Panorama Católico

EE.UU. Replantea su Política Sudamericana

Los dos temas que más preocupan a Ejecutivo norteamericano son la seguridad (terrorismo) y el narcotráfico, muy vinculado al anterior. El “gran ojo” del norte ha enfocado hacia el Cono Sur porque desea evitar más frentes de conflicto internacional. El tema boliviano lo inquieta sobremanera puesto que involucra infinidad de problemas que, en caso de estallar en conflictos violentos, se entrelazarían de un modo inmanejable. Lo cierto es que todos los gobiernos de la región tienen un claro signo de izquierda, aunque con matices.

Los dos temas que más preocupan a Ejecutivo norteamericano son la seguridad (terrorismo) y el narcotráfico, muy vinculado al anterior. El “gran ojo” del norte ha enfocado hacia el Cono Sur porque desea evitar más frentes de conflicto internacional. El tema boliviano lo inquieta sobremanera puesto que involucra infinidad de problemas que, en caso de estallar en conflictos violentos, se entrelazarían de un modo inmanejable. Lo cierto es que todos los gobiernos de la región tienen un claro signo de izquierda, aunque con matices. Y sus gobernados están influídos por un fuerte sentimiento antinorteamericano.

Escribe Agustín Moreno Wester

Descuidado por los EE.UU., o al menos postergado en sus prioridades, el Cono Sur de América va revelándose una pieza clave para mantener la paz en el subcontinente Hispanoamericano. Hasta ahora toda la pirotecnia diplomática norteamericana se gastaba contra Cuba (sin pretensión de lograr mayores resultados, porque Castro hoy ya no representa una amenaza para ellos)… en Colombia y su guerra interna (con aportes más concretos, económicos y militares) y en Venezuela, que tras varios años de experimentación revolucionaria se ve cada vez más obligada a huir hacia adelante, lanzando su cruzada “bolivariana” de perfil inquietante y poco predecible. La realidad patética de la gestión de Chávez -y posiblemente sus desvaríos- lo fuerzan a exportar los conflictos internos para divertir la atención y complicar a terceras naciones en ellos.

Algunas figuras importantes del gabinete de George Bush han estado en contacto más fluído con funcionarios de esta región. Rumsfeld, de gira… Condolezza Rice, la “mujer fuerte”, más receptiva con los diplomáticos sudamericanos. Y el propio Bush, elogiando a Lula y departiendo telefónicamente &#8211…según algunas fuentes motu proprio, según otros respondiendo al pedido de Kirchner- con el presidente argentino, y elogiando los logros económicos de su gobierno, aunque los devaneos castro-chavistas y los desaires diplomáticos del mandatario argentino lo han irritado fuertemente.

Causas del acercamiento

Lo que menos necesitan hoy los EE.UU. es un Cono Sur en llamas. Un análisis frío de la situación regional inquieta lo suficiente. Bolivia está al borde del caos político y social, con una fuerte tendencia a la desintegración territorial propiciada por movimientos autonomistas de signos distintos. Una evolución en este sentido podría convertirse en el detonador de una crisis de proporciones impredecibles. No olvidemos que todo el subsuelo altiplano es un gran reservorio de gas natural, el más grande de América. Gas codiciado y necesitado por Brasil, Argentina y Chile. Y en su superficie, Bolivia es uno de las más grandes productores y procesadores de hoja de coca.

Carnaval carioca

Lula es hoy estrella en las carteleras macroeconómicas. Pero Brasil, socialmente hablando, es un magma en ebullición permanente. Recrudece la Teología de la Liberación, los pastores de la Iglesia Universal tienen un dominio más que considerable tanto de bloques parlamentarios como de cargos electivos tales como alcaldías y gobernaciones. Desde diversas vertientes se está incitando a una especie de rebelión permanente de grandes masas sociales. Otras apenas si son controlables por las fuerzas de seguridad en sus reductos.

Uruguay no deja de estar en manos de Tabaré Vázquez, un hombre que viene enarbolando la bandera marxista durante más dos décadas, aunque posiblemente se incline a seguir la fórmula de Lula: dejar la economía como está y concentrarse en una fuerte ofensiva contra los valores morales y culturales (ataque a la religión, promoción del aborto, contracepción, perspectiva de género, legalización de uniones homosexuales…)

Un corte y una quebrada…

La Argentina se roe las entrañas en la indefinición. Resucitada del colapso de 2001 gracias a su extraordinaria riqueza agrícola y ganadera, potenciada por los precios excepcionales de sus commodities en los últimos años, el impulso empieza a frenarse, la inflación asoma de nuevo y la desocupación permanece en niveles altisimos. La indefinción del modelo económico que se pretende (el de Kirchner o el de su ministro Lavagna) es un conflicto que probablemente no estalle mientras los vientos soplen favorables, pero cuando cambien… El canje de deuda externa ha dejado demasiados heridos en el camino, auque no arroja grandes beneficios en los números, además de continuar en estado de precariedad. Depende ahora de una cámara de apelaciones de la justicia norteamericana el que se pueda concretar la entrega de nuevos bonos. Y luego, Dios dira…

“Una palabra suya bastará para salvarme”, habría dicho Kirchner a Bush. De hecho Su Señoría, el Juez Griersa, suspendió -el mismo día del llamado Bush-Kirchner- el embargo de los 7000 millones de dólares argentinos depositados en una cuenta estadounidense, solicitados por un fondo “buitre” acreedor (curiosa metáfora zoológica aplicada ahora a quienes antes compraban “generosamente” bonos argentinos de alta rentabilidad pero muy poco seguros, con el beneplácito del Estado argentino y del FMI). “Cria buitres… y te embargarán los fondos”.

Kirchner parece haber prometido a cambio de este favor, migrar sus simpatías bolivianas del Cocalero Evo Morales hacia el poco eficaz pero necesario presidente Mesa, y sostener a éste de un modo efectivo hasta que se presente una salida más decorosa -y sobre todo menos peligrosa en términos regionales- del proceso de disolución social y territorial que amenaza a Bolivia.

La Casa Blanca ha decidido dedicar algo de su tiempo y recursos al Cono Sur, repatiendo promesas de ayuda y apoyo a cambio de contrapromesas de buen comportamiento. Y todos han prometido ser buenos, naturalmente. Proceso que excita las ambiciones de los países limítrofes, porque, ante un colapso, todos tienen algo que reclamar: sea el gas, sean reivindicaciones históricas o territoriales. Si lo que Bush teme se produjera, los custodios que ha nombrado buscarían repartirse los despojos de Bolivia, en un tironeo de consecuencias impredecibles.

¿Estarán dispuestos a portarse como niños ejemplares? Y en tal caso, ¿podrán cumplir?

Lula ya ha demostrado que &#8211…más allá de su estrella roja- no hace asco a los billetes verdes. El Establishment brasileño lo ha domesticado. Pero Brasil ha sido un imperio y su geopolítica es consecuente con su pasado. Tabaré Vázquez es una figura ominosa, pero no una amenaza por sí, aunque podría sumarse a alguna aventura, bajo ciertas circunstancias, por poco probable que parezca. Posiblemente se limite a hacer lo dicho, sin menear temas conflictivos con los EE.UU. Uruguayo al fin, no quiere problemas. Lagos, el socialista presidente de Chile, es hombre de Bush a la hora del toma y daca.

Kirchner es el más inestable. Hoy promete buen comportamiento y mañana puede poner a sus 60.000 piqueteros en la calle para practicar boicots o dirimir riñas de comité. Y en estas pendencias u otras por el control del poder territorial de su partido, se le calienta la boca en las tribunas y habla en términos duros, agresivos, ofensivos (confía en que el pueblo lo ama por esto), términos que luego lo comprometen a actuar.

Por otra parte, además de su irresuelta interna partidaria, tiene en compás de espera la situación con la Santa Sede a propósito de la deposición del Obispo Castrense. Conflicto generado por un absurdo gesto de “César” tercermundista, es un claro ejemplo de la dinámica de hechos que genera su verba desmesurada. Si repusiera al Obispo Castrense en su cargo, tomando a la vez distancia de personajes incendiarios como la injuriadora papal, Hebe de Bonafini, el perseguidor profesional, Horacio Vebitsky y el campeón de la salud reproductiva, el aborto y la eutanasia, Ginés González García, su gobierno devolvería la tranquilidad a sectores poderosos e influyentes. Inclusive desde el punto de vista eleccionario, sumaría votos más conservadores. Pero, por el contrario, sus personeros ponen cada día una nueva ficha en la apuesta del desafío. Kirchner está convencido de que le torcerá el brazo a la Iglesia. ¿Es capaz de imaginar el poder de un clero predicando en un clima de “persecución a la Iglesia”, a pocos meses de las elecciones que él mismo ha considerado “un plesbicito de su gestión”?

Pero probablemente confía en que una caída de ojos a Bush le compre tiempo suficiente hasta la muerte del Papa, luego de la cual, supone, todo cambiará a su favor en el Vaticano. Luego su suerte se consolidará con un “plebiscito” eleccionario en octubre y la ayuda de su “amigo” Chávez.

Alguien le ha contado una historia rosa y parece haberla creído.

En definitiva, Kirchner parece la pieza fusible de este circuito precario que han establecido en la Casa Blanca para tranquilizar la región. Si cumple con sus compromisos tendrá su bendición. Si no cumple, y además se enfrenta duramente con el Vaticano, parece destinado a un recambio anticipado.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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