Panorama Católico

El sacerdote amonestado que da conferencias en Chile

A tablero vuelto estuvo hace diez días en el Auditórium Telefónica el sacerdote argentino Ariel Álvarez Valdés, quien dictó un ciclo de conferencias organizado por la revista Mensaje, donde Álvarez escribe sobre temas bíblicos.

A tablero vuelto estuvo hace diez días en el Auditórium Telefónica el sacerdote argentino Ariel Álvarez Valdés, quien dictó un ciclo de conferencias organizado por la revista Mensaje, donde Álvarez escribe sobre temas bíblicos.

Pero muchos de quienes repletaron el lugar aún no se enteran de que el obispo de Santiago del Estero (Argentina) restringió completamente las actividades editoriales y académicas del padre Álvarez, por considerar que sus afirmaciones no son compatibles con las enseñanzas de la Iglesia.

Por disposición del obispo, Álvarez Valdés carece, desde el 5 de agosto, de licencias para hacer nuevas publicaciones o disponer la reedición de publicaciones anteriores, y de la misión canónica para la enseñanza de disciplinas teológicas en cualquier nivel de docencia, incluyendo cursos cortos, conferencias y toda otra actividad análoga. También se limitó su participación "en la organización y uso de medios de comunicación social, incluyendo Internet, ya sea a través de escritos, grabaciones, filmaciones y cualquier otro tipo de soporte", señala el comunicado del obispado salteño.

Ésta no es la primera vez que este sacerdote diocesano se ve enfrentado a la autoridad. En 2001 fue apercibido por la Santa Sede y debió retractarse por negar la existencia del infierno. Además, cuestionó asuntos como la existencia de Adán y Eva y la historicidad del arcángel Gabriel. Al ser consultada la revista Mensaje por las noticias eclesiásticas argentinas, la respuesta fue clara: "La conferencia ya fue, pero si usted no pudo venir, tenemos el DVD a la venta". ¿Los jesuitas chilenos habrán estado enterados de su amonestación?


 
Comentario Druídico: El doblez del cura en cuestión es evidente. Por un lado finge someterse a las autoridades y por otro hace lo que le va en gana. ¿Cuánto de esto se debe al apoyo subversivo de otros sacerdotes y obispos que lo sostienen contra la autoridad de su obispo natural, Mons. Polti? Mucho, sin duda. Beneficios de la "colegialidad", cuyo resultado más ostensible es despojar de autoridad a los titulares de las diócesis y sujetarlos a la opinión del organismo episcopal, cuando no a sus intrigas. Mons. Polti no debe ceder, está haciendo historia con esta sanción.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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