Panorama Católico

Ilusiones ad limina

Antípodas Treinta obispos argentinos, presididos por el cardenal Bergoglio, cumplieron en Roma la visita “ad limina”. La crónica del diario La Nación (15.3.09), con una vistosa ilustración de la escena presidida por Su Santidad, invita a meditar sobre la distancia que separa a la vida real de las presentaciones exigentes. Por de pronto, los prelados lucían la tradicional vestimenta, muy distinta del atuendo diario que disimula la sagrada investidura igualándolos al común.

Escribe Juan Olmedo Alba Posse

Antípodas Treinta obispos argentinos, presididos por el cardenal Bergoglio, cumplieron en Roma la visita “ad limina”. La crónica del diario La Nación (15.3.09), con una vistosa ilustración de la escena presidida por Su Santidad, invita a meditar sobre la distancia que separa a la vida real de las presentaciones exigentes. Por de pronto, los prelados lucían la tradicional vestimenta, muy distinta del atuendo diario que disimula la sagrada investidura igualándolos al común.

Escribe Juan Olmedo Alba Posse

Seguramente el Santo Padre experimentaría algunas sorpresas al escuchar al cardenal Jorge Bergoglio. Por ejemplo, cuando dijo que “El desafío que hemos de asumir en Argentina es precisamente esta profunda crisis de valores de la cultura en la que toman fuerza otros graves problemas: el escándalo de la pobreza y la exclusión social, la crisis del matrimonio y la familia… En la raíz misma del estado actual de la sociedad percibimos la fragmentación que cuestiona y debilita los vínculos del hombre con Dios, con la familia, con la sociedad y con la Iglesia”. Palabras textuales que retratan crudamente una situación conectada directamente con la persecución religiosa que desde hace muchos años practica el régimen actual. Su Santidad habrá quedado perplejo recordando las informaciones, que debió proporcionarle la Nunciatura, sobre el sorprendente Tedeum oficiado en Mendoza el 25 de Mayo de 2007 con la asistencia del Presidente perseguidor. Celebrado gozosamente, festejando la democracia, con alusión a logros y un anhelo común de consolidar la vida sana de la República.

Reservas volátiles Seguidamente –volviendo a la crónica de la visita ad limina- el Cardenal pasó a una descripción edénica de las reservas espirituales del país (cfr. La Nación, 15.3.09). Pero sin nada que explique su vigencia, frente a la profunda crisis de valores de la cultura, por él mismo denunciada al principio. De tal modo, como por atracción de la antítesis, fueron apareciendo cualidades aniquiladas paso a paso por las peores carencias y virulencias que en este momento azotan a la sociedad. Al rescatarse “la lucha por la vida desde la concepción hasta la muerte natural”… mientras el aborto se abre paso y promueven la anticoncepción y la eutanasia. “La defensa de la dignidad humana”… con el obelisco porteño atalajado pornográficamente, el Hotel para Gays o el parque exclusivo para efusiones travestís. “El aprecio de la libertad”… en las mazmorras de Marcos Paz; “la preocupación por los reclamos ante la Justicia”… de los presos políticos abandonados a su suerte; “el esfuerzo de educar bien a los hijos”… con educación laica y sexual firmemente implantada; “el aprecio por la familia” …con la promoción del matrimonio homosexual; “el sentido de la fiesta” … con homenajes a Cromagnon y la proliferación de boliches narcoproveedores, etc.

Como resumen, enfrente al cuadro animoso del Cardenal Primado, podría agregarse el auge de la droga, la telebasura y la pornografía en todas partes. Más bien que piadosas ilusiones, motivo para expresar honda preocupación…

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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