Panorama Católico

Encima nos toman por idiotas

“Me retiré para formar una familia”

El ex sacerdote Mieja Riquelme aclaró por qué le solicitó la dispensa sacerdotal al arzobispo de Tucumán. El ex cura de Ranchillos dijo que no se sintió decepcionado por la decisión del Arzobispado de no aceptar su ayuda.

“Me retiré para formar una familia”

El ex sacerdote Mieja Riquelme aclaró por qué le solicitó la dispensa sacerdotal al arzobispo de Tucumán. El ex cura de Ranchillos dijo que no se sintió decepcionado por la decisión del Arzobispado de no aceptar su ayuda.

ULTIMO ACTO. “Cuando me retiré, le pedí (a monseñor Luis Villalba) su bendición para pedirle trabajo al gobernador”, manifestó Mieja Riquelme. LA GACETA / ANTONIO FERRONI

“Trato de ayudar”, dijo Alperovich

“Está bien, yo sólo trato de ayudar”. Esa frase fue la única que dijo ayer a la prensa el gobernador José Alperovich cuando se le preguntó qué pensaba de las descalificaciones del arzobispo, monseñor Luis Héctor Villalba, respecto de las ayudas que el ex sacerdote podía llevar a la Iglesia. Luego concluyó la charla con los periodistas.

 

“Yo nunca he mentido y me tratan como un mentiroso; yo jamás le mentí a la comunidad de Ranchillos, porque es parte de mi pueblo, de mi corazón, y en la historia de mi vocación sacerdotal creo que he sido digno, competente y testimonial”. Así lo expresó ayer a LA GACETA el ex sacerdote Javier Fernando Mieja Riquelme, quien se mostró dolido por los comentarios de algunos vecinos de Ranchillos a raíz de su decisión de abandonar la misión pastoral. En una comunicación, vía telefónica, desde El Naranjito, Mieja Riquelme aclaró que pidió la dispensa sacerdotal (retiro), en primer término, para formar una familia. “Cuando le pedí la bendición al arzobispo (monseñor Luis Héctor Villalba), fui inmediatamente al gobernador (José Alperovich) a pedirle trabajo, por mi vocación de servicio; y él me dio esta misión por la que estoy agradecido”, acot

El ex cura aclaró que pidió al arzobispo la dispensa sacerdotal y de celibato -“en resguardo de mi familia”, dijo.- “Di un paso que no es bien visto, como dejar mi sacerdocio por una mujer y mis hijos, que son mi familia, para tratar de ser una buena persona, como otros, que son buenos esposos y un buen papá de familia”, admitió. “Hoy, en mi función democrática o política, como le quieran llamar, quiero ser una solución para los necesitados y no un problema más”, destacó.

El diálogo fue como sigue

– ¿Qué le pareció el comunicado del Arzobispado que negó que usted dejó los hábitos para colaborar con el Gobierno?

– Yo le dije al arzobispo que gestione mi dispensa sacerdotal ante el papa Benedicto XVI por motivos personales, que eran formar mi familia. Allí el arzobispo me agradeció la transparencia y dignidad de dejar esta vocación sacerdotal para acompañar a mi familia hoy; eso no es fraude. Cuando me retiré, le pedí su bendición para pedirle trabajo al gobernador. No sabía que iba a dármelo, ahora me siento comprometido.

– ¿Lo decepcionó la decisión del arzobispo cuando dijo que no iba a recibir ningún tipo de asistencia…?

– Para nada. Estamos en un campo democrático y libre. En esta puja política me parece que el arzobispo es una persona muy sabia y prudente. El gobernador asistió muy mucho a las parroquias con distintas ayudas materiales y subsidios, y creo que lo hizo muy ampliamente con parroquias pobres y no pobres.

– ¿No interpretó que el Arzobispado le dio la espalda por su decisión al señalar que la Iglesia no iba a aceptar ninguna ayuda a través de su gestión?

– No, para nada, para nada. La Iglesia somos todos. Yo soy iglesia.

– Entonces, ¿no dejó el sacerdocio para incorporarse al Gobierno, sino para formar una familia?

– Mi primera opción es para formar una familia. Cuando le pido la bendición al arzobispo, voy inmediatamente a verlo al gobernador, por mi vocación de servicio, para pedir trabajo. Y me dio esta misión, de la que me siento agradecido. Y no es como se dijo por ahí que cambié a Jesús por Alperovich.

Fuente: La Gaceta de Tucumán

Comentario Druídico: El cura cuelga porque tiene mujer e hijos y decide "hacerse cargo de su familia". Bien, ¿quiere que lo aplaudamos? ¿Donde queda la fidelidad a sus votos? ¿Donde la fidelidad a la Iglesia y a Cristo? Luego se va trabajar con el gobernador Alperovich (de religión hebrea y enemigo de la educación católica en las escuelas públicas, la moral cristiana, etc. además de que no reluce por su honesta gestión). ¿Tenemos que felicitarlo? "Yo soy Iglesia", dice, repitiendo la frase vacía de todo sentido teológico con que se tapan todos los que saltan la pared de la conducta y la doctrina. Usted no es es "Iglesia". Usted es un apóstata.

Y me importa un velín todo lo que digan la viejas sentimentales y los pavos de parroquia. Los obispos que tienen lo suyo y los curas amancebados. Y los lectores que se dedican a imputarnos faltas de caridad, incluyendo a Catalina Miranda. ¿O es que piensan tomarnos por idiotas?

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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