Panorama Católico

El justo vive de la Fe, ¿qué será de nosotros?

Nos hemos declarado reiteradamente “editores mendicantes” y esto significa que damos gratuitamente a cambio de la caridad de los que nos leen. Pedid y recibiréis, dice el Señor. Y nosotros pedimos, porque necesitamos.

Nos hemos declarado reiteradamente “editores mendicantes” y esto significa que damos gratuitamente a cambio de la caridad de los que nos leen. Pedid y recibiréis, dice el Señor. Y nosotros pedimos, porque necesitamos.

Escribe el Editor y Responsable

Uno de los más efectivos modos de amordazar la queja de la feligresía contra los abusos litúrgicos, doctrinales y de todo tipo es tener una prensa católica atada a los subsidios de la Iglesia. Excelentes amigos y colegas sienten mucho más de lo que expresan en sus medios de comunicación los problemas de la Iglesia, pero no pueden transgredir lo “religiosamente correcto”, tienen las manos atadas al “apoyo” sin en cual sus medios se caerían.

Está tambíen la prensa independiente en la red, ahora más fácil con la moda “bloguera”. Muchos weblogs o blogs (sitios unipersonales) aportan los suyo muy meritoriamente. Pero su crecimiento desmesurado amenaza volver el mapa de fuentes informativas una babel caótica. Sobre todo cuando se convierten en instrumentos de opinión caprichosa o de facción.

Sin duda el efecto protestantizante del Vaticano II ha alcanzado hasta los más recónditos santuarios tradicionales. No porque quieran adherir a las doctrinas de Lutero, sino por el inevitable efecto de “libre examen” que supone la constante alerta ante lo que dice el clero, y a veces el alto clero. Una situación difícil, dolorosa, desgastante.

En ese contexto, Panorama Católico ha construido su historia de casi siete años, con sus altos y bajos. Este año sin poder salir en formato revista, y duramente castigado por desperfectos técnicos y falta de recursos en la red.

El justo vive de la Fe, dice el Apóstol. ¿Qué será de nosotros, que no somos “justos” sino “hombres de poca Fe” y menos luces. Pedimos ambas a Dios, así como los medios para seguir adelante. Y Él nos responde (es una metáfora, por favor no confundir con “revelaciones”, etc.) y Él nos responde: Pide y recibirás. Bien, aquí estamos, pidiendo.

Hay también un algo de justicia en sus aportes, porque hay que sostener la prensa católica. A toda prensa que defiende la Fe. Algo nos toca, entonces.

Si nos ayudan, pasaremos unas navidades más traquilas, y hasta podremos tomar una semana de descanso (no de viaje, sino de cabeza despreocupada). Si no, Dios proveerá de otro modo, sabrá Él cual. Pero no queremos que nos pase lo que al cura aquel, cuando la inundación le llegó al techo de la iglesia, y se negó a ser evacuado por la lancha de Defensa Civil, que tres veces, insistentemente lo fue a buscar. La despedía diciendo: “Dios me salvará”. Y cuando finalmente se ahogó, ya en la presencia del Altísimo, le recriminó: Señor, te pedí que me salvaras y me ahogué. A lo cual Dios le respondió sorprendido: pero si te mandé la lancha tres veces…

No se si creo en esta historia. Los tontos no van al cielo. A lo sumo, al Limbo.

Vivimos de la Providencia, pero Ella prefiere manifestarse por medio de causas segundas, es decir, por Uds. Más fácil sería para nosotros que apareciera una fajo de billetes todos los viernes sobre nuestra computadora, llevado por manos angélicas. Pero creemos que el Señor prefiere que sean otras manos, tal vez angélicas a su modo, las que depositen su ayuda en nuestra cuenta bancaria.

A ellas encomendamos nuestro futuro, y las encomendamos a Dios Nuestro Señor y su Ssma. Madre, en esta octava de su Imaculada Concepción.

Para los que creen en las causas segundas, ver formas de colaboración:

http://www.panodigital.com/sostenga/

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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