Panorama Católico

El “Virus Zapatero“ se Difunde por Hispanoamérica

Comentario a la aprobación del matrimonio homosexual en España, epidemia del virus ZP, publicado por la Agencia FIDES.

Por el Dr. Oscar Botta
De Pro Familia (HLI, Argentina)

Comentario a la aprobación del matrimonio homosexual en España, epidemia del virus ZP, publicado por la Agencia FIDES.

Por el Dr. Oscar Botta
De Pro Familia (HLI, Argentina)

La situación de la Familia en Argentina tiene un progresivo y permanente deterioro, demográficamente hablando, aumentan las uniones de hecho, baja la tasa de nupcialidad, la tasa de fecundidad global desciende y existe por ende un estancamiento de la natalidad anual.

A través de la equiparación del matrimonio con las uniones de hecho y las uniones civiles (homosexuales) ya presente en numerosas leyes de nuestra seguridad social e incluida la futura ley de procreación artificial, se modifica el concepto de Familia en desmedro de la célula básica de la sociedad y comienza su destrucción y contaminación, entonces el Bien se confunde con la conveniencia y la Verdad con el consenso, cosas que me dejan perplejo.

La aprobación del matrimonio homosexual en España no hay duda que es un ataque virulento contra el Matrimonio y la Familia que tiene las características de una epidemia social que ya invade velozmente América Latina, “Continente de la Esperanza del Futuro de la Iglesia”.

La mal llamada Perspectiva de Género introducida en muchísimos países del mundo es un peligro inminente para la sociedad toda dado que su esencia y finalidad es destruir la realidad de la naturaleza y el orden natural porque estorba e incomoda, es esta ideología la madre de todos estos males y la estrategia fundamental para imponerlos.

De antemano quiero decir que no es mi intención herir la sensibilidad de algún lector.

Todas estas aprobaciones legales “contranatura” que atentan también contra la vida humana, legitimando la fecundación artificial, la clonación y otras, al aceptar “La Redefinición Jurídica de Familia”, reconociendo una legislación favorable a los homosexuales, incluyendo el supuesto derecho a adoptar niños, buscan hacer desaparecer la institución jurídica de la Patria Potestad.

Esta “Reingeniería Social del Nuevo Orden Mundial”, trata de imponer un Nuevo Orden Social que atenta directamente contra la dignidad de la persona humana.

La equiparación que se ha dado en España de las uniones homosexuales al matrimonio, es una consecuencia del relativismo imperante que afirma que no existen valores absolutos ni universales donde cada uno puede hacer lo que quiere sin importar involucrar a terceras personas, como es el caso de la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo.

Nuevas corrientes de pensamiento contestatarias y críticas penetran en países “católicos” infectando a sus gobernantes y legisladores con los virus de la autosuficiencia, de la rebeldía y la desobediencia a las tradiciones cristianas que como un faro luminoso nos guiaron durante XX siglos.

Debemos oponernos en forma clara al reconocimiento legal de las uniones homosexuales o a la equiparación legal al matrimonio, con acceso a los derechos propios de los cónyuges, ya que la actividad homosexual no expresa una unión complementaria, capaz de transmitir la vida y contradice según el Evangelio, la esencia misma de la vida cristiana ya que es contraria a la Sabiduría Creadora de Dios.

El verdadero matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. El reconocimiento legal de las uniones homosexuales no es nada bueno porque hace mucho daño a las personas homosexuales al animarlas, a continuar viviendo de una forma objetivamente inmoral, además de los gravísimos problemas psicológicos que acarrea sin hablar del riesgo de contagio de Enfermedades Transmitidas Sexualmente (ETS) incluyendo el SIDA.

La homosexualidad no hay que plantearla como un cuestión fronteriza para poder ayudar a las personas con ese problema, para darles el tratamiento médico, psicológico y espiritual que se merecen por ser hijos de Dios y acogerlos con compasión y delicadeza.

Hay un Orden Natural que fue dado por el Altísimo. Las leyes no pueden ir contra la Ley Natural. Lamentablemente vemos en el mundo movimientos que quieren ajustar la Verdad para conciliar, parece que han desaparecido las barreras entre el bien y el mal. Parece que vale todo y la única norma aceptable es la propia conciencia y el propio criterio.

El Bien es el Bien y el Mal, el Mal. No podemos conciliar a Satanás con el Padre Eterno.

www.fides.org

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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