Panorama Católico

El Comentario del Día

PARA EVITAR NUEVAS BURRADAS, LA PURA VERDÁ CIENTIFICA
Enviado por Anónimo el Mié, 2009-04-01 20:46.

Habiendo descendido a los infiernos Adan Buenosayres y su amigo el célebre filósofo villacrespense Samuel Tesler, se encontraron con un grupo de almas que trotaban sin parar en una pista ovalada ante las tribunas de un estadio desierto: Eran los filósofos modernos.

“Sin más ni más, el filósofo alargó su palo hacia los corredores: tropezó uno, salió rodando fuera de la pista y no tardó en levantarse.

-Pese a las maniobras oscurantistas –jadeó el corredor-, ¡la verdad queda intacta!

-¿Cuál es la verdad? –le preguntó Samuel.

El atleta levantó un índice profesoral:

-In principio fue la materia –dijo-, prediquen lo que predicaren los inventores de ultramundos, como diría el camarada Federico. Paseo a mi alrededor estos ojos que no pueden mentirme. ¿Y qué descubro? ¡La materia viviente, nada más que la materia!

Samuel Tesler se volvió hacia nosotros:

¡Un mulato de primer agua! –exclamó lleno de regocijo.

PARA EVITAR NUEVAS BURRADAS, LA PURA VERDÁ CIENTIFICA
Enviado por Anónimo el Mié, 2009-04-01 20:46.

Habiendo descendido a los infiernos Adan Buenosayres y su amigo el célebre filósofo villacrespense Samuel Tesler, se encontraron con un grupo de almas que trotaban sin parar en una pista ovalada ante las tribunas de un estadio desierto: Eran los filósofos modernos.

“Sin más ni más, el filósofo alargó su palo hacia los corredores: tropezó uno, salió rodando fuera de la pista y no tardó en levantarse.

-Pese a las maniobras oscurantistas –jadeó el corredor-, ¡la verdad queda intacta!

-¿Cuál es la verdad? –le preguntó Samuel.

El atleta levantó un índice profesoral:

-In principio fue la materia –dijo-, prediquen lo que predicaren los inventores de ultramundos, como diría el camarada Federico. Paseo a mi alrededor estos ojos que no pueden mentirme. ¿Y qué descubro? ¡La materia viviente, nada más que la materia!

Samuel Tesler se volvió hacia nosotros:

¡Un mulato de primer agua! –exclamó lleno de regocijo.

 

Y encarándose otra vez con el atleta le preguntó:

-¿Así que usted cree todavía en esa condenada nebulosa? ¿Y que la nebulosa empezó a girar de puro pedo? ¿Y que de puro pedo brotaron las excelencias de este mundo, los principios vermiformes, las animalias reptilias, la inmensidad corpórea de las ballenas, los volátiles de fuerte ala, los cuadrúpedos de paso resonante, y el hombre en fin, ese microcosmo?

-Es la verdad científica –dijo el corredor.”

Leopoldo Marechal
Adán Buenosayres

Nota: el Federico que menciona el texto es Engels.

Este es otro aporte a la ciencia de vuestro amigo, el
Paisano Alborotador

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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