Panorama Católico

La Contradicción Ecuménica

Comenzamos con las Iglesias del primer milenio. Ya en los primeros diez
años de diálogo con las Iglesias orientales pre-calcedónicas, o sea
entre el periodo entre 1980 y el 1990, hemos realizado importantes
resultados. Gracias al consenso alcanzado entre el Papa Paolo VI y el
Papa Juan Pablo II con los patriarcas respectivos ha sido posible
superar las antiguas controversias cristológicas surgidas en torno al
Concilio de Calcedonia (451) y, por cuanto respecta a la Iglesia asiria
de oriente, en torno al Concilio de Éfeso (381).

Comenzamos con las Iglesias del primer milenio. Ya en los primeros diez
años de diálogo con las Iglesias orientales pre-calcedónicas, o sea
entre el periodo entre 1980 y el 1990, hemos realizado importantes
resultados. Gracias al consenso alcanzado entre el Papa Paolo VI y el
Papa Juan Pablo II con los patriarcas respectivos ha sido posible
superar las antiguas controversias cristológicas surgidas en torno al
Concilio de Calcedonia (451) y, por cuanto respecta a la Iglesia asiria
de oriente, en torno al Concilio de Éfeso (381).

En su segunda fase, el diálogo se ha concentrado sobre la
eclesiología, o sea sobre el concepto de comunión eclesial y sobre sus
criterios.
El próximo encuentro está previsto en Damasco del 27 de
enero al 2 de febrero del 2008. En tal sede, será discutido por primera
vez el borrador de un documento sobre “Naturaleza, constitución y
misión de la Iglesia”. Gracias a este diálogo, Iglesias de antigua
tradición, e inclusive de tradición apostólica, toman de nuevo contacto
con la Iglesia universal después de haber vivido al margen de ella por
1500 años. Que ello ocurra sólo lentamente, paso a paso, es del todo
normal dadas las circunstancias, o sea los largos siglos de separación
y las grandes diferencias de cultura y de mentalidad.

Ponencia del Card. Walter Kasper en la reunión de Cardenales del 23 de noviembre (extracto)

Fuente: Chiessa

Comentario Druídico: El Cardenal Kasper, a
cargo del Ecumenismo (relación con las confesiones cristianas) se
aviene a discutir "sobre el concepto de comunión eclesial y sobre sus
criterios". Presumamos que lo hará firme en la noción de que la Iglesia Católica es la Iglesia de Cristo. Y que las demás, por válidas que sean las tradiciones que han conservado, las reciben de la Iglesia Católica.
Es curioso, porque en estos tiempos la Iglesia Católica que Meinvielle
llama "de la publicidad" (es decir una falsa iglesia que convive con la
verdadera) se ha cismatizado, alejándose más notoriamente de la
verdadadera tradición apostólica en muchos aspectos que los propios
Ortodoxos, por ejemplo. Por eso el Patriaca Alexis dio la bienvenida al Motu Proprio Summorum Pontificum.
Quiere dialogar con una Iglesia "seria". Situación paradojal. En aras
del ecumenismo, la "iglesia de la publicidad" debe retroceder sobre sus
pasos, para adelantar en aquello cuyo sustento ideológico la llevó a
destruir su liturgia bimilenaria. La nueva misa es la misa "apta para
protestantes". Los católicos nos protestantizamos. Los protestantes
quedaron al garete y el único "avance" ecuménico se da con los que nos
reclaman volver a ser como éramos antes de la fiebre ecumenista.

¿Se entiende? Paradojas, diría Chesterton. En mi barrio les dicen parajodas.

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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