Panorama Católico

El Card. Cañizares, arzobispo de Toledo, Primado de España, a Culto Divino en lugar del Card. Arinze

Finalmente se dio una de las noticias que más se esperaba en los últimos meses en Roma y en el mundo católico: el sucesor del Card. Arinze (nigeriano) será el Card. Cañizares, Arzobispo de Toledo y Primado de España. Por un lado nos entristece que no haya ascendido Mons. Malcom Ranjith Patabendige Don, actual Secretario de dicho Dicasterio. A su vez nos alienta que llegue un hombre de fe (sí, parece mentira, pero muchos ya no tienen fe). Una pincelada de su personalidad la pinta don Paco Pepe Fernandez de la Cigoña en su blog.

Finalmente se dio una de las noticias que más se esperaba en los últimos meses en Roma y en el mundo católico: el sucesor del Card. Arinze (nigeriano) será el Card. Cañizares, Arzobispo de Toledo y Primado de España. Por un lado nos entristece que no haya ascendido Mons. Malcom Ranjith Patabendige Don, actual Secretario de dicho Dicasterio. A su vez nos alienta que llegue un hombre de fe (sí, parece mentira, pero muchos ya no tienen fe). Una pincelada de su personalidad la pinta don Paco Pepe Fernandez de la Cigoña en su blog.

 

No lo pudo hacer mejor el cardenal en lo que muchos piensan es su último gran acto en la archidiócesis primada que viene rigiendo desde hace seis años. Renovando la consagración de su Iglesia al Sagrado Corazón de Jesús. Devoción tan olvidada y tal vez por ello así nos va.

La diócesis, presidida por su cardenal arzobispo, Don Antonio Cañizares, acompañado de su obispo auxiliar, Don Carmelo Borobia, vivió un día sobrenatural. "Nunca he visto la catedral de Toledo tan llena de fieles en todos el tiempo que llevo que llevo aquí", decía un canónigo ya entrado en años.

Es difícil calcular el número de los presentes pero las seis mil sillas preparadas se quedaron muy cortas y un buen número de fieles tuvo que asistir al acto de pìe. Sin que ello fuera en menoscabo del profundo recogimiento que en todo momento se vivió allí.

Cerca de doscientos sacerdotes, muchos de ellos jóvenes -no hay obispado español en el que sus curas tengan una más baja media de edad-, habían animado a sus feligreses a peregrinar a la capital para ponerse bajo la segura protección del Sagrado Corazón de Jesús.

El cardenal en su homilía presentó el acto de consagración como un signo de esperanza. Fue enunciando los males que asolan nuestra sociedad: relativismo moral, laicismo agresivo, destrucción de la familia, aborto, eutanasia… Y ante ello nuestra consagración al Sagrado Corazón de Jesús.

El cardenal, segurqmente teniendo en cuenta su condición de primado de nuestra patria, no se limitó a consagrar al Corazón de Cristo su hermosa y paradigmática diócesis. Se le oyó perfectamente: Consagramos ESPAÑA. Bien por el cardenal, bien por los toledanos.

En la sacristía, el cardenal, emocionado, exhortaba a los sacerdotes a ser valientes, a no tener miedo y para ello les daba la receta infalible: Rezar. Rezar mucho, rezar más y ocuparse exclusivamente en las cosas de Dios.

Que el nuevo pastor que llegue a Toledo lo sea también, como Don Antonio, pastor "según su Corazón". No han sido muchos los años en los que Toledo pudo disfrutar a este obispo. Que indudablemente ha dejado huella de su paso. ¿Quién recuerda hoy a su inmediato antecesor? El cardenal Cañizares tiene claro en quien confía y quiso hacerle a su Toledo, inmediatamente antes de dejarlo, el mejor regalo que`podía. Consagrarlo a Aquel que reinará y su reino no tendrá fin.

Adiós, señor cardenal. Gracias, señor cardenal.

Fuente: La Cigüeña en la Torre

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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