Panorama Católico

El Artillero Padilla ha dado en el blanco…

UNA ADVERTENCIA AL ARTILLERO Y ALGO SOBRE EL SÚBITO VIAJE DE BERGOGLIO A ROMA

Buenos Aires,23 de mayo de 2008

Señor Artillero:

UNA ADVERTENCIA AL ARTILLERO Y ALGO SOBRE EL SÚBITO VIAJE DE BERGOGLIO A ROMA

Buenos Aires,23 de mayo de 2008

Señor Artillero:

Sigo con atención lo que Ud. escribe. Comparto muchas de sus opiniones, aunque a veces repruebo innecesarias asperezas y cáusticas referencias hacia determinadas personas. Pero en general, CATAPULTA tiene mi nihil obstat. Ud. responderá ante Dios de las palabras fuertes que emplea y entiendo que eso lo tendrá Ud. bien en claro.

El motivo original de esta líneas es informarle que en el libro de Horacio Verbitsky, La violencia evangélica (Tomo II, De Lonardi al Cordobazo, Historia política de la Iglesia Católica, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2008, nota 455,p.377) aparece Ud. mencionado con todas las letras. La nota se relaciona con un artículo que Ud. publicó en la Revista Cabildo (año II, Nº 16,8 de agosto de 1974) en conmemoración del Padre Meinvielle, de cuya trágica muerte se acababa de cumplir el año. Mi propósito era simplemente advertirle que está Ud. debidamente fichado por el enemigo, cosa que supongo no le sorprenderá, en razón de sus públicas aventuras nacionalistas, católicas y “carapintádicas”.

Una corrección: dije que el libro estaba escrito por Verbitsky, pero sería más exacto decir “firmado”. Por varios giros idiomáticos, por las fuentes consultadas y por la ingente cantidad de notas, eso es, para mí, producto de un equipo conducido por alguien que pertenece o ha pertenecido a la Iglesia y que aborrece profundamente al catolicismo tradicional. Esto también explica las largas páginas dedicadas a la Universidad Católica de esos años, presentándola como una cueva de cavernícolas dirigida por un reaccionario peligroso como Monseñor Derisi. Compre Ud. el libro que vale la pena saber hasta qué punto el enemigo nos cuenta las costillas.

Estas líneas deberían finalizar aquí, pero el repentino viaje del Cardenal me lleva a formular algunas conjeturas, en base a la información de que dispongo y Ud. conocerá también, al menos en parte.

Según mis referencias, en Roma están molestos por la inacción de la Iglesia argentina frente a la mayor campaña anticatólica emprendida por gobierno alguno, desde los tiempos de nuestra Independencia. La de Rivadavia apuntaba a la desamortización de los bienes eclesiásticos y la de Perón, ebrio de poder absoluto, obedeció a un rapto de locura, que él mismo reconoció. Pero lo que hace el actual gobierno no tiene precedentes: aborto, “matrimonio” de homosexuales, corrupción en las escuelas mediante la educación sexual, reparto de preservativos, etc. etc.

Y una pregunta debería yo hacerle al Cardenal: requerido por la flojera en el combate, a diferencia de los obispos españoles, ¿contestará que la razón de su obrar responde a las informaciones que el gobierno posee sobre su conducta?

Mis amigos ubicados en las cercanías de la Curia metropolitana me dicen que hay tres carpetas que comprometen al Cardenal: la de sus vinculaciones con el régimen militar y el Almirante Massera, la de su actuación en el sonado caso del Banco de Crédito Provincial y la de su equívoco manejo de los escándalos de Monseñor Maccarone. Sobre este tema, me dicen que el gobierno está dispuesto a destapar una serie de historias relacionadas con una “red de pederastas” en la Iglesia, en cuanto el Cardenal llame a una resistencia activa contra las campañas oficiales. No me consta la existencia de esa “red”: sí conozco que Monseñor Maccarone no es el único practicante del vicio nefando, para nuestro escarnio y desolación. Pero sí me consta que el Cardenal mismo se opuso a una marcha contra el aborto que la gente que rodeaba a monseñor Baseotto quiso hacer unos meses atrás. Gracias a Dios que en La Pampa el Arzobispo se plantó y el aborto quedó congelado.

Algún día espero conocerlo personalmente y discutiremos algunos enfoques suyos sobre el Concilio Vaticano II, al cual Ud. formula objeciones, entiendo que con buena fe absoluta.

Lo saluda en Nuestro Señor Jesucristo y le mando mi bendición. Rece Ud. por mí y por mi apostolado.0

Antonio Copello Castañeda

Nota catapúltica: Cae de maduro que esta carta está redactada por mano eclesiástica. A quien sea le agradezco la preocupación por mi persona, pero en definitiva me honra que “Verbitsky” se meta conmigo. Sobre la UCA de monseñor Derisi, no me extraña tampoco que un cura, ex seminarista o lo que fuera la odie con todas sus fuerzas. Era en el mejor sentido de la palabra, un reducto del ”fascismo” argentino.

Sobre J.B. ya nada me altera. Pero es verdad de a puño que estuvo estrechamente relacionado con el Almirante Massera, a quien nombró profesor honoris causa de la Universidad del Salvador. El discurso lo preparó el mismo J.B. con ayuda del actual Director Ejecutivo de la UCA, nuestro “buen amigo” Joaquín Ledesma. Colijo que “Verbitsky” sabe también que Massera apoyó con generosidad a la Fundación de Problemas Argentinos (FEPA) cuyo presidente era el Dr. Francisco Arias Pelerano, quien conocía al Almirante desde los años platenses. Y para “Verbitsky” agrego que el vicepresidente era el “buen amigo” Joaquín “Cebolla” Ledesma, quien mucho jugo le sacó al jefe de la Armada entre 1977 y 1981.

Fuente: Catapulta

Comentario Druídico: Mi casi compadre Augusto Yuyo Padilla ha dado en el blanco (con frecuencia lo hace) pero esta vez pegó en donde más efecto causa el impacto. Lo antes dicho, que no sabemos con absoluta certeza pero sospechamos desde hace largo tiempo, explicaría las incomprensibles maniobras de J.B.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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