Panorama Católico

Dos altos cargos del Gobierno socialista trataron de impedir responso por uno de los ecuatorianos asesinados por ETA

Rota por el dolor, la familia de Palate pidió al capellán castrense que hiciera un responso ante el cadáver en la misma base de Torrejón, antes de partir hacia Ecuador. Pero lo que no podían esperarse es que el secretario de Estado para la Seguridad, Antonio Camacho, y el subsecretario, Justo Zambrana, hubieran dado instrucciones al capellán para que no se hiciera ninguna oración, según fuentes del entorno de la familia.

M. C.

 

 

Rota por el dolor, la familia de Palate pidió al capellán castrense que hiciera un responso ante el cadáver en la misma base de Torrejón, antes de partir hacia Ecuador. Pero lo que no podían esperarse es que el secretario de Estado para la Seguridad, Antonio Camacho, y el subsecretario, Justo Zambrana, hubieran dado instrucciones al capellán para que no se hiciera ninguna oración, según fuentes del entorno de la familia.

M. C.

 

 

 

 

 

 

 

MADRID. El vuelo con el cadáver de Carlos Alonso Palate, asesinado por ETA el sábado 30 de diciembre, salió a las 18 horas desde la base aérea de Torrejón con destino a Quito, la capital de Ecuador. En el Boeing 707 del Ejército del Aire viajaron también un equipo de psicólogos y los familiares de Palate. Rota por el dolor, la familia de Palate pidió al capellán castrense que hiciera un responso ante el cadáver en la misma base de Torrejón, antes de partir hacia Ecuador. Pero lo que no podían esperarse es que el secretario de Estado para la Seguridad, Antonio Camacho, y el subsecretario, Justo Zambrana, hubieran dado instrucciones al capellán para que no se hiciera ninguna oración, según fuentes del entorno de la familia.

 

 

La indignación y la incredulidad se sumaron al dolor de los familiares, que presionaron para recibir consuelo religioso antes de volar a su país. Al final, el enfado y la presión hicieron cambiar de opinión a Antonio Camacho. Cinco minutos antes de subir el cuerpo al avión se llevó a cabo el responso, oficiado por el capellán del aeropuerto de Torrejón, padre Javier de la Vega.

 

El hermano de Carlos, Luis Jaime Palate, que se mostró muy afectado, su tío y Hernán Mayorena, el amigo que denunció su desaparición, viajaron hasta Quito, donde el avión llegaría 10 horas después. Desde allí, el cuerpo será trasladado hasta su localidad natal, Ambate, situada a 200 kilómetros de la capital ecuatoriana. En el avión también viajó, como estaba previsto, la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez.

 

 

Además, acudieron a Torrejón para despedir los restos mortales de Palate Esperanza Aguirre, Ángel Acebes, Ignacio Astarloa, Ignacio González y Alfredo Prada. Ante tal afluencia de políticos del PP, a última hora se sumaron los ministros de Interior y Defensa, Alfredo Pérez Rubalcaba y José Antonio Alonso, respectivamente. También estuvieron el cónsul de Ecuador, Leopoldo Roballo, y el director general de Víctimas del Terrorismo, José Manuel Rodríguez Uribes.

 

 

Rescatado a las 2.31

 

 

El cadáver de Carlos Alonso Palate fue rescatado a las 2.31 horas de ayer, después de que se localizara a las 18.45 horas del miércoles dentro de su vehículo, aparcado en la plaza 423 de la planta 0 del módulo D del aparcamiento de la T-4 de Barajas, sepultado por toneladas de escombros. Palate había reclinado el asiento del coche y estaba tapado con una manta.

 

 

Palate llevaba su documentación, aunque se le identificó a través de sus huellas dactilares, lo que evitó que sus familiares tuvieran que pasar por el trance de tener que reconocerlo.

 

 

La policía Científica extrajo a las 3.45 de ayer el Renault Clio rojo con matricula E-2888-BRF en el que se encontraba el cadáver de Carlos Alonso Palate. El vehículo estaba completamente aplastado pero mantenía intactos tanto el maletero como la matrícula. Según comprobó Efe en la zona, los equipos policiales están examinando cada uno de los objetos que sacaban del maletero, entre ellos efectos de equipaje, utensilios de uso personal, una mochila roja y una bolsa verde, de los que se tomaron pruebas para la investigación.

 

 

 

El cadáver de Carlos Alonso Palate, tras ser extraído del Renault Clio donde la muerte le sorprendió mientras dormía, fue conducido en una camilla a una carpa con material forense instalada en la T-4 para su identificación, tras lo que fue trasladado al Instituto Anatómico Forense para su autopsia. Allí permaneció desde las 3.30 horas hasta las 16.45.

 

 

A los cinco minutos

 

 

El avance de la autopsia de Carlos Alonso Palate determina que murió cinco minutos después de la explosión, según confirmaron fuentes de la investigación. Según la autopsia, Palate falleció por parada cardiorrespiratoria por compresión. Un dato que permitió que se produjera la repatriación del cuerpo.

 

 

Mientras tanto, las tareas de desescombro continuaron en el aparcamiento de la T-4 durante todo el día, así como las visitas de políticos y autoridades. Ayer decidió a acudir el presidente del Gobierno, tras regresar el día anterior de sus vacaciones en Doñana. Zapatero aprovechó para ofrecer otra rueda de prensa, con la que logró reabrir las incertidumbres de su primera comparecencia tras el atentado, el sábado por la tarde. Zapatero evitó pronunciar la palabra «ruptura» y subrayó que su «energía y determinación para la paz» es hoy mucho mayor, si cabe.

 

 

Los servicios de rescate centraron todos sus esfuerzos en la búsqueda del segundo desaparecido, Diego Armando Estacio, en la primera planta del módulo D de la terminal 4, después de que su novia rectificara su «apreciación inicial». El ministro del Interior aseguró en rueda de prensa que la novia del desaparecido reconoció por la mañana la plaza en la que aparcaron el coche, como la número 616 de la primera planta del edificio. De esta forma, los equipos de rescate se pusieron a trabajar «a todo velocidad» para poder llegar al lugar.

 

«Impacto psicológico»

 

 

Rubalcaba relató que inicialmente la novia, que tiene un «impacto psicológico impresionante», había dicho que el coche donde estaba Diego Armando se encontraba en la segunda planta.

 

 

El ministro explicó que ahora mismo se están analizando 60 muestras que las fuerzas de seguridad han recogido en el foco del atentado para analizar el tipo de explosivo y la cantidad empleada por los terroristas. Hasta ese momento, y de acuerdo con el jefe de los bomberos, se habían retirado 6.400 toneladas de escombros y 168 vehículos del lugar de la explosión.

 

 

El segundo coche

 

 

A las nueve de la noche saltó la noticia de que los servicios de emergencia habían localizado el coche del segundo ecuatoriano desaparecido. La escasa visibilidad dificultó el trabajo.

 

 

En la terminal 4, más de 300 velas y varias decenas de mensajes de solidaridad rodean las fotos de Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, que las Juventudes Unificadas del Foro de Ermua colocaron ayer en una de las pasarelas que unen la terminal con el aparcamiento del aeropuerto de Barajas. La mayoría de las decenas de mensajes plasmados por los ciudadanos muestran su condena al atentado y el rechazo a los terroristas, mientras que otros exigen unión a los partidos políticos contra ETA.

 

 

Entre los mensajes figuraban palabras de recuerdo para Diego Armando Estacio: «Para «Bomber» Diego. Siempre te llevaremos en el corazón». Entre los testimonios críticos contra Zapatero, una pregunta: «¿Es esto a lo que tú llamas accidente mortal, ZP?»

 

 

La Administración General del Estado declaró desde ayer 24 horas de luto oficial en solidaridad con las víctimas del atentado.

 


Fuente: ABC de Madrid

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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