Panorama Católico

Hipocresía y Susceptibilidad

¿Qué dice el Papa de tanto cura hijo de mil p…*,

violador que está inundando todos los días las escuelas religiosas.

en toda Latinoamérica y en el mundo? H. Bonafini (21.3.07).

Escribe Juan Olmedo Alba Posse

¿Qué dice el Papa de tanto cura hijo de mil p…*,

violador que está inundando todos los días las escuelas religiosas.

en toda Latinoamérica y en el mundo? H. Bonafini (21.3.07).

Escribe Juan Olmedo Alba Posse

Alergia. Muchas cosas se conocían de los hijos de las tinieblas, por ejemplo la característica hipocresía. Pero acaso faltaba reparar en un rasgo especial, su extrema susceptibilidad. La hiperirritación insufrible ante el más leve reflejo de la luz.

Es curioso además, que en este sentido pudiera hablarse de una especie de comunión de los endemoniados, por algo su padre se vuelve la mona de Dios. Y ello explicaría que en tantas partes se hayan levantado al unísono voces y chillidos contra la última exhortación apostólica “Sacramentum caritatis”. (Tampoco faltan, haciendo coro, los murmullos desde los recovecos “progres” o mogatos).

Sin duda los teólogos y liturgistas han de sacar provecho de esta experiencia -también por la repercusión apuntada- al redescubrir cuánto hieren al Enemigo la belleza de los ritos tradicionales y sus vallas contra los desvíos de ilegítimas innovaciones**. Lo cual demuestra el odio renovado de Belcebú y sus larvas a la Santa Misa bien oficiada. Sólo ante casi un amago, se está oyendo el zumbido furioso frente al ocaso de la desacralización desgraciadamente ya muy extendida. Se nota el miedo a que renazca el gusto de la belleza oscurecida actualmente por las audacias modernistas, y que se destierren las añadiduras artificiosas en el culto. Todo junto al temor que se impida la mala música y las canciones detestables recurriendo al gregoriano, “canto propio de la liturgia romana”. Les produce horror que se vuelva al latín –con la fijeza del lenguaje y el obstáculo a su degradación- para colmo preparando a los nuevos sacerdotes a celebrar el Santo Sacrificio en el idioma de la Iglesia. Hay pánico ante la posibilidad de que también los fieles lo conozcan para rezar las oraciones más comunes…¡Y canten gregoriano! Pero lo que más ha herido seguramente a las huestes tenebrosas, es la percepción de la pérdida de sentido del pecado. Y el recuerdo del impedimento de comulgar para los divorciados vueltos a casar, una inhibición que por cierto no procede de la voluntad papal sino de la Gracia ausente.

Furia En fin, deploran un retroceso a las raíces genuinas de la Cristiandad. Todas estas cosas que el enjambre de moscas rabiosas ha deducido -esta vez sin errar- de las palabras suavísimas del Santo Padre en defensa de lo más sagrado de la religión, produjo en ellas una reacción tal como si hubiera estallado un insólito latigazo. Lo cual sólo se explicará recurriendo a la demonología. Si no –valgan dos ejemplos- ¿qué le podrían importar las cosas del culto y de la Iglesia al animador radiofónico –ambivalente además- que siempre se ha burlado con procacidad de lo moral y religioso, para fastidiarse por las palabras del Pontífice? ¿Cómo se llegarían a explicar de otro modo, los insultos soeces contra la Iglesia y el Papa, de la madre enloquecida de Plaza de Mayo? ¿Cómo tanto revuelo de gente que jamás concurre al templo y desprecia la religión?

*Dicho con las cuatro letras por la evidente posesa.
** p.e.: Las graves desfiguraciones del nuevo rito –incluso cambiando las palabras de la Consagración- con el frecuente protagonismo creativo de los oficiantes; y demás rebajamientos de la solemnidad en los gestos y el lenguaje.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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