Panorama Católico

Interesantes precisiones del Dr. Luis Ma. Seligmann Serantes

Un docto amigo de Panorama nos observa:

Señor Director:

He leído la última entrada en su página, relativa a ciertas circunstancias referidas al reciente decreto de S. S. Benedicto XVI Summorum pontificum sobre la vigencia perpetua de la Santa Misa Tradicional, según las rúbricas del Beato Juan XXIII.

Un docto amigo de Panorama nos observa:

Señor Director:

He leído la última entrada en su página, relativa a ciertas circunstancias referidas al reciente decreto de S. S. Benedicto XVI Summorum pontificum sobre la vigencia perpetua de la Santa Misa Tradicional, según las rúbricas del Beato Juan XXIII.

Me da la impresión que existen al respecto algunos equívocos, dudas o interpretaciones erróneas que, si es posible, me gustaría ayudar a despejar:

1º La fecha de entrada en vigor del decreto pontificio no se refirere, ni puede referirse, a la pacífica vigencia del derecho a la Santa Misa llamada Tridentina, por que el número 1. del Motu Proprio establece que jamás ha sido derogada y que siempre ha sido un derecho su celebración y la consiguientemente libre participación en ella; de manera que no puede interpretarse que podrá celebrarse o asistirse libremente a ella, recién a partir del 14 de septiembre, pues sería contradictorio con la afirmación que fundamenta todo el decreto, y que es su pacífica vigencia anterior.

2º Lo que sí regirá recién a partir del 14 septiembre es el derecho de los fieles a exigirla al párroco y al obispo. Y también, el de solicitar los demás Sacramentos según el Ritual romano anterior a 1969.

3º Pero si ya existe en el lugar una celebración de la Misa Tradicional, nadie estaría, teórica ni legalmente impedido de asistir a ella; ni en su caso los sacerdotes de celebrarla, claro está, por que ese es el derecho actualmente vigente, tal como se indica en el reciente decreto, y no ha sido reformado. Solamente se han agregado reformas a dos disposiciones legales anteriores sobre el modo de pedir a la autoridad eclesiástica su celebración, que queda fuera de la competencia del ordinario del lugar, y se ha extendido el desembargo al resto del Ritual romano; de modo tal que debe considerarse vigente el derecho anterior en todo cuanto no haya sido expresamente derogado ni reformado.

4º Debe comprenderse cabalmente e insistirse con mucho énfasis en que, el fundamento legal y litúrgico del Motu Proprio de S. S. Benedicto XVI Summorum pontificum, es el reconocimiento explícito y expreso de la vigencia perpetua e ininterrumpida del Ritual romano anterior a 1970, en especial el referido al Misal. No es por lo tanto una novedad, sino una confirmación de algo anterior —injustamente preterido por casi 40 años.

5º Por eso, en compañía de otros comentaristas, sería preferible y aconsejable hablar de “desembargo” y no de “restauración” ni tampoco de “liberación” o “restablecimiento” de la Misa Tradicional, por que son términos que no reflejan adecuadamente la realidad jurídica expresada por S. S. Benedicto XVI y vivida estos últimos 40 años, ni demuestran como corresponde la realidad de la perpetua vigencia del Ritual tridentino —ahora denominado extraordinario— ordenado por el Papa en el Motu Proprio, en perfecta paridad de derechos con el modo ordinario del Ritual.

No sé si habrá algunos asuntos más empinados por su interés en esta cuestión, pero me parece que estos comentarios aclaran al menos algunos puntos de interés práctico que pueden ser tenidos en cuenta para una mejor aplicación del decreto de Su Santidad.

Le ruego que, si le es de utilidad, publique esta carta.

Aprovecho la ocasión para felicitarlo nuevamente por su valiente y esclarecedora tarea, en la cual me permito animarlo cuanto me sea posible, asegurándole al menos mis oraciones.

En Xto. N. Señor y María Ssma.

Luis María Seligmann Serantes

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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