Panorama Católico

Entre dos fuegos

Horas antes de la reunión de la cúpula episcopal con Cristina de Kirchner, Mons Martorell, obispo de Puerto Iguazú dio a la prensa una carta donde denuncia un “desfalco descomunal” presuntamente realizado por su predecesor, Mons. Piña. (Ver noticia)

Como esta denuncia golpea el núcleo duro del poder eclesiástico argentino, es decir, la alianza “Club de San Isidro” – Bergoglio y aliados de cuño tercermundista (Radrizzani, Villalba…) que surgió después de un tiempo de lucha interna, por medio del reparto de influencias y áreas de poder, no podemos dejar de relacionar los hechos ni causal ni cronológicamente.

Horas antes de la reunión de la cúpula episcopal con Cristina de Kirchner, Mons Martorell, obispo de Puerto Iguazú dio a la prensa una carta donde denuncia un “desfalco descomunal” presuntamente realizado por su predecesor, Mons. Piña. (Ver noticia)

Como esta denuncia golpea el núcleo duro del poder eclesiástico argentino, es decir, la alianza “Club de San Isidro” – Bergoglio y aliados de cuño tercermundista (Radrizzani, Villalba…) que surgió después de un tiempo de lucha interna, por medio del reparto de influencias y áreas de poder, no podemos dejar de relacionar los hechos ni causal ni cronológicamente.


El Club y la “caja”

El Club, tradicional administrador de la “caja” eclesiástica (Caritas y subsidios para obras sociales) parece haber renunciado –al menos momentáneamente- a su pretensión de ocupar diócesis de gran prestigio, (recordemos el golpe que recibió cuando el nefando asunto Maccarone, su principal candidato) pero se aseguró el poder en estas dos esenciales reparticiones de la burocracia colegiada.

El poder y la gloria

Bergoglio se convirtió en el referente político y árbitro de las designaciones que forman el tablero episcopal argentino. Cediendo el coto crematístico a sus tradicionales detentadores, apoyado en su particular habilidad para ser ideológicamente ubicuo y disparado por los votos del último cónclave. De esta “pax bergogliana” surge el actual estado de cosas.

Frente a esta alianza no parece haber más que alguno que otro solitario francotirador. Sobre esto hemos comentado en una nota reciente, antes de que el caso Martorell – Piña reforzara la hipótesis de que desde Roma quieren un cambio. ( Ver. Escupir el Asado).

¿Martorell se juega solo?

Es difícil pensar que la denuncia de Martorell sea una quijotada. Alguien debe respaldarlo, porque se ha enfrentado, disparando a matar o morir, con los dos pilares de la poderosa alianza antes descripta.

Por un lado Mons. Casaretto y su lugarteniente, el obispo de Moreno-Merlo, Fernando Bargalló. Entre otras cosas la carta menciona que habría un respaldo desde esas instancias a las maniobras fraudulentas ejecutadas bajo el gobierno de Piña, respaldo que aún se mantendría, a un año de la asunción del nuevo obispo, realizada en medio de actos de rebeldía y sabotaje eclesiástico.

De hecho, una de las amenazas de los imputados a los fines de frenar la investigación de Martorell fue desviar los fondos de Caritas nacional y de la ayuda internacional hacia una ONG misionera regenteada por una de las religiosas (Hna. Helguera) que forma parte de la organización ilícita. Es decir, quitar al obispado de la cadena administrativa de los fondos de ayuda caritativa. Esto solo puede llevarse a la práctica con la benevolencia de las autoridades episcopales nacionales, es decir, los citados obispos como mínimo. Claro, fue una amenaza, pero sostenida durante un año…

Por otro lado Martorell golpea al eje Bergoglio-ultraprogres de la CEA. Acusa a su ahijado, Mons. Piña de desviar fondos para la campaña bendecida por el Primado y sus aliados.

Bergoglio y la Ejecutiva ponen toda la carne en la parrilla

Con inusual presteza, y antes de que la situación se complicara demasiado, (aunque ya se nota la sordina mediática) el Card. Primado pide audiencia a la presidenta Kirchner (dicen que a desgano) y ella lo recibe. Raspadita. Antes llevaba meses, años de negociación: ahora un par de horas.

Hay que sumar puntos para los que mandan en la CEA, Bergoglio quería pilotear, pero su entornó lo presionó: hay que neutralizar los efectos de la denuncia, que arrastraría no solo a los responsables del área social sino que afectaría al propio Cardenal Primado, padrino de Piña en su aventura política y a quien, junto con Casaretto, el propio Piña invocó como autoridades que lo respaldan sin ambages. Uno de esos típicos mensajes de pánico: si yo caigo, no caigo solo.

Piña fue el ariete de Bergoglio en un intento de reducir a Kircher a una negociación, nunca lograda, pero que lo prestigió políticamente. Piña se llevo los laureles, se quedó con los vueltos y más. Se organizó, dice Martorell, una asociación ilícita para defraudar el dinero de los pobres. Además se alió con marxistas, socialistas, movimientos de agitación social, y su grupo íntimo de colaboradores tiene un marcado tinte marxista. Las alabanzas de Página/12 no dejan lugar a dudas sobre este tema.

El nuevo swing de Morales Solá: otra confirmación mediática

El periodista estrella de La Nación se ha hecho famoso por su “swing” frente a las más altas instancias del poder político. Son antológicos sus “reportajes encubiertos” a Néstor, Cristina y los sorprendentes virajes de posición en momentos claves para el gobierno.

Quizás movido por los intereses de “La Nación”, ha querido favorecer con juicios benevolentes en los momentos oportunos a quienes en principio fustiga de oficio casi a diario, en especial en su columna política de los domingos.

Esta referencia viene a cuento: sus opiniones sobre la reunión Bergoglio & cúpula – Cristina tienen particular interés por la interpretación que pretende dejar en la idea del lector:

“Bergoglio es un cardenal muy particular: cuenta con el respeto de casi todos los dirigentes políticos y de las comunidades judía y musulmana de la Argentina. Su influencia social es mucho más grande que la que exhibe sus modos y costumbres austeros”.

Cabría preguntarse aquí sobre respeto de que goza entre los católicos, y en especial entre el clero de Buenos Aires. Además, la pleitesía que unos pocos dirigentes judíos y musulmanes le rinden -y no gratuitamente- no es medida de lo que piensan las comunidades que profesan dichas religiones sobre esta extraña asociación. Sería bueno que el columnista encuestara a “las bases” de las tres “comunidades” a las que ha comprometido mediante juicio más que discutible.

Quizás donde más haya logrado popularidad el Cardenal primado sea entre los evangélicos y pentecostales, como demuestran sus intervenciones en las tenidas del Luna Park, donde ha sido “bendecido” por los pastores. ¡Extraordinario triunfo de esta conjunción de sectitas: recibir el aval del Cardenal Primado de la Iglesia Católica argentina y lograr que él se someta a sus ritos!

Continúa Morales Solá:

“Dicen que las mujeres Kirchner son católicas mucho más devotas que Néstor Kirchner, a quien la fe no pudo ni siquiera exorcizarle el temor al destino. La madre del ex presidente; su hermana, Alicia, y su hija Florencia son católicas practicantes. La propia presidenta Cristina Kirchner apuró hace poco el regreso de la Cumbre Iberoamericana de Chile para no faltar a la ceremonia de confirmación religiosa de su hija. Ya siendo presidenta electa, Cristina lanzó una definición antiabortista que cayó como un bálsamo sobre los obispos católicos”.

Sobre el catolicismo de las Kirchner, sin juzgar intenciones, habría que evaluar por sus obras concretas de gobierno, que incluye sus bancadas legislativas y ver en cuanto han favorecido la Fe, la moral pública, la defensa de la vida, la familia, a la niñez desamparada… Es sabido que la confirmación de Florencia fue parte del maquillaje de la candidata, así como el discurso de Cristina después del triunfo electoral. Y si no lo fue, tendrá que hacer mucho para probarlo.

“Hace pocas semanas estuvo en Buenos Aires el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, el hombre con más poder en la Iglesia después del propio Papa. Es cierto que esos viajes son trabajados por la diplomacia vaticana y que el alto dignatario vino aquí para presidir la ceremonia de beatificación de Ceferino Namuncurá. Pero se reunió con los dos Kirchner (entonces Cristina era presidenta electa) y se llevó una buena impresión de la futura mandataria argentina, según les contó luego a los órganos periodísticos del Vaticano”.

Justamente, nada pasó por la CEA.

“Bergoglio no participó de aquella reunión con los Kirchner, pero no fue ajeno a los actos de Bertone. Según las normas vaticanas, resulta imposible suponer que el cardenal Bertone hiciera algo contra la voluntad de otro cardenal con sede en el lugar que visita” (subrayado nuestro),

Risas. Bertone es Secretario de Estado del Vaticano. Llegó solo (no fue recibido por ningún obispo), se reunió con los Kirchner solo y se fue solo, (no fue despedido por ningún obispo). Un gesto de descortesía casi grotesco por parte de la CEA.

“Bertone y Bergoglio tienen, además, una muy buena relación personal. El cardenal argentino fue también el principal promotor de la idea de que el acto de beatificación de Namuncurá se hiciera en su pueblo perdido de la Patagonia, propuesta que su amigo Bertone aceptó y llevó a cabo! (subrayados nuestros). Fuente: La Nación

Sonrisas y bostezos. Morales Solá repite palabras con sospechosa insistencia: muy buena relación, amigo. Necesita mostrar que Bertone y Bergoglio se llevan bien. Lo de Chimpay fue penoso y cayó como bomba en el Vaticano. Ahora que la Santa Sede pide más solemnidad tradicional en la liturgia la Iglesia argentina ofrece al mundo un espectáculo del más rancio cuño indigenista – liberacionista.

En fin, si una bendición faltaba a la reunión era la de La Nación, periódico especializado en llevar su “oposición” al límite de las negociaciones convenientes para garantizar su subsistencia.

Y para más datos, el discreto silencio de Página/12 que apenas si toca el tema cuando Bergoglio ha sido blanco de sus columnista estrella por años.

El eternáutico vocero

Ahora que el P. Marcó solo habla por medio del suplemento “Valores”, y el Pbro. Boquín guarda una prudente discreta reserva (que lo enaltece a nuestros ojos) surge la estrella del ya eternáutico P. Oesterheld. En un estilo “canchero”, mientras da a conocer un discreto comunicado oficial, posa de figura diciendo a la prensa frases tan ingeniosas como inconsistentes.

El vocero del Episcopado, Jorge Oesterheld, luego del encuentro en Casa de Gobierno, valoró que "la inclusión es un problema que desde el Gobierno se tiene presente. De hecho, los índices de pobreza dismimuyeron significativamente".

"Fernández coincide con muchas expresiones de los obispos: hay mucho camino en común por recorrer", analizó Oesterheld luego de que la Presidenta recibiera en su despacho a la comisión ejecutiva del Episcopado. Fuente: Inforegión

Y así… Inclusión, diálogo, optimismo, sonrisas y cordialidad, blablismo general de tinte izquierdoso. Es la voz de la CEA.

Lo cierto es que aquello que quedó en los papeles que irán a Roma permanece como letra muerta. Allí donde algo de vida moribunda se podía encontrar, pasa al enésimo plano, porque a nadie de entre los reunidos le interesa, ni al vocero, ni a los periodistas ni a los pobres desinformados fieles.

la vida, como don de Dios y el primero de los derechos humanos que debemos respetar;

la familia, fundada en el matrimonio entre varón y mujer, como la célula básica de la sociedad y la primera responsable de la educación de los hijos;

el bien común, bien de todos los hombres y de todo el hombre, al que debemos poner por sobre los bienes particulares y sectoriales;

(Del comunicado oficial de la CEA, 19 de diciembre de 2007)

Con estas frases bendicen a Cristina en Roma, purifican su frágil memoria y dan por olvidadas la iniquidades del cónyuge y cómplice.

En tanto, la esperanza subsiste: que la llamita que encendió Martorell, el triunfo de Bredice en La Pampa -aunque pueda ser pasajero, Dios dirá- y algunas otras señales que por ahora callamos lleguen a ser cortafuego de este incendio de apostasías que vivimos a diario.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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