Panorama Católico

El Mal Ejemplo del Papa

Dime quien te elogia… Dime quien te critica… Citado regularmente por Página /12 como vocero autorizado de la Iglesia, Leonardo Boff se persigna por la cita del Papa en Ratisbona. No vale mucho la pena citarlo aquí por eso. Sin embargo, así como Caifás profetizó blasfemando, así Boff señala un vicio letal de los católicos, claro que no acierta con el remedio.

Dime quien te elogia… Dime quien te critica… Citado regularmente por Página /12 como vocero autorizado de la Iglesia, Leonardo Boff se persigna por la cita del Papa en Ratisbona. No vale mucho la pena citarlo aquí por eso. Sin embargo, así como Caifás profetizó blasfemando, así Boff señala un vicio letal de los católicos, claro que no acierta con el remedio.

Por Leonardo Boff *

La actitud del papa Benedicto XVI está provocando justificadas iras entre las comunidades islámicas a causa de la infeliz cita de un emperador bizantino del siglo XIV, según la cual “Mahoma defendía cosas malas e inhumanas, tales como su orden de difundir la fe por la espada”. Pero también causó escándalo y vergüenza a los cristianos. La citación es totalmente inoportuna. Sabe muy bien el Papa del enfrentamiento ahora existente entre el Islam y el Occidente que hace guerra a Afganistán y a Irak y que abiertamente apoya la causa israelí contra los palestinos, de mayoría islámica. En ese contexto la citación alinea al Papa con las estrategias bélicas del Occidente. ¿Cómo no irritarse contra esta actitud?

Comentario Druídico: Preguntamos a Boff: Desconoce acaso que el Vaticano fue el único estado occidental que se opuso firmemente a la guerra y desarrolló una fuerte campaña diplomática para evitarla. ¿Recuerda las palabras del Obispo de Bagdad, publicadas por 30Giorni? Y los llamados del papa Juan Pablo II y del propio Ratzinger. Es una injusticia flagrante acusar al Vaticano de promover la guerra en Oriente Medio.

Para nosotros cristianos, la actitud del Papa nos deja perplejos porque es de la esencia de la fe cristiana perdonar y rezar como el pobrecito de Asis: “Donde hay ofensa que yo lleve el perdón”.

Comentario Druídico: Extrañas palabras en boca de un defensor de la teología de la liberación, o sea, la lucha de clases, que es mala en sí, aunque no siempre pase a la violencia física, si bien con mucha frecuencia sí pasa a la violencia física. Extrañas palabras en boca de un cultor de las rebeliones populares.

No queriendo perdonar, (¿perdonar qué?) el Papa legitima a todos aquellos que no quieren pedir perdón ni en la vida cotidiana, ni a los negros que esclavizamos por siglos, ni a los sobrevivientes de los indígenas que diezmamos. Si el Papa no hace oficialmente un acto de disculpa, nos da un mal ejemplo. No cumple el mandato del Señor de “confirmar los hermanos y las hermanas en la fe”.

Comentario Druídico: Confirmar a los hermanos en la Fe significa definir y sostener la doctrina. El papa establece la diferencia entre lo que cree el Islam y lo que cree la Iglesia. Al hacerlo, precisamente, confirma a los fieles católicos en la fe. En la medida que no lo hace, no confirma a los fieles en la Fe. Y tampoco a los que no lo son. No hay diálogo posible, se ha dicho recientemente con acierto, si cada parte no se manifiesta tal cual es y piensa. El fracaso del diálogo interreligioso, ese blablismo interminable, radica en que la Iglesia se disfraza, los judíos se disfrazan y los islámicos se disfrazan. Todo termina siendo una gran mascarada. Todos dicen pensar lo mismo, pero todos piensan lo contrario. En el mejor de los casos, algún ganso se la cree, lo cual me parece que no es el mejor de los casos… Inclusive la Iglesia, sus representantes, para ser más exactos, piden perdón por lo que constituyen sus mayores glorias y cierran los ojos ante las más evidentes verdades de la historia y del presente.

Pero su gesto no es aislado. Como cardenal, se opuso a la entrada de Turquía en la Comunidad Europea por el simple hecho de que este país es mayoritariamente musulmán. (¿Simple hecho?) Hace poco suprimió en el Vaticano la instancia que promovía el diálogo Cristianismo-Islamismo. En el documento Dominus Jesus de su autoría, del 15 de septiembre de 2000, uno de los textos más fundamentalistas de los últimos siglos, afirma que “la única religión verdadera es la Iglesia Romana Católica” y que “los seguidores de otras religiones objetivamente se encuentran, con referencia a la salvación, en una situación gravemente deficitaria”. (Esto es simplemente uno de los dogmas de la Fe católica, padre Boff…). No tienen sentido encuentros con otras religiones porque “es contrario a la fe católica considerar la Iglesia como una vía de salvación al lado de otras”. Con este trasfondo, no causa extrañeza su discurso en la Universidad de Ratisbona.

¿Sin embargo, no sería más digno del Papa pedir claramente perdón por las incomprensiones que provocó incluso involuntariamente? ¿Por qué no lo hace? Para entenderlo, se necesita comprender la ideología infalibilista que sigue vigente en el Vaticano y en general en la Iglesia. Según ella, el Papa no puede errar, aunque el dogma de la infalibilidad sea muy limitado. (no se entiende, acepta o no los dogmas). Afirma que el Papa es solamente infalible en situaciones bien delimitadas, gozando entonces, personalmente, de aquella infalibilidad que es de toda la Iglesia. Pero la ideología infalibilista atribuye de forma ilegítima infalibilidades a todas las palabras del Papa.

Comentario Druídico: Aquí encontramos un cierto interés y hasta debemos coincidir, pero en defensa del Magisterio y no en su contra. El “infalibilsmo” que denuncia Boff es un acto de ignorancia, tanto como desconocer la inerrancia de las Sagradas Escrituras o del Magisterio y la Tradición, conforme a la definición de San Vicente de Leríns: lo que ha sido creído siempre, por todos, en todo lugar, eso es infalible. La tradición es infalible lo mismo que la liturgia recibida de Dios contiene notas de infalibilidad. El infalibilismo entendido como ignorancia o comprensión incorrecta de la doctrina de la infalibilidad pontificia ha traído grandes problemas a la hora de comprender los problemas suscitados por el Vaticano II. Y ha servido para que muchos obispos y párrocos hagan un uso despótico de su autoridad. O se rindan ante apostasías evidentes, en virtud una falsa comprensión de la obediencia, otro de los matices más ingratos del clericalismo moderno (pre y posconciliar).

Si al pedir perdón, confiesa que erró, haría algo que no es permitido por el infalibilismo.

Funciona en la cabeza del papa Benedicto XVI el despotismo papal formulado ya en 1302 por Bonifacio VIII que rezaba: “Para cada criatura humana es absolutamente necesario para su salvación estar sometida al Papa en Roma”. Eso no fue abolido siquiera por el Concilio Vaticano II en 1964.

Comentario Druídico: ¡como para abolirlo!, ya que es una sentencia dogmática tomada de la Bula Unam Sactam “Declaramos, decimos, definimos y pronunciamos que es absolutamente necesario para la salvación de cada criatura humana, el estar sujeto al Romano Pontífice” (Denzinger 875).)

Fue introducida en los textos una “Nota explicativa previa” donde se reafirma que el Papa puede siempre actuar “según su parecer personal” como nombrar obispos, establecer normas y establecer políticas eclesiásticas. En otras palabras: un Papa puede autónomamente decidir todo… mil millones de católicos juntos no pueden decidir nada. Ese absolutismo nos hace entender las razones del Papa para no pedir perdón.

Comentario Druídico: El teólogo Boff reniega de los dogmas de la Fe. No por ignorancia (en tal caso no pordría decirse teólogo) sin por rebeldía pertinaz. Es técnicamente un hereje. Como tal no es miembro de la Iglesia y no puede presentarse así sin engañar a la gente.

* El religioso Leonardo Boff es uno de los fundadores de la Teología de la Liberación.

Fuente: www.pagina12.com.ar


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cabezadetortugamacho@gmail.com

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