Panorama Católico

Diálogo entre las religiones. El Vaticano prepara las líneas guía

Basta de ceremonias. Y más decisión en anunciar el Evangelio. Desde Arabia Saudita llegan nuevas señales de apertura. El filósofo argelino Mohammed Arkoun critica al Papa, pero critica más todavía el vacío cultural del mundo musulmán

 

por Sandro Magister

 

 

ROMA, 11 de junio del 2008 – La reunión plenaria que el pontificio consejo para el diálogo interreligioso ha tenido en el Vaticano la semana pasada ha sido la primera de este pontificado y se ha desarrollado con un presidente nuevo – el cardenal Jean-Louis Tauran – y con expertos también en buena parte nuevos.

Basta de ceremonias. Y más decisión en anunciar el Evangelio. Desde Arabia Saudita llegan nuevas señales de apertura. El filósofo argelino Mohammed Arkoun critica al Papa, pero critica más todavía el vacío cultural del mundo musulmán

 

por Sandro Magister

 

 

ROMA, 11 de junio del 2008 – La reunión plenaria que el pontificio consejo para el diálogo interreligioso ha tenido en el Vaticano la semana pasada ha sido la primera de este pontificado y se ha desarrollado con un presidente nuevo – el cardenal Jean-Louis Tauran – y con expertos también en buena parte nuevos.

 

También ha sido nuevo el objetivo de la plenaria: elaborar unas líneas guía para orientar a obispos, sacerdotes y fieles en la relación con las otras religiones. Un objetivo, ha dicho el cardenal Tauran, decidido “después de muchos años de duda sobre si era oportuno o no”. El documento está ahora en fase de redacción y será publicado en algunos meses.

 

El sábado 7 de junio, al término de los tres días del encuentro, Benedicto XVI recibió a los participantes en la sala del Consistorio. Alentó la publicación de las líneas guía ya que, dijo, “la gran proliferación de encuentros interreligiosos en el mundo de hoy requiere de discernimiento”. Palabra, esta última, usada en el lenguaje eclesiástico para instar al análisis crítico y a las decisiones consecuentes.

 

En efecto, la relación con personas de otras religiones ha sido practicada de modos diferentes y a veces contradictorios, dentro de la Iglesia católica.

 

En los países musulmanes, por ejemplo, la praxis más difundida por parte de los católicos es la del silencioso testimonio de vida cristiana. Hay razones de prudencia que justifican tal práctica. Pero contra quien la justifica siempre y en todas partes, la congregación para la doctrina de la fe publicó el pasado 3 de diciembre una nota doctrinal. Para oponerle esta tesis ya enunciada por Pablo VI en la “Evangelii Nuntiandi” de 1975:

 

“Incluso el más bello testimonio se revelará a la larga impotente, si no es […] explicitado por un anuncio claro e inequívoco del Señor Jesús”.

 

Las líneas guía que el pontificio consejo para el diálogo interreligioso se dispone a publicar se moverán en esa dirección. En la introducción a la plenaria, el cardenal Tauran dijo:

 

“Sabemos que el Espíritu Santo obra en cada hombre y en cada mujer independientemente de su credo religioso o espiritual. Pero, por otra parte, debemos proclamar que Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida. Jesús nos ha revelado la verdad acerca de Dios y la verdad sobre el hombre, y esta es para nosotros la Buena Nueva. No podemos poner esta verdad bajo el celemín”.

 

Benedicto XVI, hablando a 200 representantes de otras religiones durante su reciente viaje a los Estados Unidos, se expresó en forma no menos clara:

 

"Es a Jesús a quien llevamos al forum del diálogo interreligioso. El deseo ardiente de seguir sus huellas impulsa a los cristianos a abrir sus mentes y sus corazones al diálogo. […] En nuestro intento de descubrir los puntos de comunión, hemos evitado quizás la responsabilidad de discutir nuestras diferencias con calma y claridad. […] El objetivo más importante del diálogo interreligioso requiere una exposición clara de nuestras respectivas doctrinas religiosas".

 

Lo que no quita que haya un terreno común de acción entre los hombres de diferente credo, sobre lo que insistirán las líneas guía. En la introducción de la plenaria Tauran además dijo:

 

“Los Diez Mandamientos son un tipo de gramática universal que todos los creyentes pueden utilizar en su relación con Dios y con el prójimo. […] Dios, creando al hombre, lo ha ordenado con sabiduría y con amor a su fin, mediante la ley inscrita en su corazón (Rom 2, 15), la ley natural. Esta no es otra cosa que la luz de la inteligencia infusa en nosotros por Dios. Gracias a ella conocemos lo que se debe hacer y lo que se debe evitar. Esta luz y esta ley Dios la ha donado en la creación”.

 

* * *

 

En los mismos días en que en el Vaticano el pontificio consejo para el diálogo interreligioso tenía su plenaria, las relaciones entre la Iglesia católica y el Islam tuvieron novedades.

 

En Arabia Saudita, en la ciudad santa de la Meca, el rey Abdallah bin Abdulaziz al-Saud ha inaugurado el 4 de junio una congreso entre 600 exponentes del amplio mundo musulmán con el fin de “decir al mundo que nosotros somos la voz de la justicia y de los valores morales humanos, de la coexistencia y del diálogo”.

 

Con este fin, Abdallah confirmó su voluntad de “organizar encuentros con los hermanos pertenecientes a otros credos”, en particular los de fe judía y cristiana. El islamismo, según el soberano saudita, “ha iniciado y definido los principios y le camino para un diálogo con los fieles de otras religiones” y este camino “pasa a través de los valores comunes a las tres religiones monoteístas”. Esos valores “sienten repugnancia por la traición, rechazan el crimen, combaten el terrorismo” practicado por “extremistas presentes en nuestros pueblos”, que “han unido sus fuerzas en flagrante agresividad para torcer la justicia y la tolerancia del Islam”.

 

Dichas por el rey de Arabia Saudita – nación de rígido islamismo wahabita y tierra de origen de Osama bin Laden y de la mayor parte de los autores de los ataques del 11 de septiembre del 2001 – indudablemente son palabras de peso. En el Vaticano “L’Osservatore Romano” las reporto de manera sobresaliente.

 

Además, el rey Abadía dijo haber obtenido “luz verde” a su proyecto de diálogo interreligioso por parte de los ulema saudíes y de querer consultar al respecto también a los musulmanes de otros países. En la conferencia de La Meca reunió en al misma sala al sheik de la mezquita de al-Azhar en el Cairo, Sayyid Tantawi, alta autoridad sunita, y al ayatolá chiíta Ali Akbar Hashemi Rafsanjani, ex presidente de Irán y miembro de la Asamblea de los expertos, sede de la suprema autoridad del régimen.

 

En Israel, los propósitos del rey Abdallah han sido acogidos positivamente por el gran rabino askenazi Yona Metzger y el rabino sefardita Shlomo Amar

 

En el comunicado final del congreso, denominado “El llamado de La Meca”, se anuncia la creación de un Centro islámico para las relaciones entre las civilizaciones. El que organizará momentos de diálogo con representantes de otras religiones, culturas y filosofías, y promoverá la publicación de libros sobre el tema.

 

* * *

 

Otra novedad de estos días es la inminente reunión que los expertos de la revista internacional “Oasis” – promovida por el patriarca de Venecia, cardenal Angelo Scola, especializada en el diálogo entre cristianos y musulmanes – tendrán en Jordania, en Aman, del 23 al 24 de junio, sobre el tema de la relación entre verdad y libertad.

 

Amán es la ciudad en donde está la sede del al-Bayt Institute for Islamic Thought, presidido por el príncipe de Jordania Ghazi bin Muhammad bin Talal, es decir el instituto que promovió la célebre carta de los 138 musulmanes titulada “Una palabra común entre nosotros y vosotros” y dirigida al Papa y a los jefes de las otras confesiones cristianas.

 

El próximo mes de noviembre está en agenda en Roma un encuentro entre autoridades y expertos de la Iglesia católica y una delegación de los 138 musulmanes.

 

Mientras tanto, uno de los 138, el argelino Mustafa Cherif, ex ministro de educación y embajador, ha publicado en la revista mensual “Mundo y Misión” del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras, un comentario sobre dos recientes hechos en su país.

 

El primero de estos hechos, ocurrido en los primeros días de junio, es la condena de cuatro argelinos por haberse convertido del Islam al cristianismo. Los cuatro son protestantes, pero una condena análoga había castigado anteriormente a un sacerdote católico, culpable de haber dirigido una oración, en Navidad, con un grupo de inmigrantes de Camerún.

 

Cherif define “incomprensible y deplorable” los modos con que en Argelia se afronta la cuestión del proselitismo, ya que “nuestra visión del derecho se funda sobre el principio coránico: Ninguna imposición en materia de religión”.

 

Y agrega:

 

“Además, nuestros amigos católicos en Argelia, desde hace cincuenta años hasta hoy, nunca han buscado convertir a quien sea, aunque tienen derecho de testimoniar su fe. Esto, no obstante el actual Papa recuerde frecuentemente el carácter central para Iglesia católica de su misión evangelizadora”.

 

El segundo hecho comentado por Cherif se liga a esta anterior observación, y ha salido de escena por razones de edad del arzobispo de Algeri, Henri Teissier, oficializada por el Vaticano el pasado 24 de mayo.

 

Cherif hace un retrato del anciano obispo como “uno de aquellos sacerdotes mesurados que busca el justo medio, conocedor de las reformas que se realizarían también en el seno de la Iglesia y sin dudar a veces en expresar su diferencia con el Vaticano, especialmente cuando se trata de relaciones con los musulmanes”

 

Como prueba del “justo medio” que buscaba Teissier, Cherif escribe:

 

“El Vaticano ha publicado el pasado mes de diciembre una nota doctrinal que reafirma la misión de evangelizar a los no-católicos. […] A veces, sin embargo, comenzando por evangelizar el mundo, muchos sacerdotes y pastores se han puesto a aprender de los pueblos que han encontrado y de sus culturas, sin buscar necesariamente salvarlos de su religión original. Mons. Henri Tessier es uno de aquellos grandes hombres de fe que respetan al otro”.

 

Cherif agrega haberse encontrado por primera vez con Teissier en Córdoba en 1974, con ocasión de un conversatorio internacional islámico-cristiano:

 

“En esa ocasión es importante recordar que por intervención personal del Mons. Teissier ante el obispo de Córdoba, nuestro grupo de participantes musulmanes había sido autorizado a tener la oración de los viernes en la célebre mezquita de Córdoba”.

 

 

La “mezquita” aquí citada es propiamente desde hace siglos, la iglesia catedral de la ciudad.

 

* * *

 

La tercera novedad interesante es la crítica dirigida a Benedicto XVI, pero más aún al mundo islámico en su conjunto, por parte de un intelectual musulmán de prestigio, Mohammed Arkoun.

 

Arkoun, 80 años, nacido en Argelia, ha enseñado en la Sorbona, Princeton y en otras célebres universidades de Europa y de América. Hoy es director de investigación en el instituto de Estudios Ismailitas de Londres, fundado por el Aga Khan.

 

Entrevistado por John Allen, el vaticanista del "National Catholic Reporter", durante un congreso en Lugano, Suiza, Arkoun parte de la lección de Ratisbona:

 

“El Papa Benedicto ha sostenido que una íntima relación entre la razón y la fe no existe en el pensamiento islámico y en sus expresiones. Esta afirmación, históricamente hablando, no es cierta. Si consideramos el periodo que va del s. VII al s. XIII, no es verdad para nada. Pero después de la muerte del filósofo Averroes en el 1198, la filosofía efectivamente desapareció del pensamiento islámico. De aquí en adelante, por lo tanto, el Papa está en lo correcto […] El problema es que hoy, cuando se habla con musulmanes, no tienen idea de esta su historia”.

 

Y los 138 de la carta no son la excepción, prosigue Arkoun: “No encuentro entre ellos ningún historiador del pensamiento”.

 

El Papa se equivoca, por lo tanto, al considerarlos como interlocutores:

 

“El Papa debería más bien crear un verdadero espacio de discusión, en vez de todos estos así llamados diálogos interreligiosos que se hacen a partir del Concilio Vaticano II. Yo he tomado parte de un buen número de ellos, y puedo decir que son del todo inútiles. Sólo conversaciones. En ellos no hay aporte intelectual, no existe el respeto por las altas competencias. Se han hecho estudios importantes sobre la cuestión de la fe y de la razón. Pero todo esto es dejado de lado e ignorado. Solamente se hacen cumplidos mutuamente, diciendo: yo respeto tu fe, y tú respeta al mía. Un puro sinsentido”

 

Y a la pregunta si las jóvenes generaciones musulmanas tienen una sed real de expresar su fe de un modo diferente, diferente al de los “ulema de la televisión”, Arkoun responde:

 

"Ciertamente. Cuando en Egipto tengo una conferencia, la atención es enorme. El interés de la gente es fuertísimo. También las personas más ancianas son felices, sienten que pueden finalmente respirar. La gente me ha aplaudido cuando he dicho que después de la lección de Benedicto XVI en Ratisbona los musulmanes no deberían haber salido a las calles para manifestar contra él, sino debería haber corrido a las bibliotecas. A aprender que eso le ocurrió al pensamiento islámico después del s. XIII”.

 

 

Fuente: Chiesa.

 

Comentario Druídico: Qui potest capere capiat...

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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