Panorama Católico

Gripe porcina: la culpa no es del chancho

G R I P E    O    INFLUENZA    P O R C I N A

La “gripe española” (1918) y los brotes de 1957 y 1968 llegaron a la Argentina. Hoy, por el gran desarrollo de los medios de transporte, las probabilidades de pandemia (contagio explosivo, en varios países) de esta enfermedad surgida en México y que está matando al 8% de los afectados, aumentan día a día.

Los casos sospechosos en nuestro país hacen que debamos estar alertas.

G R I P E    O    INFLUENZA    P O R C I N A

La “gripe española” (1918) y los brotes de 1957 y 1968 llegaron a la Argentina. Hoy, por el gran desarrollo de los medios de transporte, las probabilidades de pandemia (contagio explosivo, en varios países) de esta enfermedad surgida en México y que está matando al 8% de los afectados, aumentan día a día.

Los casos sospechosos en nuestro país hacen que debamos estar alertas.

A-¿Qué se sabe de la enfermedad?

1-Ocurre fuera de épocas normales de brotes y afecta a personas jóvenes y anteriormente sanas, a diferencia de la común (que ataca en pleno invierno y sobre todo a niños de hasta 6 años y adultos mayores).

2-El virus causal proviene del cerdo pero NO se transmite por comer su carne o derivados. La transmisión es por las secreciones respiratorias humanas (mocos, tos y saliva) y las manos contaminadas por las mismas. 

3-Daña los pulmones (neumonía) y trae complicaciones respiratorias, miocarditis (inflamación del corazón) y varias patologías asociadas.

4-Aislado el virus, obtener suficiente vacuna tarda 3-6 meses. La vacuna común podría dar cierta inmunidad parcial, aún no comprobada.

5-Existen antivirales que la controlan si se medica a tiempo al enfermo. Las primeras 48 horas del tratamiento son claves. Se podría comenzar a tratar preventivamente a grupos de riesgo (miembros de fuerzas de seguridad, médicos y paramédicos, docentes, etc.).

B-¿Cómo actuar, en consecuencia?

1-Consultar al médico de inmediato, ni bien decaiga el estado de salud o aparezcan síntomas (fiebre, dolor corporal general, dificultad para respirar, etc.), sin automedicarse.
Dos días antes de tener fiebre (fase clínica de la enfermedad), el enfermo ya puede estar contagiando la gripe.

2-No exponerse innecesariamente: posponer actividades y reuniones sociales, viajes, presencia en lugares con mucha gente, contacto con sospechosos de estar enfermos, etc. Sólo hacerlo de ser imprescindible.

3-Usar barbijo, y guantes de látex si correspondiera.

4-Lavarse las manos adecuadamente y con frecuencia.

5-Saber que todo lo que hagamos en la primera etapa de la enfermedad ayudará a evitar su expansión (cuando la mayor demanda de atención médica dificultará los tratamientos y aumentará el pánico en general).

A.P.U.

Comentario Druídico: No nos olvidemos del dengue, que nos viene del trópico ("dengue… ¡ay que rico dengue… dengue, ¡hay que rico es, és, chico!). ¡Es inútil! Las enfermedades siempre estarán entre nosotros. Y siempre serán castigo de nuestros pecados.  Lo que no quita tomar las precauciones para evitarlas, si Dios quiere que las evitemos. Si no, a apechugar para la vida eterna.

 

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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