Panorama Católico

Editor responsable se ofrece…

Escribe el Editor y Responsable

Escribe el Editor y Responsable

Hoy, 31 de enero de 2007 el firmante ha decidido dar a publicidad un clasificado, aprovechando su larga relación con San Juan Bosco, y cierta influencia propia en la web que el lector tiene la bondad de estar recorriendo. Eligió al santo de la fecha por haber sido un hombre que supo pedir, dado que pedir es un arte. Sí, hoy, o bien, el día de la fecha para ti, lector futuro, es la fiesta de Don Bosco, que vivió de la caridad haciendo la Caridad. A su patrocinio encomienda el siguiente aviso.

Editor, responsable, edad senatorial, apto para tareas diversas vinculadas con la lectoescritura, en lengua castellana y alguna que otra, preferiblemente a realizar a distancia, se ofrece. Remuneración pretendida: lo necesario para que sus hijos no hagan mohínes a la hora de la cena.

Currículum Vitae

Habiendo doblado recientemente la esquina del medio siglo el postulante vivió un tercio largo de su vida estudiando y militando por las causas que antes se llamaban “buenas”, y lo eran. Causas perdidas en un sentido, y definitivamente ganadas en todos los demás. Es decir que ha “perdido” un tercio de su vida, pero en el sentido evangélico.

Un segundo tercio lo dedicó a sobrepoblar el mundo, por cierto que también siguiendo la inspiración bíblica, de modo que todos los frutos de esta prolífica actividad, los de la tierra y los del cielo, tienen la misma madre del mismo padre. Todos rezan a Jesucristo y naturalmente hablan el español. (De los del cielo, esto último no lo sabría con certeza). Es decir, tienen el honor de ser hispanoamericanos.

Y su tercer tercio, digamos sin pretensiones matemáticas, exclusivamente al apostolado de la prensa católica, que practica desde su más tierna juventud, lo cual le ha ganado en un tiempo la vida terrena y tal vez en parte la celestial y el fastidio de algún prelado que otro: a unos los recuerda en el memento de los vivos y a otros en el de los difuntos.

Baste lo dicho. Más detalles definitivamente perjudicarían su solicitud.

Aptitudes laborales

Años atrás, sentado frente al escritorio de una jovencísima “ejecutiva de personal” en una agencia de empleo recibió -en términos sociológicos que no sabría reproducir- una interpelación existencial. Traducida al castellano de Perogrullo, que es como su memoria la retiene, sería: “¿Qué sabe hacer?” Después de un silencio difícil de mensurar, su respuesta fue: “nada útil”. Fue casi una revelación.

La socióloga lo miró con infinita ternura y le dijo que le “harían saber cualquier novedad”. Se ve que no hubo, porque no lo han llamado y pasaron más de diez años…

No es que no supiera atender clientes, vender servicios gráficos, hacer control de producción, y hasta ser muy persuasivo a la hora de defender un trabajo mediocre, producto de la aquilatada ineficacia de la industria nacional (de eso se trataba el empleo). En realidad, lo único que verdaderamente “sabe” hacer –del sapere latino- es todo aquello que resulta inútil hodie.

Dicha aleccionadora experiencia lo inclinó buscar más empleo entre los santos que entre los sociólogos. Vamos, que más lucra una buena novena que releerse los clasificados del Clarín, aunque ambas actividades no sean incompatibles, la segunda, a cierta edad resulta definitivamente inútil.

No obstante lo cual puede arreglar enchufes de veladores, cortar el pasto, traducir, seleccionar y resumir textos, corregir ediciones, diagramarlas y hasta diseñarlas, hacer varios tipos de pizzas, milanesas y muy buenos panqueques (el secreto es la soda que los deja bien souflé). Puede ser columnista de radio, diarios y hasta TV. Dar conferencias no muy sesudas y hacer “relaciones públicas”. Puede pasear perros siempre que no sea en Brooklyn u otros lugares alejados de Buenos Aires. También dar clases de ciertas materias humanísticas. Hasta puede ser ñoqui en alguna dependencia pública, dato que sobreabunda porque es una obviedad. Para eso solo hace falta existir… y ni siquiera.

Remuneración pretendida

“A voluntá”… como decían ciertos recaudadores barriales, podría ser una buena respuesta. Lo necesario para que sus hijos no hagan mohínes a la hora de la cena, ni digan “otra vez fideos”. Y si es posible, no se sigan sumando los papelitos escolares que rubrica bajo el simpático título de “pagaré”. Sin embargo, habría que aplicar al caso los principios de la justicia conmutativa. Los señores oferentes podrán requerir la respuesta una vez que formulen su oferta.

La señorita socióloga del caso citado, favor de abstenerse.

Contacto:

Pueden escribir a Marcelo González, panorama@panodigital.com o comunicarse telefónicamente al [54] (11) 59 17 74 95. La oferta es internacional.

El problema sería que no tomen este aviso en serio. Por eso lo pone bajo el patrocinio de San Juan Bosco.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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