Panorama Católico

El Plan B visto desde el otro lado

¿La renuncia ha sido una estrategia de Ratzinger para obligar a que se adopten acciones decisivas? ¿Una forma de desarticular las resistencias? ¿Una manera de romper las trenzas del poder vaticano?

¿La renuncia ha sido una estrategia de Ratzinger para obligar a que se adopten acciones decisivas? ¿Una forma de desarticular las resistencias? ¿Una manera de romper las trenzas del poder vaticano? ¿Una manifestación de impotencia? Nadie lo sabe a ciencia cierta. En los días posteriores al anuncio de su dimisión, Ratzinger no evitó la referencia a los problemas, a la crisis, a las dificultades. Por el contrario. Y dijo también que la Iglesia “no es una institución inventada por alguien, construida sobre una mesa, sino una realidad viviente, que vive transformándose aunque su naturaleza sigue siendo siempre la misma, ya que su naturaleza es Cristo”. Quizá le faltó decir que es una institución integrada por hombres, con sus limitaciones, sus ambiciones de poder y, para usar un término religioso, con sus “pecados” a cuestas.

Benedicto XVI ya está en Castelgandolfo. Allí se retiró voluntariamente para dejar –dijo– en libertad a los cardenales. En un reportaje realizado por el periodista Di Stefano Baldolini y difundido ayer por el portal estadounidense The Huffington Post, el teólogo suizo Hans Küng –quien fuera colega de Ratzinger en el Concilio Vaticano II– puso en duda el efectivo retiro del pontífice. “Es muy peligroso tener a un ex papa vivo en el Vaticano mismo –afirmó–. Al principio pensé que retirarse a un convento a rezar era una buena decisión. Pero ya veo que ése no era el plan”, dijo. Para Küng, desde su lugar de papa emérito Ratzinger puede ejercer una “interferencia secreta, no controlable” porque, a pesar de que sostiene que “está afuera”, seguirá estando “en el corazón del Vaticano”. El teólogo suizo –que tiene la misma edad del pontífice renunciante– asegura que oficialmente no se conocerán cruces, pero habrá “innumerables entrevistas” y una “comunicación continua entre el palacio papal y el papa emérito”.

Según Küng, la renuncia fue preparada durante largo tiempo por Ratzinger y “es parte de una estrategia clara”. Para fundamentar su afirmación da cuenta de recientes designaciones en la curia romana que estarían configurando una suerte de “nuevo nepotismo”. Entre tales nombramientos menciona que el sacerdote Georg Gaenswein, secretario de Ratzinger, es también la cabeza de la Casa Pontificia, que maneja las audiencias y el ceremonial. Y que nombró el año pasado como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio) a Gerhard Ludwig Müller, antiguo obispo de Ratisbona (Alemania), hombre sumamente conservador, amigo y discípulo de Ratzinger y muy resistido por sus colegas del episcopado alemán.

Fuente: Página/12, extracto de Grave, Novedoso, Revolucionario, por Washinton Uranga

Comentario Druídico: Como me dijo un sacerdote bien informado, tal vez el Plan B no sea de Benedicto sino de la Providencia.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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