Panorama Católico

El Comentario del Día

sintomas de saturación

Sólo quiero recordarles aquel pasaje del evangelio tan conocido donde a Cristo los fariseos le muestran una moneda. Eran muchas las verdades que podían decirse, desde todos los temas referidos al dinero hasta el horrible negocio que hacían ellos en las mesas de cambio del Templo, sin embargo bastaron unas pocas palabras para decir lo que había que decir y no dar el gusto a los tramposos que querían perderlo en ese momento, simplemente por que el momento lo iba a fijar él. No dudo que algunos habrán pensado que tuvo una falsa prudencia. En otros pasajes Cristo desaparece de la vista de los que lo buscan para perderlo y no hay pocos pasajes parecidos. En este momento la fraternidad tiene varios enemigos: algunos judíos, todos los progre, los imbéciles de dentro que creen que ellos lo habrían hecho mejor, los ángeles- bestias que no quieren recibir favores de nadie y quieren que el Papa se arrodille ante ellos, y cierta derecha que se hecho williamsista con el sólo objetivo de ampliar la brecha que se hizo por desgracia y cierta imprudencia en nuestra posisión; tan preocupados hoy por el Obispo Inglés y la supuesta "entrega" cuando hace un mes les importaba un verdadero higo y para ellos era un completo excomulgado. 

     El tema judío es una cosa en su dimensión teológica y en la contradicción Iglesia-Sinagoga y muy otra en su dimensión histórica, no siendo el tema de la Soha  más que un asunto bastante opinable dentro de las circunstancias del siglo pasado y por el cual no estoy dispuesto ni creo que vale la pena romper todo lo hecho. Claro y conciso, la matanza de judios sea por el método que sea y en la cantidad horrorosa que sea, fué una putada que tuvo como protagonistas a varios actores, salvo nuestra Iglesia. Que los que ganaron hayan agrandado la cosa es parte del juego y no voy a mesarme mucho los cabellos por una jugada más de las miles que se han hecho al finalizar cada guerra, por ejemplo… no jugaría la vida de los de mi casa por establecer un punto cierto e indudable al respecto de ese tema histórico, que frente a los cabellos de mi pequeña Alicia me resulta una verdadera futilidad. El tema por el que debemos arriesgar algo es el teológico y no me vengan con que todo tiene que ver con todo y que hay que morir por el teorema de Pitágoras. Quienes hablan de hechar toda la carne al asador, hablan de hechar la carne ajena.

  Por último, la simplificación del tema judío es aterrorizante, se habla de ellos como de un bloque granítico de poderío mundial unificado por inteligencias perversas, cuando no es así, tienen miles de divisiones y de tensiones internas que los han llevado a enfrentamientos sanguinarios y llenos de odio, todo manejados por minorías que han explotado la debilidad de millones de judios que simplemente eran sastres o algo parecido y que son los que pagaron el pato en los campos. Ustedes confunden un plano teológico – la Sinagoga- con un  fenómeno histórico que merece un análisis sereno y que no participa del grado de certeza de las verdades teóricas. Confunden la comprensión de un Misterio con el análisis histórico.

  Vamos al otro caso. Creo que es muy probable que las torres gemelas las hayan tirado los mismos yanquis. Pero no pasa mi vida por establecer dicha "verdad", ni aún si fuera un historiador. Mi responsabilidad de la hora pasa por lo que Dios ha puesto  a mi cargo, en sumna, mi casa (con todo lo que conlleva a la salvación de mis hijos) . La lucha de la Fraternidad es teológica y el problema es que la mayoría no sabe teología y termina desbarrando en lo anecdótico. La responsabilidad de la Fraternidad es mantener vivos los sacramentos a través del sacerdocio formado en la tradición incorrupta de la doctrina y mensaje cristiano; no de preservar la verdad histórica. En ese plano ha sido un milagro su permanencia en difíciles condiciones y hoy ha tenido dos victorias teológicas de envergadura: la Misa y el retiro de las Excomuniones. A través de ellas se han abierto canales de Gracia de los que no somos capaces de medir ni entender. Gracia santificante que se vuelca sobre nuestras familias y sobre nuestras patrias, ambas realidades  frente a un momento de deterioro que sólo un milagro puede salvar de la debacle total. Pero no … seguimos encantados con trifulcas de minucias, agazapados en trincheras olvidadas por el enemigo, distraídos por trampas cazabobos. 

   Liberar las fuentes sacramentales de la Gracia Santificante es la batalla de la hora, porque las mismas han sido acogotadas por el accionar demoníaco de los enemigos de la Iglesia y sin ella NO HAY NADA. y JUSTAMENTE ESTA ES LA PELEA DE LOS DESLUCIDOS COMO FELLAIY. Batalla a la que debe colaborar todo cristiano bien nacido y una vez atendida esta, habrá tiempo para las otras. Y quede claro que los Capitanes de la hora son los teólogos capaces de derribar el becerro que ha construído la filosofía moderna. DARDO JUAN CALDERON   

sintomas de saturación

Sólo quiero recordarles aquel pasaje del evangelio tan conocido donde a Cristo los fariseos le muestran una moneda. Eran muchas las verdades que podían decirse, desde todos los temas referidos al dinero hasta el horrible negocio que hacían ellos en las mesas de cambio del Templo, sin embargo bastaron unas pocas palabras para decir lo que había que decir y no dar el gusto a los tramposos que querían perderlo en ese momento, simplemente por que el momento lo iba a fijar él. No dudo que algunos habrán pensado que tuvo una falsa prudencia. En otros pasajes Cristo desaparece de la vista de los que lo buscan para perderlo y no hay pocos pasajes parecidos. En este momento la fraternidad tiene varios enemigos: algunos judíos, todos los progre, los imbéciles de dentro que creen que ellos lo habrían hecho mejor, los ángeles- bestias que no quieren recibir favores de nadie y quieren que el Papa se arrodille ante ellos, y cierta derecha que se hecho williamsista con el sólo objetivo de ampliar la brecha que se hizo por desgracia y cierta imprudencia en nuestra posisión; tan preocupados hoy por el Obispo Inglés y la supuesta "entrega" cuando hace un mes les importaba un verdadero higo y para ellos era un completo excomulgado. 

     El tema judío es una cosa en su dimensión teológica y en la contradicción Iglesia-Sinagoga y muy otra en su dimensión histórica, no siendo el tema de la Soha  más que un asunto bastante opinable dentro de las circunstancias del siglo pasado y por el cual no estoy dispuesto ni creo que vale la pena romper todo lo hecho. Claro y conciso, la matanza de judios sea por el método que sea y en la cantidad horrorosa que sea, fué una putada que tuvo como protagonistas a varios actores, salvo nuestra Iglesia. Que los que ganaron hayan agrandado la cosa es parte del juego y no voy a mesarme mucho los cabellos por una jugada más de las miles que se han hecho al finalizar cada guerra, por ejemplo… no jugaría la vida de los de mi casa por establecer un punto cierto e indudable al respecto de ese tema histórico, que frente a los cabellos de mi pequeña Alicia me resulta una verdadera futilidad. El tema por el que debemos arriesgar algo es el teológico y no me vengan con que todo tiene que ver con todo y que hay que morir por el teorema de Pitágoras. Quienes hablan de hechar toda la carne al asador, hablan de hechar la carne ajena.

  Por último, la simplificación del tema judío es aterrorizante, se habla de ellos como de un bloque granítico de poderío mundial unificado por inteligencias perversas, cuando no es así, tienen miles de divisiones y de tensiones internas que los han llevado a enfrentamientos sanguinarios y llenos de odio, todo manejados por minorías que han explotado la debilidad de millones de judios que simplemente eran sastres o algo parecido y que son los que pagaron el pato en los campos. Ustedes confunden un plano teológico – la Sinagoga- con un  fenómeno histórico que merece un análisis sereno y que no participa del grado de certeza de las verdades teóricas. Confunden la comprensión de un Misterio con el análisis histórico.

  Vamos al otro caso. Creo que es muy probable que las torres gemelas las hayan tirado los mismos yanquis. Pero no pasa mi vida por establecer dicha "verdad", ni aún si fuera un historiador. Mi responsabilidad de la hora pasa por lo que Dios ha puesto  a mi cargo, en sumna, mi casa (con todo lo que conlleva a la salvación de mis hijos) . La lucha de la Fraternidad es teológica y el problema es que la mayoría no sabe teología y termina desbarrando en lo anecdótico. La responsabilidad de la Fraternidad es mantener vivos los sacramentos a través del sacerdocio formado en la tradición incorrupta de la doctrina y mensaje cristiano; no de preservar la verdad histórica. En ese plano ha sido un milagro su permanencia en difíciles condiciones y hoy ha tenido dos victorias teológicas de envergadura: la Misa y el retiro de las Excomuniones. A través de ellas se han abierto canales de Gracia de los que no somos capaces de medir ni entender. Gracia santificante que se vuelca sobre nuestras familias y sobre nuestras patrias, ambas realidades  frente a un momento de deterioro que sólo un milagro puede salvar de la debacle total. Pero no … seguimos encantados con trifulcas de minucias, agazapados en trincheras olvidadas por el enemigo, distraídos por trampas cazabobos. 

   Liberar las fuentes sacramentales de la Gracia Santificante es la batalla de la hora, porque las mismas han sido acogotadas por el accionar demoníaco de los enemigos de la Iglesia y sin ella NO HAY NADA. y JUSTAMENTE ESTA ES LA PELEA DE LOS DESLUCIDOS COMO FELLAIY. Batalla a la que debe colaborar todo cristiano bien nacido y una vez atendida esta, habrá tiempo para las otras. Y quede claro que los Capitanes de la hora son los teólogos capaces de derribar el becerro que ha construído la filosofía moderna. DARDO JUAN CALDERON   

 

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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