Panorama Católico

El Diálogo se Consolida

Cae una fábula. Como era de esperar, la Presidenta recibió con agrado el último documento de la CEA y en tal ánimo se reunió con dignatarios religiosos encabezados por el cardenal Jorge Bergoglio. Apunta la noticia que el Primado “reiteró en dos ocasiones su agradecimiento por la prontitud con que la Casa Rosada concedió la entrevista” (LN. 28.11.08). Todo ha ido pues sobre enfielados rieles, hasta el extremo de convenirse que conmemorando el 30° aniversario de la superación del conflicto con Chile, la mandataria asistirá a una misa en Luján, presidida por el Cardenal. Y que juntos darán un mensaje que se emitirá por cadena nacional.

Escribe Juan E. Olmedo Alba Posse

Cae una fábula. Como era de esperar, la Presidenta recibió con agrado el último documento de la CEA y en tal ánimo se reunió con dignatarios religiosos encabezados por el cardenal Jorge Bergoglio. Apunta la noticia que el Primado “reiteró en dos ocasiones su agradecimiento por la prontitud con que la Casa Rosada concedió la entrevista” (LN. 28.11.08). Todo ha ido pues sobre enfielados rieles, hasta el extremo de convenirse que conmemorando el 30° aniversario de la superación del conflicto con Chile, la mandataria asistirá a una misa en Luján, presidida por el Cardenal. Y que juntos darán un mensaje que se emitirá por cadena nacional.

Escribe Juan E. Olmedo Alba Posse

Cae una fábula. Como era de esperar, la Presidenta recibió con agrado el último documento de la CEA y en tal ánimo se reunió con dignatarios religiosos encabezados por el cardenal Jorge Bergoglio. Apunta la noticia que el Primado “reiteró en dos ocasiones su agradecimiento por la prontitud con que la Casa Rosada concedió la entrevista” (LN. 28.11.08). Todo ha ido pues sobre enfielados rieles, hasta el extremo de convenirse que conmemorando el 30° aniversario de la superación del conflicto con Chile, la mandataria asistirá a una misa en Luján, presidida por el Cardenal. Y que juntos darán un mensaje que se emitirá por cadena nacional.

Escribe Juan E. Olmedo Alba Posse

No pudo ser más explícita la complacencia oficial ante el gesto, recibido casi en soledad y con múltiples conflictos a cuestas. Satisfechos, algunos observadores piensan que esta feliz circunstancia fuerza a reconocer la implicancia de ciertas maquinaciones, que durante mucho tiempo hicieron correr una aventurada acusación contra el cardenal Bergoglio. A quien, pese a su paciencia y proverbial diplomacia, a menudo se le ha achacado liderar posiciones ríspidas contra el poder público. Lo cual –sostienen- simplemente es inexacto y cabría desafiar a que alguien aporte un solo caso auténtico. Más allá de lo que hayan desfigurado algún negologismo los aderezos mediáticos y hasta alguna curiosa tolerancia de roles ficticios entre supuestos contrincantes.

Memorial Al contrario -siguen- basta recordar la admirable serenidad eclesial frente a políticas criticadas por los más recalcitrantes como fuertemente agresivas o persecutorias. Por conculcar el orden natural, la moral católica y los intereses supremos de la Iglesia. Desde las campañas educativas y mediáticas facilitando el destape sexual u homosexual, hasta la cesantía del Obispo incurso en sugerencias ahogadoras contra un ministro. Más la ingeniosa propaganda pública del preservativo gigantesco cubriendo el obelisco porteño, junto a las agudas exposiciones de Ferrari. Y la innovación cultural del decreto 1086/05, para conformar una sociedad progresista, sin fanatismos ni exclusiones con pretextos religiosos. Sobre ello, nadie podría acusar a la cúpula eclesiástica, ni siquiera de insinuaciones contestatarias. Al revés, dicen, hay gestos paralelos que reafirman la voluntad de adecuarse al momento. Como la promoción de significativas canonizaciones o la simpatía y exaltación de las progenitoras de jóvenes masacrados por sus ideales; más la tranquila actitud frente a los procedimientos de la justicia especializada en “crímenes de lesa humanidad”.

Rotundidad El próximo protagonismo de la doctora Kirchner en la basílica de Luján –con su reciente aplauso al matrimonio homosexual- es mirado entonces como un rotundo y definitivo mentís a las insidias, especialmente cebadas contra el señor Cardenal. Y en realidad viene a consolidar una tradición de concordia y diálogo que ya tuvo expresiva muestra en el mismo escenario, otrora exclusivo para ancestrales ejercicios piadosos. Está fresco el recuerdo de la visita al templo del ex Presidente Kirchner. Y aquellas palabras suyas, escalofriantes aun para los menos pacatos: "Estoy feliz, porque acá en la casa de Dios sé que puedo decir con absoluta tranquilidad y mirar a los ojos de la virgencita y de nuestros hermanos que he cumplido la palabra empeñada"…

Como el primer mandatario venía de repartir preservativos en su campaña proselitista, ello avivó un gran escándalo entre los espectadores integristas. Por lo demás no faltaron las críticas, hasta de clásicos sectores moderados; pero en rigor ellas contribuyeron a resaltar el gesto de las autoridades religiosas. El influyente diario “La Nación” registró que con aquel acto –donde se “hizo campaña desde el altar” (sic)- se “le confirió una tribuna preciada” al Presidente (LN.13.10.05).

La otra mejilla En fin, más allá de las apreciaciones y los hechos referidos, en todo caso cabe reconocer que ante cualquier ofensa, por lo común la reacción de la cúpula clerical ha consistido en ofrecer la otra mejilla de la Iglesia.

Noviembre de 2008

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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