Panorama Católico

Grave Denuncia sobre la Catequesis en un Colegio de Luján

Publicamos la carta de un lector que relata hechos graves sucedidos en el Colegio de los Hermanos Maristas de Luján, en el cual un profesor de catequesis ha enseñado doctrinas heréticas y usado expresiones blasfemas hacia la Virgen Santísima. También nos refiere que han habido reiteradamente actitudes indecorosas por parte del personal docente hacia alumnas del colegio.

Publicamos la carta de un lector que relata hechos graves sucedidos en el Colegio de los Hermanos Maristas de Luján, en el cual un profesor de catequesis ha enseñado doctrinas heréticas y usado expresiones blasfemas hacia la Virgen Santísima. También nos refiere que han habido reiteradamente actitudes indecorosas por parte del personal docente hacia alumnas del colegio.

En una carta a la redacción de Panorama Católico, el Sr. Carlos A. Peña refiere los hechos que se relatan a continuación:

Sr. Director.

Teníamos 4 chicos en el Colegio de los Hermanos Maristas de Luján y la relación con el Colegio siempre fue muy buena, en especial con algunas personas excelentes que allí hay. Pero muchas veces tuvimos problemas con un grupo que se ha “adueñado” de la Catequesis. Muchas otras familias los tuvieron y sacaron a sus chicos. Se “adueñaron” con una enorme soberbia y militancia (desconozco las razones, pero supongo que no va más allá de expresar problemas personales, tan comunes en la enseñanza)

En una de las tantas oportunidades el profesor Pablo Aramendi presentó el texto “Un tal Jesús” de López Vigil. Se los hizo escuchar en una grabación radial, se los hizo repetir a los chicos y se los dio por escrito para que lo repasen en sus casas… Se les presentó un Cristo modernamente revolucionario.

Mi hijo Carlos Ignacio le dijo que estaba muy mal que a la Virgen María la trate de “cobarde” y “vieja”, lo cual no se permitiría decirle a ninguna de las profesoras del Colegio, a lo que el Sr. Aramendi le respondió que en ese momento estaba “vieja” por el paso de los años y que “cobarde” seguramente sería por miedo de lo que podía sucederle a su hijo…

En clases anteriores en nombre de la “hermenéutica” negó los milagros, la pérdida del Niño Jesús en el Templo (les decía que eso estaba sólo en un Evangelio y en consecuencia no era cierto), que sólo debían ir a Misa si lo necesitaban psicológicamente (o Misa o un poco de música) y muchísimas cosas de estilo parecido, como negar que Jesús “supiera” de su Divinidad.. Además se hacía apología del budismo zen, se hacían extrañas prácticas espirituales “voluntarias” (pero los chicos no se animaban a no ir, salvo Carlos, que sufría todo tipo de comentarios adversos por los profesores de Catequesis, como los “no me extraña de vos” y cosas parecidas). En ellas se encendían velas y se ponían en posición de flor de loto pronunciando el mantra que suena: “ahommmmmm”…

Luego de la clase en que la Virgen María fue tratada de tal forma, Carlos llegó a casa profundamente herido y lagrimeando y la siguiente clase se negó a entrar en el aula. Hubo un intento de las autoridades del Colegio de forzarlo que no dio resultado porque se siguió negando y en consecuencia comenzaron a aplicarle sanciones. Le aclaro que expresó muy claramente las causas de su negativa y manifestó que yo le había ordenado no ingresar (lo cual era una orden presunta, pero fue su forma de defenderse de la violencia del Colegio)

A raíz de eso me reuní con el rector, Hno. Lazo Cardo, el cual me dijo “Yo pienso lo mismo que usted, pero no puedo hacer nada”. Luego de varios cambios de notas y cartas documento, finalmente el Colegio me comunicó que mi hijo no podía reinscribirse el año siguiente por esa razón (faltaba muy poco para que terminaran las clases)

Mi hijo fue echado del Colegio por oponerse a que se le falte el respeto debido a la Virgen María en la clase de Catequesis ¡a 100 metros de la Basílica de Luján…!

Inicié un expediente en la DIPREGEP y fundamentalmente lo demoraron lo suficiente cómo para que desista. Al día de hoy (casi un año ha pasado) no he recibido la resolución. En una oportunidad conversé con el Director, Lic. Odriozola y me parece que había firmado sin leer el expediente…

Presenté una nota al Obispo pero no sé si la leyó y he preparado otra para el Cardenal Bergoglio pero como decía Hernández de los argentinos, me parece que los católicos “no tenemos embajador”.

Nosotros no tenemos interés en el Colegio, no queremos que Carlos vuelva (y mucho menos lo quiere él). Todavía tenemos dos hijos allí pero éste será su último año.

Hemos sido muy cuidadosos en no hacer denuncias públicas en momentos en que la Iglesia Católica estaba recibiendo duras críticas (en ese momento exponía Ferrari en la Recoleta) y no inicié el trámite judicial para evitar que sea manipulado.

El mismo director de la DIPREGEP -que convalidó todo-, me recomendó que hiciera una denuncia en una Asociación Católica de control de la educación pero he perdido el dato.

Le acompaño el escrito de vista del expediente por si sirviera para algo, lo tuve que hacer muy rápido y me costó bastante encontrar algo de jurisprudencia respaldatoria, que cito al final.

Le agradezco mucho. Como católicos estamos muy dolidos y desconcertados, y los chicos aún más.

Cordialmente,

Carlos A. Peña

Comentario de la Redacción: Nuevamente, la inoperancia de las autoridades eclesiásticas para remover docentes que predican doctrinas falsas, blasfemas y, en muchos casos, tienen cuestionables conductas morales, queda en evidencia. ¿Qué les impide actuar debidamente? ¿Miedo a los sindicatos, a los medios, a la solidaridad de otros docentes? ¿Desinterés por la educación católica? ¿Complicidad? Nos preguntamos por qué debe ponerse a un padre de familia en el extremo de accionar personalmente, cuando hay autoridades encargadas de velar por la salud espiritual y moral de los alumnos, lo que exige como mínimo una vigilancia sobre los contenidos curriculares y sobre la conducta de los profesores. ¿Por qué los directivos con tanta frecuencia afirman que “no pueden hacer nada”? ¿Quién manda en los colegios católicos?

Reproducimos seguidamente un extracto de la nota que el Sr. Peña intentó presentar a las autoridades escolares sin que, según refiere, haya logrado que se le sellase la copia correspondiente en la mesa de entradas de la institución. Esta nota responde a un comunicado del colegio a todos los padres en el que se los advierte respecto a las obligaciones de los alumnos.

Al Colegio de los Hermanos Maristas de Luján

Me dirijo a Uds. a fin de notificarme del Comunicado de fecha 7 de marzo que a través de mis hijos me hicieran llegar en el cual se enumeran las acciones de cumplimiento obligatorio para los padres de los alumnos del Colegio.

Llama mi atención que en ese documento no se acompañe ninguna enumeración de las obligaciones del Colegio hacia los alumnos ni hacia los padres de los alumnos. También llama mi atención que ese cumplimiento sea la “garantía” para la permanencia de los alumnos en el “citado” Centro Educativo. Por ello más que una Carta a los padres parece un amenazante Comunicado Militar bastante impropio de una institución educativa.

(…)

En particular, los funcionarios del Colegio deben:

a) Impedir que los profesores de Catequesis nieguen los Evangelios en nombre de una “hermenéutica de alto vuelo” según ellos la entiendan. En particular que nieguen la verdad del pasaje de Lucas 2, 41-50 en que se refiere al misterio del Niño perdido y hallado en el templo aunque esto se oponga a sus declamados principios hermenéuticos.

b) impedir que los profesores de Catequesis nieguen los milagros, la importancia de los Sacramentos y los preceptos de la Iglesia Católica.

c) Impedir que los profesores de Catequesis hagan apología del egoísmo y de la satisfacción personal como principio absoluto.

d) Impedir que los profesores de Catequesis insulten los símbolos sagrados, a la Virgen María y a Jesucristo, fomentando la falta de respeto hacia ellos

e) Impedir que los profesores de Catequesis en las clases traten despectivamente y se burlen de sacerdotes católicos por haberles exigido éstos un trato respetuoso.

f) Impedir que los profesores de Catequesis promocionen prácticas pseudo espirituales basadas en concepciones orientalistas que tienen como supuesto la igualación del ser y la nada y del bien y el mal, aunque sean basadas en textos de autoayuda de baja categoría.

g) Impedir que los profesores de Catequesis desprecien a los humildes y adopten actitudes soberbias y despectivas hacia los pobres de bienes materiales.

h) Impedir que los profesores lucren con los educandos obligándolos a adquirir elementos que ellos mismos les venden en sus negocios particulares porque ello comporta una práctica contraria a la ética y lindante con lo delictivo.

i) Impedir que los profesores impongan a los estudiantes un pensamiento único e intenten reprimir cualquier manifestación de propia iniciativa o creatividad. Incluso impedir que los profesores repriman las dudas que constituyen la base del aprendizaje.

j) Impedir que los profesores u otros miembros del personal del Colegio tengan hacia algunas alumnas reiteradas actitudes indecorosas

El respeto al Ideario Marista debe primar en todas las actitudes del Colegio y debe conformar no sólo su diseño institucional sino que debe ser el espíritu que informe cada una de sus prácticas.

Luján, 28 de marzo de 2005
Carlos A. Peña

NOTIFICADO: Fecha

Firma Aclaración

Volver a la Portada

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *