Panorama Católico

La estrategia “Rabino – Rubín” o un cardenal desconcertado

Como el Marqués de Sobremonte, huye con el tesoro
hacia el Jujuy, dejando la plaza (la Catedral en este caso) en manos de
milicias improvisadas.

Escribe el Editor y Responsable

Como el Marqués de Sobremonte, huye con el tesoro
hacia el Jujuy, dejando la plaza (la Catedral en este caso) en manos de
milicias improvisadas.

Escribe el Editor y Responsable

El Cardenal Primado ha quedado atrapado en su
propia dialéctica. Una mera “profanación”, que el periodismo puso en
las primeras planas durante apenas 24 hs. –misteriosamente- (salvo
Página 12 y Ambito Financiero, más empeñados en el tema) fue tapada con
la estrategia habitual: el silencio y la amenaza.

Pero los
fieles están cansados de ser los hijos de la pavota. Y los medios de la
red, al menos los independientes, no cesaron de informar. Resultado,
las cartas de lectores se colaron en los diarios grandes.



Operación Gran Rabino

Fue entonces que se barajó el plan B. Mandar al Rabino Bergman a decir algo parecido a lo que debería haber dicho el Cardenal Primado. Apenas parecido. Lejos de descomprimir, la reacción de los fieles se acrecentó notablemente: un rabino dice lo que el Arzobispo y Cardenal Primado calla ignominiosamente.

Una simple carta por email


Luego una carta, una inocente carta por email: recemos un padrenuestro en desagravio del templo matriz el día 29 de enero, al mes de la profanación.

La red de fieles se activa y el peligro aumenta. Desde la Secretaría del Prensa del Arzobispado, el Presbítero Boquín (todo hombre en su nombre lleva marcado su destino) aplica el plan C., a saber, nunca hubo profanación alguna. Las damas se recluyeron en el templo durante unas horas en perfecto orden. Nunca defecaron ni lo volverán a hacer, cabe el altar ni a la vera de un confesionario. Baños químicos … tal vez. No consta que se hayan utilizado.

Mujeres de duro esfínter…

No solo piadosas, sino duras de esfínter, la “madres” contemplaron largamente el retablo mientras Hebe hablaba por teléfono con su lenguaje tan cristiano. Atentos clérigos repartieron bebidas frías a las ocupantes por orden del Cardenal, lo cual, presumimos, agudizó los problemas mingitorios. Con cristiana entereza, las madres “se aguantaron”.

Pero la amenaza continuó increscendo. No se sabe porqué, al P. Boquín nadie le creyó.

Finalmente llega el 29, día de los ñoquis de febrero de 2008. El Cardenal emprende su marcha hacia el altiplano para ilustrar al presbiterio de Mons. Palentini sobre las bondades de la Teología de la Liberación, versión democrática.

Pero no deja la plaza desguarnecida. Otro Rubín, experimentado amanuense del pensamiento clericalmente correcto sale con voz de oráculo a prevenirnos que “la novela” inventada por los promotores de las “guerras santas” ha de quedar para otro tiempo.

Parece ser que esto significaría: las puertas estarán cerradas, no vengan. O tal vez, los correremos con la policía (no sería la primera vez) policía que sí es requerida contra los católicos y nunca contra las “madres”, los “hijos”, y toda la parentela marxista y lésbico gay que vomita su odio a la Iglesia en la Catedral.

Pocos reflejos

Es notable la decadencia que han sufrido los reflejos cardenalicios. Tres planes, uno más irritante que el otro, uno más torpe que el otro. Todo termina con huída y… mientras se escriben estas líneas. se escribe en la Catedral la historia…

Sin pretender las dotes proféticas del compañero Rubín, creemos que de esta el Cardenal no saldrá sin quedar magullado por varios cardenales.

Posdata: Un consuelo pare el Cardenal Bergoglio. El aniversario de su defección se recordará cada cuatro años… por ser éste año bisiesto. ¿O debimos decir "baño bisiesto"?

Autor

cabezadetortugamacho@gmail.com

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