Panorama Católico

Islamistas turcos invaden la basílica de Santa Sofía por la visita del Papa

Más de un centenar de islamistas turcos invadieron ayer la basílica de Santa Sofía en Estambul en protesta contra el viaje de Benedicto XVI a Turquía la próxima semana, que incluye una visita a ese lugar. Los militantes del partido ultranacionalista BBP, cercano a los «Lobos Grises», llevaban una pancarta con el lema «No dejéis que el Papa insidioso e ignorante venga a Turquía». La policía les dispersó con gases lacrimógenos y arrestó a 39 de los participantes.

Más de un centenar de islamistas turcos invadieron ayer la basílica de Santa Sofía en Estambul en protesta contra el viaje de Benedicto XVI a Turquía la próxima semana, que incluye una visita a ese lugar. Los militantes del partido ultranacionalista BBP, cercano a los «Lobos Grises», llevaban una pancarta con el lema «No dejéis que el Papa insidioso e ignorante venga a Turquía». La policía les dispersó con gases lacrimógenos y arrestó a 39 de los participantes.

La escalada de protestas incluirá este domingo una gran manifestación en Estambul -los convocantes hablan de un millón de personas- contra el viaje que el Papa iniciará el lunes en Ankara para continuar el martes en Éfeso y a partir del miércoles en Estambul hasta el viernes.

Los militantes del BBP escogieron la majestuosa basílica de Santa Sofía no sólo porque figura en el itinerario del Papa, sino también como espoleta para el conflicto religioso. La basílica de «Hagia Sophia» -la «Santa Sabiduría», es decir, Dios-, del siglo VI, fue convertida en mezquita en 1453 después de la toma de Constantinopla, pero fue transformada en museo por Kemal Ataturk, el fundador de la Turquía moderna, en 1935.

Mezquita o iglesia

Los islamistas quieren que vuelva a ser mezquita y acusan falsamente a los cristianos de querer convertirla en iglesia. El tema es tan delicado que Benedicto XVI se abstendrá de cualquier gesto de oración cuando la visite, como ya se abstuvo Juan Pablo II después de las críticas a Pablo VI por arrodillarse en ese lugar. Los militantes que irrumpieron ayer realizaron una plegaria islámica, prohibida según las normas del museo, precisamente para exasperar los ánimos de los fundamentalistas.

El lema «No dejéis que el Papa insidioso e ignorante venga a Turquía» figura también en una gigantesca pancarta sobre la sede del Partido de la Felicidad, convocante de la manifestación del domingo contra el Papa pues, según declaró su jefe, «no podemos quedarnos impasibles ante alguien que ha ofendido nuestras convicciones».

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, quitó importancia a las protestas de ayer afirmando que «se trata de hechos limitados que no provocan una preocupación particular aunque sí disgusto». El Vaticano realizó un comentario similar la pasada semana cuando un ciudadano enardecido protestó disparando al aire delante del consulado italiano en Estambul.

El director del diario «Hurriyet», Ertugrul Ozkok, criticaba ayer la fuga general de las autoridades pues, además del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, se ausentarán también de Turquía el ministro de Exteriores, Abdullah Gul, el de Asuntos Religiosos, Mehmet Aydin, y el alcalde de Estambul, Kadir Topbas.

Fuente Diario ABC, Madrid

Comentari Druídico: El problema islámico es casi insoluble, al menos si los cristianos no recuperan fuertemente su Fe y la practican. El pueblo islámico, fácilmente fanatizable, cree que los cristianos son sus enemigos, (y entiende por "cristianos" desde Bush hasta el Papa). Los "palestinos", iraquíes, turcos, jordanos, libaneses etc. de fe cristiana sufren violentas persecuciones por ser considerados "aliados" de los enemigos del Islam, en una visión simplista de las cosas, alimentada con frecuencia desde Occidente, como quedó en evidencia cuando se organizó en Europa un patético coro de condenas contra Benedicto a raíz de su conferencia en Ratisbona.

A la vez, el Estado de Israel comete -desde hace más de 50 años- toda suerte de iniquidades contra los árabes, islámicos o cristianos, lo mismo les da, porque su objetivo es extenderse y tomar posesión definitiva de eretz Israel, sin más que judíos habitándolo. Parece que no cejará en su brutal persecución contra los habitantes milenarios de esa tierra, conocidos bajo el nobre genéricos de "palestinos".

En tanto, los ricos países petroleros árabes ejercen su influencia en el tablero político según los intereses de sus plutocracias dominantes, sin mover un dedo por la paz o para dar alojamiento definitivo a los refugiados… sino más bien usándolos como "peones" de sus maniobras.

El dilema toma proporciones apocalípticas. Y la política norteamericana, esclava del lobby sionista, no hace más que empeorar las cosas. ¡Dios nos ampare!

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cabezadetortugamacho@gmail.com

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