la siguiente manera:

100 b) Lamentamos, sea algunos intentos de volver a un cierto tipo de eclesiología y espiritualidad contrarias a la renovación del Concilio Vaticano II41 , sea algunas lecturas y aplicaciones reduccionistas de la renovación conciliar; lamentamos la ausencia de una auténtica obediencia y de un ejercicio evangélico de la autoridad, las infidelidades a la doctrina, a la moral y a la comunión, nuestras débiles vivencias en la opción preferencial por los pobres, no pocas recaídas secularizantes en la vida consagrada influida por una antropología meramente sociológica y no evangélica. Tal como lo manifestó el Santo Padre en el Discurso Inaugural de nuestra Conferencia, “se percibe un cierto debilitamiento de la vida cristiana en el conjunto de la sociedad y de la propia pertenencia a la Iglesia Católica”42

En cuanto a la eclesiología y espiritualidad, el cambio es:

Documento Filtrado:

“Lamentamos cierto clericalismo, algunos intentos de volver a una eclesiología y espiritualidad anteriores al Concilio Vaticano II, algunas lecturas y aplicaciones reduccionistas de la renovación conciliar.”

Documento Oficial:

“Lamentamos, sea algunos intentos de volver a un cierto tipo de eclesiología y espiritualidad contrarias a la renovación del Concilio Vaticano II41, sea algunas lecturas y aplicaciones reduccionistas de la renovación conciliar.”

La nota 41 al calce dice: Cf. BENEDICTO XVI, “Discurso a los Cardenales, Arzobispos, Obispos y Prelados superiores de la Curia Romana, jueves 22 de diciembre de 2005.”

Dicho discurso fue la exposición del Santo Padre sobre lo que debería ser una “Hermenéutica de la Continuidad” contraria a la equivocada hermenéutica de la ruptura que pretende explicar al Concilio Vaticano II bajo una óptica de discontinuidad entre lo que existía antes y lo que tenemos ahora.

El texto anterior se encontraba claramente bajo esta óptica de ruptura, al proponer explícitamente que la eclesiología y la espiritualidad que existían antes del CVII es algo lamentable en si mismo. Implícitamente se presentaban dos espiritualidades contrarias y antagónicas.

El texto nuevo reduce lo lamentable solo a aquellas eclesiologías y espiritualidades evidentemente contrarias a la renovación del CVII, esto es, que propongan la idea de que las reformas del CVII son una ruptura en el desarrollo de la Iglesia.

De tal forma, los cambios en el documento nos explican que se puede vivir y seguir una eclesiología y espiritualidad de la forma preconciliar, siempre y cuando esto no auspicie el concepto de que las reformas del CVII representan una ruptura con la tradición de la Iglesia.

Con esto se puede decir que el cambio en esta sección del documento representa sin duda, la maestría de transformar un texto erróneo en toda una cátedra ratzingeriana.

La adición de los “sea” balancean el cuadro, indicando que tan malo es la visión “ultratradicionalista” de que el CVII rompió con la Tradición, como tan mala son algunas lecturas y aplicaciones reduccionistas de las reformas. De las aplicaciones quizá se refiera a los excesos que a veces se comenten por ejemplo en la liturgia post conciliar y en las lecturas quizá se refiera a aberraciones como la que tenía originalmente este mismo párrafo.

Otra adición que le fue hecho a este párrafo, profundiza el porqué de las “no pocas recaídas secularizantes en la vida consagrada; el documento oficial da la explicación y con ello la medicina: “influida por una antropología meramente sociológica y no evangélica”. En otras palabras, mientras las personas de vida consagrada se empeñen en ver al hombre y su misión para con ellos desde una simple perspectiva sociológica, las recaidas secularizantes seguiran sin ser pocas.

Además de esto, la versión final elimina los siguientes enunciados que se encontraban dentro del análisis de lo lamentable:

“Ausencia de un sentido de autocrítica”
“Los moralismos que debilitan la centralidad de Jesucristo” (este era francamente ridículo)
“La discriminación de la mujer y su ausencia frecuente en los organismos pastorales”(este es un enunciado simplemente contestatario y también casi ridículo)

En fin, que nuestro Papa de voz dulce sigue cumpliendo bellamente con la difícil función de ser la roca sobre la cual está construida la iglesia.

Comentario Druídico: Resulta evidente que los obispos que llevaron la voz cantante en Aparecida han tratado de hacerle una zancadilla al Papa. Observa Rorate Caeli el silencio del episcopado hispanoamericano sobre el Motu Proprio Summorum Pontíficum. Las tensiones son extremas.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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