Panorama Católico

Ecumenismo: ¿camelo?, ¿estupidez?, ¿algo serio?

Periódicamente aparece en los medios el alibí del ecumenismo. Lo mismo en boca de la princesa altiva que en la de la que pesca en ruin barca. Amí me verésis pocas veces entrando en el tema. Soy muy escasamente ecumenista.

Por supuesto que deseo que todos seamos uno. Y se lo pido a Dios. Pero dudo muchísimo de la eficacia de muchas iniciativas ecumenistas. Creo que no conducen a nada. Y los años que llevamos con esa monserga sin ningún resultado parecen confirmar mi pensamiento.

Periódicamente aparece en los medios el alibí del ecumenismo. Lo mismo en boca de la princesa altiva que en la de la que pesca en ruin barca. Amí me verésis pocas veces entrando en el tema. Soy muy escasamente ecumenista.

Por supuesto que deseo que todos seamos uno. Y se lo pido a Dios. Pero dudo muchísimo de la eficacia de muchas iniciativas ecumenistas. Creo que no conducen a nada. Y los años que llevamos con esa monserga sin ningún resultado parecen confirmar mi pensamiento.

 

El entusiasmo del pueblo fiel por el ecumenismo es fácilmente descriptible. Nulo. Se convoca un acto ecuménico y no va nadie. Ni aun ofreciendo como final chocolate con churros. Y hay infinitos españoles capaces de hacer interminables colas para comerse un trozo de roscón de Reyes que les ofrece gratuitamente su Ayuntamiento. Yo todos los años observo ese triste espectáculo en Pozuelo. Más propio de Biafra que de un municipio español.

Acaba de terminarse el Octavario por la unión de los cristianos que todos los años viene celebrándose por estas fechas. Con más moral que el Alcoyano por parte de la Iglesia. Inasequibles al desaliento. Y eso que, fracaso tras fracaso, es para desanimar al más empedernido optimista.

Me parece muy bien que se ore por la unión de los cristianos. E incluso de modo institucional. A eso no tengo nada que oponer. Ya me parecen grotescas algunas trapalladas que se montan al socaire de ello. Con un pastor protestante cazado a lazo, un pope encontrado con candil, porque no los hay, tres monjas despistadas y ya muy mayores, dos ancianas de las que se apuntarían hasta a un bombardeo y pare usted de contar. Si todo eso lo preside el obispo, ¡menudo papelón!

Entiendo el diálogo con aquellos de los que apenas estamos separados: los ortodoxos, aunque no suelen dejarse, los lefebvristas, el sector más tradicional de anglicanismo y casi nadie más. Con los demás es inútil.

Lo que no quiere decir que en algún punto en concreto no pueda caber una actuación conjunta. Socorrer a las víctimas de una catástrofe, apagar un incendio, reclamar contra una flagrante injusticia… Y por supuesto el respeto personal, el saludo sonriente o el ayudar a cruzar la calle a un invidente de otra creencia. O dar de comer al que tiene hambre y enseñar a leer al analfabeto.

Pablo Ginés nos exponía ayer en La Razón lo que cren los pastores y pastoras de esa Iglesia anglicana que se muere sola. Apenas ya nadie pisa sus templos. Pese a que no tienen celibato, ya existen sacerdotisas y parece inminente que ordenen obispas. Y sorpendentemente ellas son todavía peores que ellos.

En el Espíritu Santo cree el 77% de los ordanados y el 74% de las ordenadas. En la Resurrección de Cristo el 68% de los sacerdotes anglicanos y el 53% de las sacerdotisas. En Jesús como único camino para la salvación el 53 y el 39%. En la Virginidad de María el 58 y el 33%. Con esa gente no cabe diálogo. Que se mueran solos y cuanto antes. Si ya hasta parece de broma dialogar con algo cuya papisa es Isabel II, el próximo papa el hoy príncipe Carlos y el espíritu inspirador de éste, en versión tampax, Doña Camila Parker Bowles.

Eso es lo que yo opino. Si alguien quiere perder el tiempo yo ya no voy a entrar en que lo malgasta cada uno. Pero, por favor, que nos ahorren patochadas ridículas, inútiles y sin sentido.

Fuente: La Cigüeña de la Torre

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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