Panorama Católico

José Antonio Ullate, autor de “La verdad sobre El Código Da Vinci“

José Antonio Ullate, ex redactor jefe del semanario ‘Alfa y Omega’ y del suplemento ‘Fe y Razón’ del diario ‘La Razón’, acaba de publicar en la editorial LibrosLibres ‘La verdad del ‘Código Da Vinci’, en que refuta el contenido de este ‘best-seller’ y analiza los motivos de su éxito.

José Antonio Ullate, ex redactor jefe del semanario ‘Alfa y Omega’ y del suplemento ‘Fe y Razón’ del diario ‘La Razón’, acaba de publicar en la editorial LibrosLibres ‘La verdad del ‘Código Da Vinci’, en que refuta el contenido de este ‘best-seller’ y analiza los motivos de su éxito.

Entrevista de Pedro Fernández Barbadillo

Su libro demuestra que ‘El Código Da Vinci’ está lleno de errores. ¿Cuáles cree que son los más groseros?

La mentira fundamental es la negación de la veracidad de la Iglesia: Jesucristo no es Dios. El reverso de esta negación es la adhesión a un culto feminista de naturaleza gnóstica. De ahí se deducen toda la interminable lista de errores particulares: que Jesús estuvo casado con María Magdalena, que tuvieron descendencia carnal, que esa descendencia prosigue todavía hoy, que la Iglesia es una vasta conspiración para acallar un supuesto culto a “la diosa”…

¿Cómo estas equivocaciones, algunas imperdonables en un profesor de historia del arte, no han perjudicado la difusión de la novela y el crédito que muchos le prestan?

Lo que intento explicar en mi libro es precisamente que no basta con refutar la abultada lista de errores, sino que hay que reflexionar sobre por qué tantos errores han sido buscados y creídos por tantos. En realidad, lo más desastroso es que hoy en muchas personas hay una sed de una religiosidad de “bendiga” una forma de vida irresponsable y, lógicamente, para todos los que buscan una aprobación incondicional de su forma de vivir la Iglesia aparece como una madrastra. Muchos están ansiosos por escuchar o leer cualquier enormidad sobre la Iglesia.

Mucha gente afirma que ‘El Código Da Vinci’ es sólo una novela, una manera de pasar el rato. ¿Lo cree usted?

No existe tal cosa. Nada es “sólo una novela”, ni sólo “una forma de pasar el rato”. Somos especialmente receptivos a los estímulos que recibimos en nuestro ocio, precisamente cuando somos menos críticos. Pero, además, esta novela es más que una banalidad. Es un vehículo para transmitir una doctrina de naturaleza religiosa y anticristiana.

Parece que vivimos en una época que ha conseguido erradicar a Dios de la vida de millones de personas… sin embargo, el éxito de este libro demuestra que hay un interés por lo religioso…

Pero se trata de una coincidencia aparente. Cuando hablamos de religión queremos decir reconocimiento de un Dios y obediencia a su voluntad. La religiosidad que hoy se extiende es precisamente la antítesis de esto. Se busca la “tranquilidad” de lo espiritual, sin la carga de ningún dogma.

¿En qué consiste la herejía gnóstica de la que habla en la última parte de su libro?, ¿forma parte de ella el movimiento ‘New Age’?

Las gnosis han sido siempre formas parasitarias de la auténtica fe, primero israelita y luego cristiana. Consisten fundamentalmente en otorgar al adepto una sensación de superioridad y de poder al hacerle partícipe de una “explicación” de la realidad… entonces, el gnóstico se siente por encima de las ataduras morales de los demás hombres, meramente materiales. Las gnosis son formas de rebelión anárquica, rechazan toda ley, sea espiritual o civil. La New Age es una etiqueta amplísima que designa a las versiones contemporáneas y de amplia difusión de los viejos gnosticismos.

El conocimiento está al alcance de cualquiera, pero ¿no da la impresión de que un sector muy grande de la población está dispuesto a creer en cualquier conspiración o absurdo histórico?

Las teorías de la conspiración no son patrimonio exclusivo de los gnósticos, pero son una forma muy extendida de abdicar de las propias responsabilidades, sea en el ámbito personal o en el social o el religioso. En todo caso son una forma pueril de auto exculpación ante la pasividad vital: la culpa de todo siempre es de otro u otros. Las conspiraciones reales están formadas por seres humanos. Otra cosa totalmente distinta es la presencia del diablo en la historia. Pero aún contra las fuerzas preternaturales, los cristianos tienen medios superabundantes.

A la vista de libros como ‘El Código Da Vinci’ y otros (‘La Santa Alianza, cinco siglos de espionaje vaticano’, ‘Illuminati’) , junto con diversas películas (‘Amén’, de Costa Gavras, ‘Dogma’), ¿cabe deducir que la Iglesia se ha convertido en el malvado oficial? ¿A qué lo atribuye? ¿Por qué no sucede lo mismo con los musulmanes, los masones o los comunistas?

Por dos razones: la primera porque la Iglesia es de origen divino y pese a estar hoy afligida por las debilidades de sus miembros, no pierde ese sello divino, que es reconocido –paradójicamente- con más claridad por sus enemigos que no lo toleran que por la mayor parte de los cristianos. La otra razón, obvia, es porque la misma debilidad actual de los cristianos, aparentemente dispuestos a soportar vejaciones sin límite, les convierte en chivos expiatorios ideales y pasivos. Los musulmanes no se dejan burlar tan complacientemente. Dios quiera que las cosas no sigan así.

¿Sabe quién es en realidad Dan Brown?, ¿qué pretende con su libro: ganar dinero, ser reconocido como el fundador de una nueva religión, vengarse de la Iglesia…?

No juzgo de intenciones, pero aparte de comprensibles aspiraciones monetarias, él mismo ha declarado que es un “creyente” del culto a la diosa.

¿Espera extirpar en algunos lectores los prejuicios y tópicos que les ha inoculado Brown?

Soy así de ingenuo.

"La verdad sobre El Código da Vinci"
José Antonio Ullate Fabo

LibrosLibres. Madrid.
192 páginas.

Pedro Fernández Barbadillo, profesor del Instituto de Humanidades Ángel Ayala-CEU, de la Universidad San Pablo

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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