Panorama Católico

Entre la Vida y la Muerte (Appaloosa) 2008

Vuelve el western. Tres y diez a Yuma  y ahora Appaloosa dan una nueva vida al género que caracterizó una buena parte de la producción cinematográfica más tradicional. El estreno de Ed Harris como director y guionista (además de tímido cantante en el fondo musical de los créditos) parece auspicioso.

Director:
Ed Harris
Basado en una novela de
Robert Knott, guión cinematográfico del autor y
Ed Harris, a la vez protagonista y director.

Vuelve el western. Tres y diez a Yuma  y ahora Appaloosa dan una nueva vida al género que caracterizó una buena parte de la producción cinematográfica más tradicional. El estreno de Ed Harris como director y guionista (además de tímido cantante en el fondo musical de los créditos) parece auspicioso.

Director:
Ed Harris
Basado en una novela de
Robert Knott, guión cinematográfico del autor y
Ed Harris, a la vez protagonista y director.

Aclaración inicial: no es remake de The Appaloosa, con Marlon Brando (1966). Appaloosa es una raza de caballos. Aquella era sobre un caballo robado, esta sobre un pueblo de ese nombre.

Empecemos por el “casting”: los actores están muy bien seleccionados en sus papeles. Ed Harris, siempre hombre de aspecto distinguido, representa a un marshall un poco primitivo y de escasas luces, aunque efectivo en su profesión. Viggo Mortensen, narrador de la historia, es su ayudante y amigo, con esa típica amistad de camaradería propia de los hombres de armas. Silencioso, perspicaz, fiel.

Renée Zellweger, la protagonista femenina,  logra exasperarnos en su rol de mujer a la búsqueda de un hombre que la proteja, siempre lista para seducir al siguiente reemplazo. Mujer simple, con el instinto femenino de seguridad exacerbado, sin otro código moral que la supervivencia.

Jeremy Irons, representa el papel que merece.

Hablemos del “setting”,  buena reconstrucción histórica, bien elegidos los paisajes desérticos de Nuevo Mexico.

El punto de vista narrativo: primera persona en off. Al comienzo el espectador cree que habla Virgil Cole, quine parece ser el protagonista, aunque luego advierte que es Everett Hitch, su ayudante y deuteroagonista, si no fuera porque la historia lleva a que Hitch sea el protagonista natural, invirtiendo los roles.  El antagonista: Randall Bragg, un malo al estilo moderno, por el poder y el dinero, sin conciencia, astuto, hipócrita y cruel. Solo quizás le quepa el mérito de no ser cobarde.

Es una historia de camaradería de armas.  Virgil Cole (Ed Harris) y Everett Hitch (Viggo Mortensen) son dos ex militares que se ganan la vida alquilando sus destrezas de combate para hacer cumplir la ley (enforce the law) como sherrifs. Y mientras que Cole es algo escrupuloso respecto al marco legal de sus hechos, Hitch no parece demasiado preocupado por la letra de los contratos, que en definitiva están armados a la medida de un territorio incivilizado, donde las formalidades son una apariencia al gusto de la mentalidad legalista de los protestantes.

El motivo de la acción es clásico. Los señores burgueses contratan a dos “gunmen” para hacer limpieza en un pueblo de mala muerte, aunque con posibilidades de enriquecerse por ciertos descubrimientos mineros. Se lo impide un tal Randal Bragg, (Jeremy Irons) un sujeto inteligente y malvado, como la cara del actor bien sugiere. Sujeto que además es instruido, a pesar de su apariencia rotosa en la primera parte del filme y tiene influencias políticas importantes, como queda luego demostrado. Pinta uno de esos delincuentes devenidos en empresarios y luego políticos que con tanta frecuencia vemos en nuestra y otras dirigencias. Salvo quizás en la educación.

Virgil Cole cae rápidamente bajo el encanto de Allie, la misteriosa recién llegada al pueblo. Su amigo Hitch discretamente trata de mostrarle que clase de mujer es ella, lo cual a Cole realmente no le interesa: está enamorado a como sea. Un hombre entrado en años, sin familia, errante, de pronto ve encarnada en esa mujer tan particular la vida decente y estable. Al desengañarse, con estoica resignación que no le arranca ni un suspiro, más que casarse decide adoptarla. Ella es algo que vale la pena defender, pese a todo, piensa. No queda claro si Allie le corresponderá. Han tenido el buen gusto de no darle un final feliz expreso, sino más vale uno abierto.

Es un filme lento, donde la acción (entiéndase, los tiros, persecuciones, etc.) pasa a un plano secundario, brillando mucho más los diálogos, jalonados de humor, la humanidad de los personajes y la belleza de la fotografía. Excelentes actuaciones. No descuella la música, una pena.

Se ha objetado que Hitch (Mortensen) realiza su renunciamiento final sin informarnos que esté redimiéndose de un pasado oscuro del que tampoco parece arrepentido. Es objetar una hipótesis. En Open Range (Pacto de Justicia) el personaje de Kevin Costner limpia un pueblo de malvados, redimiéndose de su propio pasado y como recompensa se queda con la chica linda.  La historia de Appaloosa es menos moralina en ese sentido: Hitch hace un servicio a su amigo y ejerce la justicia natural, renunciando a su trabajo y a la chica que, sin ser un primor, parecía dispuesta a quedarse con él. Otro acto de camaradería. A mi ver, moralizador.

Calificación: Difícil. No hay procacidad en las imágenes casi (salvo un escueto desnudo a la distancia) pero algunos temas de los que hablan los personajes, con esa naturalidad de la gente más rústica que no practica el eufemismo, no son recomendables para niños. Tal vez puedan verla -con interpretación paterna- adolescentes mayores. Hay distinciones morales que hacer. No es particularmente violenta teniendo en consideración el argumento.

 

Principales actores:

Ed Harris … Virgil Cole
Viggo Mortensen … Everett Hitch
Jeremy Irons … Randall Bragg
Renée Zellweger … Allison French
y otros

Duración: 114 minutos
País: USA
Idioma: Inglés (han tenido el buen gusto de no hacer un doblaje)
Color: Color

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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