Panorama Católico

Grapa en ayunas…

El Papa criollo advirtió a los veinte nuevos cardenales que creará dentro de tres semanas que “sean humildes” y eviten “hacer fiestas” que insinúen “el espíritu mundano” porque -sostuvo en el texto- eso“aturde más que tomarse una grapa en ayunas”.

Con una frase casi gauchesca en un mensaje conocido ayer, el Papa criollo advirtió a los veinte nuevos cardenales que creará dentro de tres semanas que “sean humildes” y eviten “hacer fiestas” que insinúen “el espíritu mundano” porque -sostuvo en el texto- eso“aturde más que tomarse una grapa en ayunas”. El espíritu mundano “desorienta y separa de la cruz de Cristo”, indicó en la carta, dirigida a cada nuevo purpurado el 4 de enero, cuando les anunció el nombramiento en la ceremonia del 14 de febrero.

Entre los veinte hay (¡huija!) un argentino, el arzobispo emérito de Tucumán monseñor Luis Héctor Villalba, cuya púrpura es un homenaje de Jorge Bergoglio a su vocación pastoral y a su tarea en la dirigencia de la Conferencia Episcopal Argentina durante seis años como vicepresidente y brazo derecho del entonces cardenal de Buenos Aires.

Debido a su edad (ha llegado a los 80 años), el futuro cardenal Villalba está excluído de los 125 electores que participarán del Cónclave que nombrará al sucesor de Francisco. En total, el colegio de cardenales tendrá desde el 14 de febrero 228 miembros, de los cuales tres serán argentinos. En el colegio están representadas 73 naciones, de las cuales 57 son las que tienen los 125 purpurados electores.

El Papa les dice a los inminentes príncipes de la Iglesia que “mantenerse en humildad en el servicio no es fácil, cuando se considera el cardenalato como un premio, la culminación de una carrera, una dignidad de poder”.

“Pido al Señor que te acompañe en este nuevo servicio, que es un servicio de ayuda, sostén y especial cercanía a la persona del Papa y por el bien de la Iglesia. Para ejercitar esta dimensión de sercicio, el cardenalato es una vocación. El Señor, mediante la Iglesia, te llama otra vez a servir”.

“Te hará bien al corazón”, agrega Francisco, “repetir en la oración la expresión que Jesús mismo sugirió a sus discípulos para mantenerse en humildad. Digan: ‘Somos siervos inútiles’. Esto díganlo no como fórmula de buena educación sino como verdad tras el trabajo”.

A los nuevos purpurados, Bergoglio les recuerda en su carta que “ser cardenal significa encardinarse en la diócesis de Roma para dar testimonio de la resurrección del Señor y darlo totalmente, hasta con la sangre si necesario”.

En el cristianismo primitivo, los cardenales eran los párrocos de las iglesias de Roma que elegían a su obispo, que era también el Papa. Por esta razón, todos los cardenales son hasta hoy “encardinados” a una parroquia romana y es en ese carácter que, si son electores de menos de 80 años de edad (restricción que impuso Pablo VI), eligen al nuevo obispo de Roma como Papa de la Iglesia Universal.

Fuente: Clarín

Comentario Druídico: me quedo con el “cura gaucho”, que evangelizó a miles de personas sencillas y nunca se aplebeyó.

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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